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¿Por qué razones la Empresa Social del Estado Hospital Regional de García Rovira es considerada modelo a nivel nacional, y otros como el de Barrancabermeja siguen postrados?
La respuesta la tiene Darío Elvis Camacho Noriega, quien en enero de 2006 se echó al hombro este centro hospitalario de niveles I y II, que en 2005 se quebró por completo y luego fue intervenido y liquidado para darle nacimiento a una institución de la que hoy se sienten agradecidos los 90.000 habitantes de los 12 municipios (Málaga, Molagavita, Macaravita, San Andrés, Guaca, San José de Miranda, Enciso, Carcasí, Capitanejo, San Miguel, Concepción y Cerrito) de la provincia de García Rovira, departamento de Santander.
“La politiquería, la corrupción y la pereza laboral las hemos desterrado. En estas empresas no predominaba el interés general sino el grupal de los trabajadores y el individual de algunos corruptos”, manifiesta Camacho Noriega, un médico formado en la UIS, quien en 1988 llegó a Capitanejo a hacer el rural y se quedó para servirle a su tierra natal.
Las personas que en su momento tuvieron el control del viejo Hospital de Santo Domingo (fundado en 1945) creyeron que seguían siendo mantenidos por el Estado y no aplicaron con eficacia la fórmula de que los recursos llegarían en la medida en que se prestara un servicio que dejara satisfechos a los usuarios.
Camacho Noriega se siente orgulloso al mostrar las cifras de su gestión, a la que le ha invertido $1.727 millones de recursos propios en 23 meses, dotando el hospital con servicios de Medicina Interna, Ortopedia y Pediatría, que antes no existían y cuya necesidad obligaba a que los pacientes viajaran hasta Bucaramanga o Bogotá.
Hoy, el Hospital Regional de García Rovira no tiene ‘culebras’. Está al día con todos los proveedores desde hace 31 meses y no descansa en el empeño de convertirse en el primer hospital acreditado de Santander.
Los resultados saltan a la vista cuando Camacho Noriega dice que pasaron de 2.087 consultas de medicina especializada en el año 2004, a 21.815 consultas del mismo tipo en 2007. Y de 6.690 consultas de medicina general en 2004 a un total de 31.015 en 2007. Escenario similar al de los exámenes de laboratorio, área en la que hicieron 12.710 pruebas en 2004, escalando a 48.605 durante el año anterior.
Su meta para este año es vender $7.000 millones en servicios, mientras que los gastos llegarán a los $5.600 millones. A su vez, el 92,3% de recaudo efectivo de su cartera les ha llevado a imponer un récord nacional.
La explicación es que sus procesos de facturación están organizados, les objetan pocas cuentas y el método de cobro es incisivo, incluso cuando se ha tratado de EPS cercanas a la anterior administración departamental. Para ello cuentan con la Superintendencia de Salud, a quien acuden sin temor.
Otros propósitos que van a cumplir en 2008, según se ha comprometido su gerente, son la adquisición de un mamógrafo, equipo de cirugía laparoscópica, rayos X por telecomando con imágenes digitales, sistematización de las historias clínicas y adecuaciones a un edificio que después de 63 años de uso reclama pisos y tubería nueva, así como paredes pintadas y libres de humedad, todo a un costo de 900 millones de pesos con recursos propios. Cifra que contrasta con los cero pesos que figuraban en el renglón de inversión del hospital que estaba en rines en el año 2004 y que demuestra, según el gerente Camacho, que “sí pueden existir hospitales autosostenibles”.
Al mismo tiempo, el Hospital Regional de García Rovira busca nuevos mercados porque se considera competitivo, mientras que otras entidades similares no lo consiguen porque aún dependen en alto grado de la Población Pobre No Asegurada (PPNA) y de quienes están cobijados por el Régimen Subsidiado, también conocido como Sisben.
Este hospital se blindó y se hicieron respetar de los politiqueros de turno. Confían en seguir por ese camino. “Pero podemos ser mejores”, acota su gerente.
Tienen claro que deben competir con calidad y servicio. “Hospital que no haga eso va a desaparecer en pocos años y ese espacio lo van a cubrir operadores privados”, sentencia.
Por estos resultados obtenidos, tanto el Ministerio de Protección Social como el Departamento Nacional de Planeación conceptuaron el pasado 12 de septiembre: “En el Hospital Regional de García Rovira se observa una eficiente gestión administrativa y de prestación de servicios que requiere documentarse como experiencia exitosa”.