Publicidad

“Proyectamos el rescate por cuenta nuestra”

El presidente de Sea Search Armada, el norteamericano Jack Harbeston, revela en entrevista con El Espectador que dispondrá la logística para la búsqueda de la nave colonial y anuncia demanda.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Nelson Fredy Padilla
17 de octubre de 2009 - 10:00 p. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Desde las lejanas islas Marianas, en el Pacífico Norte, donde está al frente del rescate del navío Santa Margarita, Jack Harbeston, el hombre fuerte de Sea Search Armada (SSA), le anunció a este diario que se cansó de enviarle cartas al presidente Álvaro Uribe pidiéndole acordar los procedimientos de búsqueda y salvamento del tesoro del galeón San José y que, respaldado por un fallo de la Corte Suprema de Justicia de Colombia, la multinacional que dirige hará la operación por su propia cuenta.

Harbeston, de 77 años y uno de los más reconocidos empresarios buscadores de naufragios en el mundo, ha reclamado a seis presidentes colombianos su derecho sobre el multimillonario cargamento del galeón hundido cerca a las Islas del Rosario hace tres siglos: Belisario Betancur, Virgilio Barco, César Gaviria, Ernesto Samper, Andrés Pastrana y Álvaro Uribe. El pleito surgió a comienzos de los años 80 cuando la Dirección Marítima de la Armada Nacional reconoció a Glocca Morra (así se llamaba la hoy Sea Search Armada) como descubridora del posible lugar donde los ingleses habrían hundido al San José.

Desde entonces los norteamericanos acudieron a todas las instancias judiciales del país para que les reconocieran derechos formales, hasta que en julio de 2007 la Corte Suprema decidió que todo lo que se considere patrimonio cultural sumergido es propiedad única de Colombia pero lo que se defina como tesoro debe ser repartido por mitades entre el Estado y el descubridor. Escudado en ese fallo, Harbeston ha intentado convencer al gobierno de Álvaro Uribe para que autorice la localización y rescate del galeón colonial. Incluso ofreció financiar la operación que costaría cerca de US$40 millones.

Eso con tal de acceder a un tesoro que el propio empresario tasó en US$10 mil millones si los hallazgos se venden a coleccionistas y museos. Sin embargo, la secretaría jurídica del Palacio de Nariño le ha dejado en claro que el Gobierno no está obligado por la decisión de la Corte y considera que no es el momento para decidir sobre el tema hasta que el Congreso apruebe un marco técnico-legal para este tipo de operaciones submarinas.

El hecho que agotó la paciencia de Harbeston fue la reforma de la Comisión de Antigüedades Náufragas, que como lo reveló El Espectador el pasado 27 de septiembre amplió su número de expertos y ahora incluye al ex consejero presidencial Fabio Echeverri Correa, quien según SSA tiene intereses con otras empresas norteamericanas con pretensiones en el San José, como el Columbus America Discovery & Group Inc., que en 1993 refutó la ubicación del San José en las coordenadas denunciadas por la hoy SSA.

Harbeston también da por hecha una demanda contra Colombia ante tribunales de los Estados Unidos, justo en el momento en que un juez de Tampa con facultades de almirantazgo se dispone a fallar de quién es el tesoro de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes —reclamado por otra firma cazatesoros norteamericana (Odyssey), por los gobiernos de España y Perú y por 130 familias descendientes de las víctimas del naufragio, entre ellas varias colombianas—, doctrina que tendrá efectos sobre la suerte de cerca de 1.200 galeones hundidos en aguas de nuestro país desde la Colonia. Una fuente gubernamental dijo a El Espectador que el Gobierno responderá en su momento cualquier requerimiento judicial que se le haga y que si SSA intenta operaciones subacuáticas en el Caribe colombiano será objeto de la acción de la Armada Nacional, ya que los permisos de exploración están suspendidos.

Después de sus intentos porque el Gobierno de Colombia, en cabeza de Álvaro Uribe, autorice la localización y rescate del galeón San José, ¿cuál va a ser la posición definitiva de SSA frente al galeón y su tesoro?

Cuando se atropellaron sus derechos SSA decidió confiar en la justicia colombiana y no fue defraudada, ya que en las tres instancias de la jurisdicción civil, sin excepción, se le declaró propietaria de la mitad de los tesoros que se encuentren en el naufragio. Pero después de terminar el litigio con la sentencia de la Corte Suprema de 5 de julio de 2007, el presidente Uribe se ha negado a recibirnos para dialogar sobre su aplicación. Y eso es más sorprendente, si se tiene en cuenta que los cuatro últimos presidentes de Colombia asumieron personalmente la representación de la Nación dentro del proceso, lo que nos había hecho presumir una mayor garantía de acatamiento a lo resuelto por la Corte Suprema.

¿SSA demandó o va a demandar al Estado colombiano ante tribunales de los Estados Unidos, como ocurre con la fragata Nuestra Señora de las Mercedes en la Florida?

SSA agotó con éxito todas las instancias de todas las jurisdicciones del sistema judicial colombiano, y no habiendo logrado siquiera dialogar con el Gobierno sobre la aplicación de la sentencia de la Corte Suprema, no tenemos más alternativa que acudir a las cortes americanas para continuar lo que ya terminó definitivamente en Colombia. Sin dejar de anotar que nuestro caso es distinto al de la fragata a que alude su pregunta.

¿Qué efectos tendrá el fallo del juez Pizzo de Tampa sobre casos como el del San José y los 1.200 galeones que se cree están hundidos en aguas colombianas?

El caso del San José fue resuelto en última instancia por la Corte Suprema. Lo que es bueno para ambas partes, porque con eso terminó definitivamente la controversia sobre su propiedad. Pero la negativa del Gobierno a acatar su sentencia nos obliga a acudir a las cortes americanas, donde seguramente España intentará discutir los derechos de Colombia y de SSA. Y eso hace todavía más incomprensible esa rebeldía contra la sentencia de la Corte Suprema. Pero al parecer el Gobierno prefiere arriesgarse a perderlo todo, antes de aceptar lo que según los jueces colombianos pertenece a SSA.


Ante la negativa del gobierno de Álvaro Uribe, ¿SSA puede iniciar por su cuenta la búsqueda y rescate del San José?

Tenemos el título de propiedad por excelencia, que es una sentencia de la Corte Suprema que con fuerza de cosa juzgada declaró a SSA propietaria de la mitad de los tesoros que se encuentren en el naufragio. Lo que nos faculta para acceder y disponer de lo que nos pertenece sin permiso de nadie, dentro de lo establecido por la Convención de Ginebra de 1958 sobre plataforma continental. Pero aun así lo ideal sería rescatar el naufragio de común acuerdo, con reglas previamente establecidas y ceñidos a los lineamientos dispuestos por la Corte Suprema. Y ese sigue siendo nuestro propósito. Pero el presidente Uribe no sólo se ha negado siquiera a escucharnos, sino que acaba de incluir en la Comisión de Antigüedades Náufragas a dos personajes de la élite colombiana representantes o promotores de empresas americanas y europeas interesadas en aprovecharse gratuitamente de lo descubierto por SSA. Si a eso se suma el inminente peligro de saqueo por terceros, de lo que ya advertimos al Gobierno, resulta imposible que no proyectemos también el rescate por cuenta nuestra, sin perjuicio de los derechos reconocidos a Colombia por la Corte Suprema. Enfrentados a tanta arbitrariedad, se trata de ejercer la legítima defensa de la propiedad que nos reconoció la misma Corte Suprema.

¿Cómo y a qué costo lo harán?

Esos aspectos están en estudio. (El abogado de SSA en Colombia, Danilo Devis, le había dicho a este diario que el costo mínimo es de US$40 millones).

¿Exactamente cuál es el tesoro que debiera estar a bordo del galeón San José? ¿Cuánto de eso les corresponde a ustedes?

La totalidad de la carga del galeón San José procedía del Virreinato del Perú. Por lo que sin que se afecte el derecho de dominio declarado por la Corte Suprema de Colombia en favor de la Nación y de SSA, se trata de cosas integrantes del patrimonio cultural de los peruanos. O de cosas que simplemente carecen de interés cultural, como ocurre con las barras de oro y plata, piedras preciosas sin engastar, monedas repetidas miles de veces, etc., que por cierto conforman más del 80% de esa carga. La sentencia de la Corte Suprema es pública y cualquiera puede consultarla. Y de hecho es bien conocida en Colombia y en Estados Unidos. En esa sentencia se declaró que la Nación y SSA son propietarios en común y proindiviso, por partes iguales, de los tesoros que se encuentran en el naufragio. Y que serán de exclusiva propiedad de la Nación aquellos objetos que conformen el patrimonio cultural de los colombianos, según su precisa definición por la Constitución y la ley. Según la misma Corte, esa selección entre tesoros y patrimonio cultural sólo se podrá realizar después del rescate y análisis del naufragio.

¿Qué otros naufragios son del interés de SSA en Colombia?

Además del denuncio del San José de 1982, en 1985 SSA denunció ante la Dimar otros cinco naufragios.

¿Dónde está el San José?

Sobre la localización del naufragio del famoso galeón hundido por los ingleses hace tres siglos, la estadounidense Sea Search Armada insiste en unas coordenadas desde los años 80, el Gobierno colombiano cree en otras y la también norteamericana Columbus America Discovery & Group Inc. descartó las de SSA, que estaban respaldadas por un video submarino y por un trozo de madera que resultó ser del siglo XX. Todos coinciden en aguas cercanas a las Islas del Rosario. Recientemente, la investigadora norteamericana, condecorada por el Rey de España, Carla Rahn Phillips, autora del libro The treasure of the San José, difundió un nuevo mapa de la posible ubicación y aseguró que la nave es propiedad de España porque llevaba la bandera de ese país. Por su parte, el cazatesoros italiano Claudio Bonifacio le dijo hace poco a El Espectador que el tesoro del galeón es tan grande que teme que ya haya sido saqueado.

Un pensionado cazatesoros

Harbeston es licenciado y posgraduado en la Universidad de Washington. Después de dar clases en una escuela secundaria y a nivel universitario, en 1981 invirtió sus ahorros en SSA y, después de jubilarse en 1985, asumió la conducción de la compañía. Entre los galeones total o parcialmente recuperados por IOTA, que es la entidad que gobierna la Sea Search Armada, el Santa Margarita (1601) es el de mayor interés. IOTA localizó el barco en 1995, comenzó la excavación arqueológica en 1996 y espera completar la recuperación de los artefactos en 2011. El proyecto se lleva a cabo en las Islas Marianas, territorio de Estados Unidos en el Pacífico Norte. Una vez finalizado, los artefactos serán exhibidos al público.

Por Nelson Fredy Padilla

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.