La energía de la Altillanura

El Gobierno venderá esta compañía, que presta el servicio en 15 millones de hectáreas.

Mientras en los círculos políticos se habla de la salida del gerente de la Electrificadora del Meta (Emsa), Víctor Rivera, en su despacho sólo se habla de nuevos retos y la ejecución de proyectos para garantizar el suministro de energía a empresarios que están invirtiendo en la región, con obras como la subestación de la Altillanura, la cual será inaugurada el 28 de enero.

La Altillanura tiene 15 millones de hectáreas, de las cuales 10 millones están destinadas a los cultivos de árboles forestales como el caucho, pino, acacia y eucalipto, y 5 millones dedicadas a la siembra de palma de aceite, arroz, soya y maíz, así como a la ganadería. Además, está la industria petrolera.

“Hace ocho años la Electrificadora del Meta tenía un Ebitda de -$7.000 millones y en 2010 cerró con $50 mil millones positivos. Las pérdidas operacionales superaban los $5.500 millones y en 2010 fueron superiores a los $40 mil millones. Pero esto no es sólo la labor de un gerente, es el trabajo de un equipo de trabajo, de 214 colaboradores. Atendemos 1.000 clientes por trabajador, un indicador importante para la compañía”, señaló Rivera.

En los ocho años que lleva Rivera frente a Emsa se han pagado impuestos por $35 mil millones y realizado inversiones por $102 mil millones, lo que ha permitido mejorar el suministro de energía al departamento.

La compañía, la joya del sector, que hoy está en la carpeta de ventas del Estado, tiene una calificación AA+, otorgada por Fitch. Esta solidez le permitió obtener un crédito de Helm Bank por $40 mil millones, con un período muerto de tres años.

El gerente recuerda que hace tres años Puerto Gaitán, zona donde se encuentra el mayor campo petrolero del país (Rubiales), era atendido con un transformador de dos megawatios y el año pasado se llevó a tres, pero a partir del 28 de enero, con la inauguración de la subestación de la Altillanura (a 17 kilómetros de Puerto Gaitán), la región tendrá 35 megawatios, lo que permitirá a la industria contar con la energía suficiente para emprender nuevos proyectos. En esta obra se invirtieron $25 mil millones.

Además, la UPME autorizó a Pacific Rubiales tener una conexión directa del campo con Chivor a través de la línea de 230. Esto se suma a otro proyecto pendiente de Emsa que le permitiría al departamento la interconexión del Guavio con Zuría, lo que evitaría la sobrecarga de la subestación de la Reforma.

Rivera sostiene que la Electrificadora del Meta es muy importante para el Estado, ya que está creciendo en porcentajes superiores al resto del país y por ello considera que hay que asegurar que siga manejándose empresarialmente, lo que la consolidará como la corona del sector.

La compañía está en la baraja de las electrificadoras que en los próximos días el Gobierno sacará a la venta. Este proceso se suspendió debido a una acción popular interpuesta por la comunidad para evitar su privatización.