El otro 'boom' latinoamericano

El interés de las multinacionales por la región y su demanda de profesionales de alta calidad han agitado el mercado laboral. Los colombianos se encuentran entre los más apetecidos.

La región está en el punto de mira. No son sólo los empresarios, que buscan aprovechar las ventajas fiscales, arancelarias y geográficas para ampliar sus mercados; o los inversionistas, que huyen de la escalada de incertidumbre que arrojan los débiles datos económicos de Estados Unidos y la zozobra de la Eurozona. Marchando con ellos están las firmas de cazatalentos.

Toda esta reorganización empresarial y de capitales ha despertado el apetito por el talento humano. No como hace unas décadas, cuando se pensaba en la región como una tierra fértil de buenos escritores, sino como las economías que aportan ejecutivos activos, con una visión y estrategias claras, para aprovechar los mercados emergentes.

“América Latina es un foco presente de atención por dos escenarios: porque existe un mercado regional muy importante, configurado por Perú, Venezuela, Colombia, Ecuador y Panamá, que tiene ramificaciones importantes en Brasil y Chile; y además, porque nuestros clientes internacionales están haciendo muchas inversiones, particularmente en Colombia”, comenta Ignacio Bao, socio director y presidente de Signum International, firma que desde 2008 atiende muy de cerca el mercado colombiano.

No es de extrañar su elección, si se tiene en cuenta que la región, y en concreto el país mismo, salieron bien librados de la crisis internacional que estalló aquel año y que afectó a la economía mundial. También lo reconoce la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), al resaltar el crecimiento del 35% en los flujos de inversión extranjera que en 2011 aterrizaron en América Latina (US$216.000 millones), especialmente en Brasil y Colombia, movidos por el auge en la explotación de recursos naturales.

De hecho, para Signum, son los sectores de energía, recursos naturales, manufactura, distribución y consumo los que más están demandando profesionales. Y en ellos, los colombianos cuentan con una predilección especial. “Su formación superior es muy sólida, muchos han complementado sus estudios en Estados Unidos y Europa, lo que facilita tanto el dominio de idiomas como el conocimiento de herramientas modernas de gestión”, dice Bao, y agrega que otro punto a favor es su facilidad de movimiento: “No ponen pretextos al momento de hacerles una oferta de trabajo que implique irse a vivir a Perú o a Miami”.

Esta demanda también obedece al momento que algunas multinacionales están viviendo frente a la crisis. En 2009, cuando se sintieron sus primeros efectos, la demanda se concentró en los mejores estrategas financieros para revisar su capacidad de endeudamiento y recortar gastos; después, el foco de atención fueron los profesionales en recursos humanos, quienes se encargaron de reducir plantillas.

Ahora, con mercados emergentes en el sudeste asiático, en África y América Latina, la visión es otra: “Al ver que el mercado nacional está complicado, buscan directores comerciales en la competencia para tratar de hacerlo mejor, y también profesionales con experiencia que les abran la puerta de un mercado desconocido”.

Paradójicamente, la recesión que vivió Colombia a finales de los años 90 también se ha convertido en un as bajo la manga para los ejecutivos locales en el actual mercado laboral: “El colombiano es un profesional muy versátil. Como el país ha sufrido momentos de expansión y de contracción, hay personas con la capacidad de manejar operaciones en mercados complejos”.

El contexto, incluso, es conveniente para la misma Signum, que planea aumentar su planta de consultores en el país para aprovechar mejor este nuevo boom.