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El dólar se valorizó, insinuando un cambio de tendencia a nivel local y mundial; el mercado accionario colombiano se concentró casi exclusivamente en la acción de Ecopetrol, que de la mano del precio internacional del petróleo siguió retrocediendo, al tiempo que los precios nacionales de la finca raíz en el sector vivienda empiezan a mostrar señales de aterrizaje.
Los bienes básicos como metales, petróleo y cereales han entrado a nivel internacional en un bear market o mercado bajista, al caer sus precios más del 20% desde su punto más alto. Lo anterior implica un deterioro de los términos de intercambio de economías emergentes como Colombia, ya que los precios de sus exportaciones tradicionales bajan en términos relativos respecto a los precios de sus importaciones, debilitando sus respectivas monedas frente al dólar, por ello el real brasileño, el peso mexicano y el peso chileno se devaluaron durante la semana.
Además, el Euro cayó por debajo de 1,47 respecto al dólar, debido a preocupaciones sobre la desaceleración económica del Viejo Continente, al tiempo que Japón cayó en recesión, confirmando el acoplamiento de la economía mundial al deplorable desempeño de la economía norteamericana.
Por lo anterior, soy de quienes consideran inevitable el coletazo negativo de la crisis de los países desarrollados sobre nuestras economías emergentes, en contravía de quienes aún defiende la teoría de desacople. La inquietud es ¿que tan fuerte nos afectará?, y desafortunadamente el déficit fiscal que sufre Colombia, el cual se acentuará con el presupuesto general de la Nación de 2009, pone al país en una vulnerable situación.
Para la próxima semana se espera el vencimiento de $ 6,6 billones en TES, que darán liquidez a los mercados, pero que ya son objeto de una rapiña por parte de los bancos, calificada por algunos como la “guerra de los CDT”, ratificando lo que he venido anotando sobre lo valioso que es tener liquidez en momentos de desvalorización de activos no monetarios como el actual. En cuanto al dólar, si ratifica un cambio en su tendencia, obligará a replantear no sólo las tácticas, sino también las estrategias de los portafolios financieros.