Negocios| 15 Mayo 2008 - 9:29 pm

Mejora el panorama para la empresa insignia de Antioquia

Coltejer vuelve a respirar

Por: Redacción Negocios
Los trabajadores de la principal textilera del país aceptaron terminar de manera voluntaria la convención colectiva de trabajo y quedaron a la expectativa de que se pueda concretar el negocio con la mexicana Kaltex, como socio estratégico.
Suerte de Coltejer
Foto: Cámara Lúcida
1.000 trabajadores participaron en la asamblea que definió la terminación voluntaria de la convención colectiva.

La suerte de Coltejer quedó más despejada ayer, luego de que la asamblea de trabajadores decidiera la cancelación voluntaria de la convención colectiva de trabajo. El 90% de los funcionarios que asistieron votaron afirmativamente. El resultado final fue 935 votos a favor y 89 en contra.

El balance fue muy cercano a las proyecciones que se habían hecho hace unos días y en las cuales se preveía que el 94% de la fuerza laboral de la textilera era partidaria de acabar con la convención colectiva.

La reunión, que fue citada al terminar la tarde del lunes pasado, comenzó a las 7:30 a.m. y una hora después en las instalaciones de la Corporación Educativa para el Desarrollo, Cedeco, en Itagüí, estaban reunidos  1.057 trabajadores.

Un asistente a la reunión comentó que se desarrolló en un ambiente de tranquilidad “porque los trabajadores sabían a qué iban y eran conscientes de que de su decisión dependía el futuro de la compañía”. Se mostraron expectantes sobre que se concreten las negociaciones que se habían adelantado con el grupo mexicana Kaltex, que manifestó la intención de hacerse con el 68% de la textilera nacional.

Los concurrentes pertenecían al sindicato base, que reúne entre 800 y 900 trabajadores, además de funcionarios no sindicalizados y aquellos de otras agremiaciones que decidieron concurrir.

Quienes no quedaron muy satisfechos fueron los miembros de los sindicatos de industria, que no participaron y manifestaron que “no se nos puede vulnerar el derecho a no asistir. Así se tome una decisión, el problema continúa, porque fuimos muchos los que no participamos”, indicó Guillermo Idárraga, secretario de Sintratextil, sindicato de industria, que reúne a cerca de 300 funcionarios.

Agregó que la fábrica estuvo paralizada, porque la empresa les dio permiso a todos los empleados para que fueran a esa asamblea, “lo cual es una jugada sucia”.

El otro sindicato, que tampoco participó de la reunión fue Sinaltraitexco, que tiene alrededor de 400 afiliados.

Antes de la reunión no hubo consenso entre los trabajadores para llegar con una posición unificada. Debían decidir si aceptaban terminar de manera voluntaria con la convención colectiva de trabajo y se acogían a la propuesta de cambiar las prestaciones por acciones para permitir la vinculación del socio mexicano. Los trabajadores se quedarán con derechos laborales por $120.000 millones y serán dueños del 66%.

De no haberse aceptado la propuesta, Coltejer hubiera ido a una liquidación obligatoria, promovida por el Comité de Vigilancia del Acuerdo de Reestructuración, suscrito al amparo de la Ley 550 que le hubiera pedido a la Superintendencia de Sociedades la apertura de una liquidación obligatoria.

Los mexicanos han manifestado que quieren una compañía “cero kilómetros, sin pasivos laborales”, lo cual quiere decir que la actual se liquida para dar paso a una nueva. La contraprestación sería el cambio de las prestaciones legales y extralegales por acciones de la nueva compañía, que serían adquiridas por Kaltex.

Las agremiaciones de trabajadores han manifestado que el posible socio estratégico no se ha reunido con ellos, lo cual se le planteó al presidente de la compañía, José Roberto Arango, pero según Idárraga, la respuesta fue que era muy difícil.

 Y es que la situación de Coltejer está bien comprometida. No sólo tiene pasivos por $526.000 millones, sino que había incumplido los pagos a los acreedores por su delicada situación financiera (pérdidas acumuladas por 278.000 millones de pesos y 32.000 millones en el primer trimestre) lo que ya había puesto en riesgo su patrimonio y la dejaba en causal de liquidación. Además, se había vuelto inviable y sin capital de trabajo.

José Roberto Arango había dicho que ante la pérdida de valor en la empresa, entre $10.000 y $12.000 millones al mes, el patrimonio había bajado de $438.000 millones, en diciembre, a menos de $400.000 millones.

El presidente de Coltejer, designado por la Organización Lülle hace unos meses para salvar a la empresa, no se quiso pronunciar sobre el resultado de la votación, pero manifestó que al ser positivo permite la llegada de un socio estratégico que le inyecte capital a la compañía y le genere valor para recobrar su posición en el mercado bursátil, con lo cual los trabajadores podrían recuperar sus prestaciones laborales.

Arango era optimista y había dicho que con un resultado positivo de la consulta de los trabajadores, le abre las puertas para que se concrete el negocio con el socio estratégico y así se le inyecte capital y le genere valor para que recobre su posición en el mercado bursátil y por esta vía, los trabajadores puedan recuperar el monto de sus prestaciones laborales.

  • Redacción Negocios | EL ESPECTADOR

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