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La falta de políticas es uno de los factores que más influyen para que el transporte de carga viva hoy un momento crítico. Así lo señala Jaime Sorzano, presidente de la Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar).
¿Por qué están en crisis?
El lema del congreso que se realizará la próxima semana es ‘El transporte más allá de la crisis’ y hace referencia a que estamos atravesando por una crisis, pero lo que queremos es examinar las causas y formular soluciones.
Las cifras no son halagüeñas. En los primeros seis meses del año se presentó una disminución en la movilización de carga de 1,71%, en relación con el mismo período del año pasado, mientras que los costos operativos aumentaron 5,46% y a esto se suma que en los últimos cuatro años los fletes no se incrementaron.
¿Qué tanto influyen los combustibles en estos costos?
La racionalización de costos es un tema prioritario, sobre todo el de combustibles, que a septiembre ya se había incrementado en 12,4%. El Gobierno ha tomado algunas decisiones que alivian pero que no son suficientes. Proponemos que se hable del sobrecargo en el combustible como en el sector aéreo, otra solicitud es que el abastecimiento del transportador sea con carácter de mayorista, así como bajarle el IVA del 16 al 10% al galón de combustible.
En materia de peajes, tenemos los más caros del mundo, pedimos hacer el esfuerzo del descuento financiero por pago anticipado.
Indican que hay otras causas estructurales de la crisis, ¿cuáles son?
Empecemos porque tenemos una carencia de políticas públicas estables en materia de transporte, lo que genera una enorme volatilidad en la regulación. Por ejemplo, en materia de fletes, han sido expedidas tres regulaciones y un decreto, unos modifican o anulan a los otros.
En cuanto a la chatarrización, han sido expedidos dos decretos, en costos operativos ha sucedido lo mismo. Ahora sacan la perla del manifiesto electrónico de carga, si bien es cierto que abogamos porque haya mejores condiciones y más formalidad en este tema, el manifiesto no tiene por qué costarles a los transportadores. Este es un documento que se ha expedido sin costos y no entendemos por qué el Estado pretende enriquecerse con un documento de uso cotidiano. Serían unos $100 mil millones que se le sacan al sector transportador.
¿Qué proponen?
Creemos que hicieron agua los tres pilares que debe tener el sector, la formulación de políticas, la función reguladora y el control y eso se debe corregir. Consideramos que el Ministerio de Transporte se debe dedicar a la emisión de políticas, que no hay, y que haya dos entes autónomos con funciones técnicas, para la regulación y el control, porque, por ejemplo, en este momento la Superintendencia depende totalmente del Ministerio de Transporte.