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El número de desempleados en Colombia sigue aumentando y lo que más preocupa es que continuará con la misma tendencia durante todo 2009.
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) informó que en diciembre de 2008 el desempleo llegó a 10,6%, más de medio punto porcentual del registrado en el mismo mes de 2007, cuando se ubicó en 9,9%.
Para el director de la entidad, Héctor Maldonado, este comportamiento se debe a dos factores: la desaceleración de sectores claves como la construcción y el de servicios (comunitarios, de vigilancia, generales, etc.), y el aumento de la población activa.
“En los últimos meses había un grupo importante de población que estaba entre el grupo de inactivos, es decir, que por una u otra razón no estaban buscando trabajo, y que ahora comenzaron a buscar un empleo”, explica Maldonado.
Sin embargo y pese a las explicaciones, para los analistas es claro que el aumento en la desocupación del país se debe a la desaceleración económica doméstica y a la crisis financiera mundial.
“El dato no debe sorprender a nadie porque lo que hemos estado viviendo es la crónica de un mayor desempleo anunciado como consecuencia de la caída de la producción industrial, el comercio y la construcción. Ahora éste debe ser la principal preocupación tanto económica como social, más que la inflación o el déficit”, advierte el analista Mauricio Rodríguez.
Pero la preocupación no para ahí. El DANE reveló cifras aún más críticas: el desempleo urbano (que toma en cuenta 13 ciudades) pasó de 10,2% en diciembre de 2007 a 10,9% en el mismo mes del año pasado. En otras palabras, en las principales urbes colombianas hoy hay 1,04 millones de desempleados, 85 mil más de los que se registraron en el último mes de 2007.
El subempleo fue el único ítem que mostró un leve descenso. El índice objetivo (en busca de un empleo formal) pasó de 9,6% en diciembre de 2007 a 8,9% en el último mes de 2008. Mientras tanto, el subjetivo (no está buscando empleo formal) pasó en el mismo periodo de 34,3 a 27,1%.
“Además de invertir en infraestructura, que es un sector intensivo en mano de obra, se deben reducir los parafiscales para abaratar la generación de empleo y que algunos de estos aportes los asuma el presupuesto nacional”, concluye Rodríguez.