Opinión |12 Abr 2012 - 11:00 pm

Juan Gabriel Vásquez

'El viaje de Mina'

Por: Juan Gabriel Vásquez

De Michael Ondaatje nos hemos acostumbrado a esperar una sensibilidad alucinada, una rara inteligencia moral y una prosa que no es de este mundo.

  • 6Compartido
    http://www.elespectador.com/impreso/opinion/columna-337980-el-viaje-de-mina
    http://www.elespectador.com/impreso/opinion/columna-337980-el-viaje-de-mina
  • 0

En el último libro, El viaje de Mina, hay todo eso y más: es una de las grandes novelas del año pasado en inglés, y ahora les digo a ustedes: terminen de leer esta columna y salgan a buscarla. No se demoren más.

La escena es ésta: Michael, un niño de 11 años, viaja en el barco de pasajeros Oronsay entre Sri Lanka, su lugar de nacimiento, y Londres, donde lo espera su madre y donde ahora, tras el divorcio de sus padres, comenzará una nueva vida. Como viaja solo, y como viaja en una determinada clase, al niño le asignan la “mesa del gato”, expresión que en inglés sugiere el último escalón de la jerarquía y que da el título original al libro: The Cat’s Table. A Michael —o “Mina”, que es como lo llaman los demás— lo ponen allí, con la gente menos importante del barco, en la mesa más alejada de la del capitán. Otros dos niños comparten su suerte; Michael no tarda en construir con ellos algo que se parece mucho a la amistad, pero que al principio es más bien complicidad (en el tedio, en la necesidad de encontrar una forma de pasar el tiempo). Empiezan a vagabundear por el barco; conocen a los pasajeros, primero a los compañeros de mesa y luego a los demás, y por curiosidad (por tedio, como forma de pasar el tiempo) se van metiendo en sus vidas, averiguando quiénes son, qué pasado tienen. Entonces descubren la presencia a bordo de un prisionero, alguien que ha cometido un crimen —se dice que mató— y que es trasladado a una prisión inglesa. Habrá un intento de escape y un hecho violento; habrá un hombre al agua y, sobre todo, habrá muchas preguntas.

Todo esto, el viaje y los encuentros y la intriga del prisionero, es recordado y narrado años después por Michael, que ya es adulto y se ha convertido en escritor. Y los lectores nos damos cuenta poco a poco de que Ondaatje, como suele hacerlo, nos ha cambiado el libro sin que nos demos cuenta: el viaje marítimo como educación sentimental —con claras reminiscencias conradianas: pienso en Juventud, en El copartícipe secreto, incluso en La línea de sombra —el libro se ha convertido en otra cosa muy distinta. Si al principio piensa uno que se trata de un collage, de un libro cuyo interés está en los personajes y su retrato en la memoria del niño (un libro como Running in the Family, la investigación de Ondaatje sobre su familia en Sri Lanka), poco a poco se va dando cuenta de que todo hace parte de un entramado sutil, como un boxeador que va minando poco a poco las fuerzas de su contrincante, y a partir de la mitad del libro se instala de lleno en una exploración intensa sobre la manera en que el viaje afectó a quienes lo vivieron.

“Siempre serían los extraños como ellos, en las diversas ‘mesas del gato’ de mi vida, los que me alterarían”, nos dice Michael refiriéndose a sus compañeros de viaje. El viaje de Mina explora esas alteraciones: es un libro sobre la memoria, sobre la fragilidad de las vidas, sobre cómo pesa un error, sobre la relación de la escritura con el recuerdo, sobre la manera en que momentos del pasado nos afectan y nos moldean sin que lo veamos, condenándonos sólo a entenderlos cuando ya no podemos hacer nada al respecto. Una maravilla.

  • Elespectador.com| Elespectador.com

  • Imprimir
  • Enviar
  • 6
6

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

MariedeMontal

Lun, 04/16/2012 - 02:17
Certains commentaires sont très négatifs. Personnellement j'apprécie les conseils de lecture (en espérant que ce roman ne soit pas comme celui qu'avait conseillé un autre journaliste et qui m'était tombé des mains dès la dixième page), c'est pouquoi j'apprécie l'émission littéraire qui passe sur France 5 , La grande Librairie, qui fait découvrir des écrivains, surtout français, mais parfois américains et d'autres nationalités. Peut-être les écrivains colombiens y seront-ils un jour invités ...
Opinión por:

Agustín_Lara

Vie, 04/13/2012 - 18:03
La editorial le ha dado el premio, ahora se debe dedicar a recomendar cualquier vulgaridad que saque la editorial.
Opinión por:

javierache

Vie, 04/13/2012 - 14:52
Los columnistas deberían tener cierta delicadeza al recomendar la compra de libros en sus columnas.Es sabido el asunto de las "coimas" y de otros intereses. Quiero pensar en la buena intención de Juan Gabriel, pero por ejemplo yo compré el Sicoanalista -ya no me acuerdo de quién - por culpa de un columnista sin escrúpulos al que por supuesto, dejé de respetar.
Opinión por:

luispuyana

Vie, 04/13/2012 - 14:44
Acierta 'ovejanegra' pero no lo hace el 'Boyancio' quien con su acostumbrada prosa desatina con eso de que 'tanta cultura no nos sirve pa' ná', cuando es la lectura recomendada la que nos conforta con tantas y tan malas políticas estatales las que no nos permite acceder a los buenos libros que con prosa nos cuentan lo dura que es la realidad de los hechos, que son falsificados para eternizar la explotación de ese 1% que controla la vida del 99% de toda humanidad.
Opinión por:

ovejanegra

Vie, 04/13/2012 - 08:35
Pésimo comentario y pésima la "traducción" o transformación al español del título de esta novela. Se nota que quien se encargó de titularlo no había leído la novela, pues hay una gran diferencia, enorme, entre "El Viaje de Mina" y "La Mesa del Gato", que es el título original en inglés. Craso descuido de Alfaguara! De otro lado, ya lo había afirmado pero lo reafirmo: no creo que para comentar un libro haya que repetir el guión, cosa bastante común en el Sr. Vásquez y molesta para los lectores.
Opinión por:

Boyancio

Vie, 04/13/2012 - 04:59
Allá, tú, periodista de libros comprados, que te puedes dar ese lujo, que a la hora de la verdad tanta cultura no no sirve pa´ná, pues seguiremos comiendo de la misma que pica el pollo, de la misma que desechamos todos los días, sea la que huele y embarruta. Que la paz de tu lectura te haga un man al servicio de la majá, es lo que te pide el estado mayor de la plebe.

Publicidad
Publicidad
Suscripciones El Espectador

Edición impresa

Suscríbase
 
Círculo de experiencias

ACTIVE LA LLAVE DE SUS PRIVILEGIOS

Beneficios para suscriptores

CONÓZCALOS
 
 

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2013