Paz |3 Feb 2009 - 11:30 pm
El abrazo de los Jara
Por: Pablo César Guevara / Villavicencio
El proceso de liberación de secuestrados fue asumido por el general Óscar Naranjo, tras la renuncia del Comisionado de Paz, quien trató de impedir que los medios registraran la llegada de Alan Jara, quien anoche recibió la visita del presidente Álvaro Uribe.
Foto: Gabriel Aponte
Alan Jara (centro), liberado este martes; su hijo Alan Felipe y su esposa Claudia Rugeles, se funden en un estremecedor abrazo en el aeropuerto de Villavicencio.El helicóptero del Ejército brasileño con los emblemas de la Cruz Roja Internacional apareció por fin en el cielo de Villavicencio apenas pasadas las 2:00 de la tarde. Para Alan Jara, siete años y medio de cautiverio —ó 2.760 noches, como lo dijo él mismo después— iban a terminar finalmente cinco minutos más tarde. Pero para volver a su ciudad fueron necesarias muchas horas viajando en carro y lanchas, además de siete semanas caminando. De memoria, sabía que cada cuatro mil pasos junto a la guerrilla significan que iba a descansar.
Sin embargo, desde que la aeronave tocó tierra, era evidente su alegría. Saludaba de forma incontenible y trataba de identificar a su familia entre los centenares de rostros que lo esperaban sobre la pista del aeropuerto Vanguardia. El carreteo del helicóptero sobre la pista se hizo eterno, pero una vez se detuvo y las hélices dejaron de girar, su hijo Alan Felipe y su esposa Claudia Rugeles se lanzaron en veloz y ansiosa carrera para fundirse en un abrazo que fue corto para toda la emoción que los tres habían contenido por tanto tiempo. Mientras tanto, afuera del terminal aéreo, centenares de personas esperaban para saludarlo y darle la bienvenida.
Ataviado con un sombrero y un poncho, dio sus primeros pasos tambaleándose y sin mucha firmeza, apoyado en sus seres queridos y en la senadora Piedad Córdoba, quien se convirtió en una pieza fundamental y definitiva en el proceso que lo trajo de nuevo a la libertad. Pidió tiempo para hablar y saludó a los integrantes del movimiento Colombianos por la Paz y al director de la Policía, general Óscar Naranjo, quien sorpresivamente y como representante del Gobierno llegó a última hora a recibirlo, después de que el comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, regresara a Bogotá.
Después de tanta angustia y de que un enjambre de reporteros hubiera esperado más de cinco horas para escuchar sus primeras palabras, dijo que era suficiente el tiempo que había descansado en la selva y que ahora venía a trabajar por la liberación de los demás secuestrados. Tras un corto encuentro con sus seres queridos, Jara llegó al Club Meta a las 3:10 de la tarde. Sin más preámbulos comenzó a mencionar a sus ex compañeros de cautiverio, recordando que más que nombres en una lista, son personas “con un drama, una historia y con unas familias” que esperan verlas con ansiedad. Descartó que durante su cautiverio hubiera tratado de escapar, porque “no tiene ideas suicidas” y porque “escapar es una ruleta rusa con seis balas”.
En una rueda de prensa que se prolongó por más de una hora, Alan Jara narró anécdotas de su cautiverio y tuvo espacio para ser crítico con la postura del presidente Uribe frente a un posible acuerdo humanitario, afirmando que, “de todo corazón”, sentía que “no hizo nada por la libertad de nosotros”, así como para con las Farc, de las que dijo no saber qué piensan ni qué quieren.
En la jornada del martes, el alto comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, renunció al cargo en medio de un agitado debate por su intención de restringir el cubrimiento periodístico de la liberación de Jara, hecho desautorizado por el presidente Uribe.
Uribe se reunió con Jara
Hacia las 9:15 de la noche del martes, el presidente Álvaro Uribe llegó a Villavicencio y se reunió con el recién liberado, acompañado de sus más cercanos asesores, en un encuentro efectuado en la casa del ex gobernador y que se prolongó por más de una hora.
Se esperaba un pronunciamiento del Primer Mandatario, quien antes de emprender su viaje rumbo a la capital del Meta insistió en que “el único camino que conducirá a la paz es el camino firme de la seguridad”.
El Jefe de Estado hizo un llamado a los colombianos para que no dejen de apoyar a los soldados y policías del país, tras señalar que ellos son los que ayudan a combatir el terrorismo.
“Son los soldados y policías de la Patria los que nos sacan de este lío, definitivamente, con los terroristas. Que el corazón y los ojos de los colombianos no se desvíen, siempre para apoyar a los soldados y policías de la Patria. Lo otro es un camino donde resultamos engañados, como ya tantas veces lo hemos vivido”, sostuvo el Mandatario.
Manifestó, además, su solidaridad con la familia del ex gobernador del Meta, Alan Jara.
“Nuestra solidaridad con la alegría de la familia del doctor Alan Jara, con él, por su liberación, después de este cautiverio, después de esta crueldad que solamente la produce el terrorismo”, puntualizó el presidente Uribe.
Por su parte, Cristophe Beney, jefe del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Colombia, dijo que anoche mismo comenzó a marchar la tercera fase, que contempla la liberación del ex diputado del Valle del Cauca Sigifredo López, en las selvas del litoral del océano Pacífico.
Beney dijo que “el CICR sigue preocupado por la suerte de los demás rehenes en poder de los grupos armados”.
-
Pablo César Guevara / Villavicencio | Elespectador.com
Tags de esta nota:
- Alan Jara
- liberación de secuestrados
Opiniones
Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.
Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí


