Política |4 Ago 2012 - 9:00 pm

La seguridad y las verdades a medias

Un debate emponzoñado

La sociedad rechaza la violencia y pide la paz, pero Colombia no ha aprendido a hacer de ese anhelo un mínimo posible de unidad.

Por: Armando Borrero Mansilla *
  • 5Compartido
    http://www.elespectador.com/impreso/politica/articulo-365256-un-debate-emponzonado
    http://www.tinyurl.com/9l38ltm
  • 0
El presidente Santos y su ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, pasando revista a las tropas.  / Presidencia El presidente Santos y su ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, pasando revista a las tropas. / Presidencia

El debate sobre la seguridad en los dos años del gobierno Santos está envenenado por uno de los peores ingredientes que puede tener un debate público: es una discusión llena de verdades a medias. Las verdades a medias son peores que las mentiras, porque las mentiras, una vez develadas, se desechan. Las verdades a medias, por ser verdades, son como las bacterias penicilinorresistentes. Tienen mayores posibilidades de supervivencia y afirman a quienes las predican en la persistencia tenaz.

Es una verdad que las políticas de seguridad han variado. Pero también lo es que, en esencia, son la continuación de la política de seguridad democrática que ejecutó el gobierno anterior, con un protagonismo destacado del hoy presidente Santos en su etapa de ministro de Defensa. Es cierto que la estadística de las acciones de las guerrillas ha aumentado, pero también es cierto que el cambio comenzó en 2008, de tal manera que se reparte entre los dos períodos presidenciales.

El gobierno actual muestra que las estadísticas de seguridad han mejorado en el conjunto nacional, pero también es verdad que se han deteriorado en regiones identificables con facilidad. La percepción de deterioro se da y el Gobierno aduce que no ha sabido comunicar los éxitos. Pero también es verdad que —independientemente de si se comunica bien o mal— la guerrilla ha encontrado la manera de hacerse visible, de presentarse como crecida y como una amenaza mayor de lo percibido por la opinión pública en los años anteriores.

El fin del fin se anunció antes del fin. Tal vez hubiera sido más adecuado plagiar de Churchill aquella frase inmortal que rezó así: “Este no es el fin; ni siquiera el principio del fin; es apenas el fin del principio”, para referirse al milagro de Dunquerque. Nadie pensó que fuera fácil derrotar a la insurgencia armada. Se la contuvo. Se le redujo de tamaño. Se le puso de presente la inutilidad del conflicto armado. Se le hizo patente su derrota política. Pero la inercia acumulada de la guerra no se podía detener sin más ni más. Se crearon expectativas que no consultaban la realidad de todas las guerras: son facilísimas de empezar, como las bolas de nieve, y también como estas, dificilísimas de terminar.

El debate debe volver a la medida de los debates justos. La medida es la objetividad y le esprit de finesse. Dejar que los hechos hablen y que los hagamos hablar sin deformarlos. Mirar lo cuantitativo y mirar lo cualitativo. Ponderar lo uno y lo otro. Desideologizar la discusión. La mirada ideológica hace ver lo que cada quien quiere ver y es por eso conveniente no usar las interpretaciones sesgadas con fines de plazo corto e interesado.

Los datos muestran que la seguridad ciudadana ha mejorado en el conjunto nacional. Muestran también que la actividad guerrillera ha aumentado. Eso es lo cuantitativo. Un examen de lo cualitativo muestra que el aumento de actividad guerrillera no es comparable al de los duros años 90. No muestran combates francos, ni tomas de poblados, ni bases militares o policiales copadas. Muestran hostigamientos, actividad de francotiradores, aumento del uso de las minas antipersonales, terrorismo urbano limitado, lanzamiento de explosivos contra poblados y destrucción de infraestructura. Muestran lo más difícil de controlar en una guerra irregular. Lo más fácil de realizar con un mínimo de exposición, pero también lo más costoso en términos de la posibilidad de avanzar políticamente. Los subversivos ganan exposición mediática, pero pierden la poca legitimidad que hubieran podido conseguir en el pasado.

Más allá de los análisis estadísticos está la necesidad política. Y la necesidad en este momento —la que siente la Nación— es la de rodear al Gobierno. No significa pedir unanimismo. No es descalificar la oposición, que harto se necesita. Es aprender algo que los colombianos no hemos podido conseguir en mucho tiempo: hacer política de mínimos. Si la sociedad rechaza la violencia y pide la paz, hacer de ese anhelo un mínimo posible de unidad. Se puede discrepar, ni más faltaba, pero coincidir en lo esencial. La paz es un valor por sí misma. No la paz como resultado de eliminar (¿milagrosamente?) todos los factores de insatisfacción y de violencia. Ni la paz sobre las cenizas de Colombia. Se trata de la paz como comienzo. Como comienzo de la construcción de una Colombia más justa, más segura y más amable. Todo lo que no se puede conseguir en guerra.

 

* Sociólogo, exconsejero presidencial en seguridad y defensa.

Por: Armando Borrero Mansilla *
  • Imprimir
  • Enviar
  • 5
5

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

astorspace

Dom, 08/05/2012 - 14:42
La unidad del país fue total. Todo Colombia pendiente de los acontecimientos del espectáculo en el Caguan, al final total desepcion. La lección quedo bien aprendida...NO CONFÍES EN TERRORISTAS.
Opinión por:

oncemorewithfeeling

Dom, 08/05/2012 - 11:06
la paz no se logra porque somos una sociedad egoista, ignorante y con una clase gobernante corrupta hasta los tuetanos.... ellos no quieren la paz solo buscan el beneficio propio.
Opinión por:

AlcatrazD

Dom, 08/05/2012 - 10:26
Mientras no se creen politicas sociales verdaderas con la intencion de derrotar la pobreza, la desigualdad, el hambre, mejorar la educacion, aniquilar del sistema politico a los politicos corruptos y sus mafias va ser imposible que haya un verdadero acercameinto hacia un dialogo de paz. No olvidemos que en Colombia en los ultimos 50 años han existido por lo menos 3 a 4 grupos insurgentes que nacieron de la desigualdad social tan grande que existe en nuestro pais - El solo hecho de que existan nos dice algo y lo dice a gritos lo que pasa es que la clase dirigente no ha querido escuchar - solo se escuchan ellos mismos. Que trizte pues en Colombia hay mucha gente buena y mucho potencial pero que debe ser compartido y bien distribuido.
Opinión por:

HYJLEE

Dom, 08/05/2012 - 08:11
Mientras en este Pais la gente que hace la Paz sea perseguida, chuzada, desconocida y desprestigiada estamos mal. a quien lleva mas de 26 anos en este tema lo aislaron, lo desprestigiaron Uribe y mas Santos companero del mismo nivlel social, lo traiciono y ordeno Chuzarlo, ademas Santos le debe la Presidencia a dos Alvaros, pero el Pais ha sido injusto e ingrato con uno. Piedad fue el mayor error del gobierno Uribe y de las Farc darle voceria, es un obstaculo, por su agenda anarquista y Chavista. Colombia quiere la Paz Dr Santos, pero sin chuzar.
Opinión por:

COLOMBIANOINGENUO

Dom, 08/05/2012 - 06:02
SENCILLO...EN COLOMBIA LAS ÉLITES HICIERON LAS LEYES Y LAS NORMAS PARA EMPOTRARSE EN EL PODER Y MANTENER AL PUEBLO SUBYUGADO Y MISERABLE. ES POR ESO QUE EXISTE LA POBREZA, LA INEQUIDAD,LA MISERIA,LA VIOLENCIA,LOS SUBURBIOS,LOS DESPLAZADOS,EL DESEMPLEO,LA PESIMA EDUCACION,ETC,ETC. EL ASUNTO DE LAS TIERRAS ES ESPINOSO PORQUE EL ESTABLECIMIENTO NO ADMITE QUE EL PUEBLO TENGA SU PROPIA TIERRA..ALLI ESTA EL PODER DE LAS ÉLITES!!!

Publicidad
Publicidad
Suscripciones El Espectador

Edición impresa

Suscríbase
 
Círculo de experiencias

ACTIVE LA LLAVE DE SUS PRIVILEGIOS

Beneficios para suscriptores

CONÓZCALOS
 
 

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2013