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Durante los últimos días ha asumido una postura crítica frente a su Partido, el Liberal, en cuanto al posible apoyo de parapolíticos a algunos de los otros precandidatos que participan en la consulta de la colectividad para escoger candidato a la Presidencia en 2010. En diálogo con El Espectador, Cecilia López Montaño dice que continuará sus denuncias a pesar de que ya han comenzado a amenazarla, que se siente indignada de que el liberalismo esté sumido en la pelea de las maquinarias y no en las propuestas y explica las razones para cuestionar la llegada de Édgar Gómez, presidente de la Cámara, al Partido, gracias al denominado transfuguismo.
¿Qué es lo que sucedió en torno a sus denuncias sobre el apoyo de parapolíticos a otros precandidatos?
Me empezaron a amenazar. Dicen que en la Costa Atlántica es desde las cárceles que se están tomando las decisiones políticas. No me han dicho algo en concreto, pero eso lo dicen los de la base del Partido y yo me siento en la obligación de decírselo al país.
¿Pero exactamente en qué consisten esas amenazas?
Me mandaron razones de que me iban a hacer falsas denuncias.
¿De dónde pueden venir esas amenazas?
Seguramente de personas relacionadas con el paramilitarismo.
¿Cómo afrontar esta situación?
No les tengo miedo a las amenazas y lo que quiero es que con el voto de opinión blindemos la consulta de este domingo de todos esos males.
¿Por qué se opuso a la llegada de Édgar Gómez al Partido?
Porque al aceptarlo, el Partido Liberal pierde la autoridad moral para criticar una práctica que atenta contra la democracia, el transfuguismo. Además, él dice que no llega a hacer oposición, cuando nosotros hemos estado todos estos años en la oposición, haciendo debates muy duros en el Congreso. ¿Entonces en qué quedamos? Como idiotas.
¿Esa es una crítica al ex presidente César Gaviria, que fue el que lo recibió?
El ex presidente Gaviria ha hecho una labor muy buena en términos de la organización de la bancada. Ahora, en lo de la consulta, he visto cosas muy preocupantes. Por ejemplo, cuando estuve en Alcalá, Valle y llegué con mi propaganda al parque, me dijeron que allí el único candidato era Pardo. Entonces me fui al directorio municipal del Partido y me encontré con una pancarta gigantesca de él. Y eso que el ex presidente Gaviria dijo que todos los directorios debían ser neutrales.
¿Será verdad eso de que César Gaviria quiere aspirar?
Pues siempre ha dicho que no y yo le creo. Lo que sí me ha sorprendido es que él ha copado muchos espacios que uno hubiera esperado que se les hubieran abierto a los precandidatos.
Con tanto inconformismo, ¿no ha pensado en renunciar?
Eso no me ha pasado ni por la imaginación. Lo que pasa es que tengo muchas razones para estar indignada. En Medellín, en el mismo directorio del Partido me dijeron que no tenía ningún chance porque el candidato iba a ser Pardo y que más bien pensara en renunciar para que el liberalismo tuviera más fuerza. O la Dirección del Partido ha sido débil en los mensajes o la gente no ha querido entender.
¿Es cierto que ha pensado en ser candidata independiente?
Tengo algunas insinuaciones en ese sentido, pero por el momento confío en que pueda ganar el domingo. De todas maneras, no descarto esa idea.
¿Se siente decepcionada?
Diría más bien que indignada con lo que esta pasando, porque después de siete años de gobierno Uribe, dizque con altos índices de popularidad, seguimos sumidos en la más tremenda pobreza. Y el Partido Liberal, que ha debido salir con propuestas, está obsesionado con las maquinarias.
¿Si no gana la consulta volvería al Senado?
No me entusiasma. Un Senado donde probablemente estén José Obdulio Gaviria y Andrés Felipe Arias, me parece muy poco estimulante.