Colombia tiene 20 millones de pobres

Según el Gobierno, el bajo precio de los alimentos en 2009 evitó un mayor deterioro social.

Pese a los esfuerzos gubernamentales por hacer frente a los efectos de la crisis económica mundial del año pasado, no son buenas las noticias para la fuerza laboral colombiana, en la celebración de su día.

Según divulgó ayer el DANE, la población cesante pasó de 12,9% en el primer trimestre de 2009 a 13,0% en el mismo período de 2010. Eso significa que en Colombia hay 2,5 millones de desempledos, sin contar con los subempleados, que se estiman en cerca de 6 millones de personas.

Al mismo tiempo, los índices de pobreza apenas se redujeron del 46% al 45,5% y la indigencia varió del 17,8% al 16,4%.

Con este panorama resultaba muy difícil que el país diera el gran salto que se propuso en la reducción de la brecha social. Planeación Nacional hizo los cálculos y encontró una disminución de la concentración de la riqueza que aún no es suficiente para ubicar el país como líder en materia de igualdad en el continente. El indicador empleado para medir esta variable es el coeficiente de Gini, que para 2009 se ubicó en 0.578, cuando un año atrás estaba en 0.589 (siendo 1 la mayor desigualdad y 0 la mayor igualdad).

¿Menos pobreza e indigencia?

Resulta paradójica una reducción en un año como el pasado, durante el cual la economía vivió un período de recesión y al final registró un lánguido crecimiento de 0,4%, cuando el ingreso per cápita de los hogares se redujo 2% y el desempleo se ubicó cerca del 13%.

Pero el gobierno tuvo su explicación por el buen comportamiento de los precios de los alimentos en 2009 y la baja inflación. Según Esteban Piedrahíta, director del DNP, "las personas en condiciones de pobreza y miseria tuvieron que gastar menos de sus ingresos en la compra de alimentos, que representa parte importante de su canasta familiar".

Otro elemento que el Ejecutivo relaciona con la reducción tiene que ver con que en las zonas rurales fue donde aumentó la ocupación y que la desaceleración de la economía afectó más a la industria, que se encuentra en las zonas urbanas.

Los resultados fueron cuestionados por el ex ministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo, quien manifestó que para tener un panorama completo faltaron datos sobre la distribución del ingreso y la riqueza. "Hay que hacer un acto de fe en las cifras, pero lo cierto es que en la crisis fueron los sectores más pobres los que resultaron más afectados".

Lo cierto es que el 70% de la población colombiana vive en condiciones de pobreza y miseria, que hay 40 mil pobres más, que se atribuyen al crecimiento de la población, y que se deben buscar soluciones. Se plantean alternativas en el fortalecimiento de la política industrial, como lo dice Jorge Iván González, integrante de la Misión para el Empalme de las Cifras de Empleo, Pobreza y Desigualdad e investigador de la Universidad Nacional, "en sectores generadores de empleo, en especial en las ciudades con mayores índices de pobreza, como Manizales e Ibagué".

Con relación al empleo, Roberto Steiner, director ejecutivo de Fedesarrollo, asegura que el crecimiento de la informalidad es el principal problema del mercado laboral y manifiesta que "en el país se encareció artificialmente la creación del trabajo formal, por los altos costos no salariales, que representan el 13%, no sólo los parafiscales, sino también solidaridad en salud y pensiones, entre otros".

Fedesarrollo igualmente llamó la atención sobre el incremento del salario mínimo por encima de la inflación, porque traslada al mínimo unas ganancias en productividad que nunca se dieron y que las empresas no pueden financiar. Añade que se suman subsidios exagerados y absurdos incentivos al capital, que han hecho muy difícil generar trabajo formal. Dice Steiner que su propuesta es reducir los costos no salariales a quienes ganen entre uno y 1,3 salarios mínimos y que el mínimo se fije de manera prudente, "porque el nombre del juego es formalización, para evitar una bomba social y fiscal".

Pero al igual que en el tema de pobreza, que tiene relación cercana con el de empleo, hay que considerar el momento de Colombia. Jorge Iván Bula, decano de Ciencias Económicas de la U. Nacional, menciona que para generar empleo se debe impulsar a los sectores que generan mano de obra, como la industria manufacturera y el comercio, que vienen creciendo poco, mientras los de minería y servicios crecen más, pero no son intensivos en mano de obra.

Este es el desafío es para el próximo gobierno, cuando en un año se vuelvan a revelar las cifras de pobreza y a celebrar el Día del Trabajo.