Miguel Nieva, tras el secreto de La Escombrera

El argentino hace parte del equipo que busca determinar si es posible hacer excavaciones en la Comuna 13, donde estarían sepultadas víctimas del paramilitarismo.

¿Por qué los consultan a ustedes?

Soy miembro del equipo argentino de antropología forense, creado en 1984 cuando terminó la dictadura y que se dedica a investigar los crímenes y violaciones a derechos humanos. Con base en esa experiencia nos han consultado.

¿Cuando iniciaron el trabajo en Medellín?

Desde junio venimos tres miembros del equipo y reunimos toda la información disponible, testimonios, fotos aéreas, documentos, informes de ingenieros, para emitir nuestro concepto.

¿Cuál es la recomendación que ustedes hacen?

Recomendamos la intervención en dos zonas puntuales. Como primera medida, poder realizar estudios geofísicos para evaluar mejor las condiciones de La Escombrera y poder adelantar las excavaciones en forma de trincheras en esas dos zonas.

¿Es cierto que se puede generar inestabilidad en el terreno si se realiza la excavación?

Por supuesto. Pero La Escombrera tiene todo un proceso de estabilización. Nosotros nos apoyamos en esos estudios para plantear la estrategia de abordaje: creemos que es posible siempre y cuando se trabaje con base en los protocolos que recomiendan las pautas para estos procesos.

¿Sería como buscar una aguja en un pajar?

Es algo como eso. En Argentina tenemos mucha experiencia en la búsqueda de enterramientos en predios militares o lugares que no tienen la complejidad de La Escombrera, pero que son muy grandes, predios de 500 ó 5 mil hectáreas, y decimos es como buscar una aguja en un pajar, pero finalmente hemos tenido resultados positivos.

¿Qué será lo más complejo a la hora de buscar los cadáveres?

Varios aspectos: por un lado, la cantidad de escombros y la dimensión de La Escombrera. Por otro lado, llevar adelante la medida sin que se produzca un desmoronamiento, porque hay viviendas cerca.

¿Cuánto podría tardar la búsqueda?

Elaboramos un plan de trabajo concreto y delimitado a dos zonas en particular. Nuestro plan de trabajo se podría desarrollar en un mes o mes y medio, en la zona en donde, de acuerdo con los testimonios, podríamos hallar cadáveres.

¿Esto quiere decir que en un mes podría haber resultados?

Sí, en principio tenemos que creer en la veracidad de los testimonios que nos han aportado. Si se trabaja en esos lugares, el volumen de escombros que se tiene que remover sería menor. Remover toda La Escombrera sería un trabajo faraónico y queremos hacer un trabajo más puntual.

¿Hasta dónde llega su trabajo?

Por el momento fuimos contratados para esta consultoría. Colombia tiene no sólo los recursos, sino los profesionales para sacar adelante este proceso. Nosotros estamos agradecidos de que hayan tenido en cuenta nuestra opinión, sólo hacemos una recomendación en cuanto a requerimientos técnicos, pero ustedes lo pueden hacer tranquilamente.

¿Qué tan costoso puede ser este proceso?

Hay diferentes propuestas, la nuestra es más económica y los tiempos son mucho menores, pero dependiendo del hallazgo, el proceso de identificación puede ser más complejo.

¿Cuál es esa metodología que proponen?

Hacer excavaciones en dos zonas concretas, señaladas gracias a los testimonios. La otra propuesta sería remover toda La Escombrera. No hay una experiencia de hacer este trabajo en una escombrera, los riesgos son muy altos. Creo que a medida que se vaya avanzando se tendrá la metodología.