Vuelve el señor de las moscas

Fernando Garavito es candidato a la Cámara de Representantes por el Polo Democrático.

Lo más duro del exilio.

La muerte de mi mujer. Ella fue una víctima inocente de nuestro desplazamiento.

¿Por qué hay que andar mosca?

Porque si no, te cubren los desperdicios.

¿Por qué ahora los más críticos de los políticos resultan haciendo política?

No sabía que en Colombia había políticos.

¿De qué murió Juan Mosca?

Dicen que de infarto, pero tengo la sospecha de que se suicidó.

El premio más importante que ha ganado en su vida.

Nunca participo en concursos, pero en el año 2006, por selección de los jurados, la Fundación Lannan me dio el Cultural Freedom Award por mi trabajo como periodista en favor de la democracia, la libertad y del respeto a los derechos humanos.

¿Por qué se hacía llamar el señor de las moscas?

Usé el seudónimo de Juan Mosca para escapar de las meloserías de los políticos. Pasar de él al “señor de las moscas” fue fácil. En el libro de Golding, el señor de las moscas es la cabeza de una jabalí que los muchachos asesinan en forma miserable y que luego convierten en una especie de tótem. Se pueden sacar miles de interpretaciones sobre el particular… y de eso se trata.

¿Dónde dejó el periodismo?

En el fondo de la memoria.

¿Cómo terminó metido en la política?

No estoy metido en la política. Voy ahí, al lado suyo, como una especie de preso condenado a trabajos forzados.

¿Cree que las denuncias de los periodistas se hacen en vano en este país?

Totalmente en vano, pero son importantes. Lo que pasa es que el aparato administrativo no oye ni ve ni entiende. Y, además, forma parte del crimen organizado.

¿Cómo se ve Colombia desde el exterior?

Muy mal. Sumida en la corrupción, manejada por el crimen organizado y muerta de miedo.

El problema más grande del país.

El sistema.

¿Cuándo volverá a Colombia?

Con mis amigos hemos ideado una caravana que entrará por la frontera con Ecuador y llegará a Bogotá el 20 de julio. Se llamará “Un camino por la dignidad de Colombia”. Supongo que saldremos de Tulcán hacia Ipiales a finales de junio.

¿Es verdad que ya se acabó el paramilitarismo?

Ja.

¿Cuándo se acabará ?

Cuando los colombianos abran los ojos —no me incluyo porque yo los tengo bien abiertos—, se amarren los pantalones y digan: ¡Ya no más!.

¿Cuándo será posible otra Colombia?

No necesitamos “otra Colombia”, necesitamos a Colombia.

Un político funesto para el país.

Laureano Gómez.

¿Después de la Cámara de Representantes qué vendrá?

Los Jardines del Recuerdo.

¿Cuál es la institución más corrupta del país y por qué?

La Presidencia de la República, por lo que todos sabemos.

¿Cuál se salva?

La Corte Suprema de Justicia… a veces.

¿A qué le teme?

Al conformismo.

¿Para qué es negado?

Para cualquier cosa manual, necesito cinco huevos para hacer un huevo frito.

¿A quién se arrepiente de haberle dado el voto?

Siempre he votado por la oposición y la oposición nunca ha logrado hacer nada.

¿El poder para qué?

La pregunta de Echandía ha sido mal interpretada, no es una desazón, es un interrogante. Álvaro Gómez contestó: “El poder para poder”. Yo diría: “El poder para cambiar”.

¿Sí o no a la reelección?

Tal vez sí, porque el derrumbe sería igual al de Fujimori. Dije algo así en una columna de hace cinco años y me reafirmo. Déjeme hacer una predicción: si es reelecto, el derrumbe será a finales de 2011.

El mejor presidente del país.

Simón Bolívar.

¿Y el peor?

Álvaro Uribe.