Médicos piden declarar nueva emergencia de salud

El presidente de la organización, Rodrigo Córdoba, explica por qué quieren que el Gobierno intervenga una vez más el sector. Dice que los indicadores de salud pública se están deteriorando.

“Señor presidente, declare la emergencia para el sector salud”. Con esta frase directa, enfática, la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas (ACSC) encabezó una carta dirigida al presidente Juan Manuel Santos, con fecha del 5 de junio. El mensaje de los 38.000 especialistas que agremia la Asociación es claro: el debate sobre la actual crisis de la salud se ha quedado detenido en las cifras y las cuentas de despilfarros y corrupción —debate que la ACSC califica como “valioso”—, pero ha excluido el tema explícito de la salud de los colombianos.

Según la Asociación no han estado en la agenda temáticas fundamentales como “el deterioro progresivo de los principales indicadores de la salud, el resurgimiento de enfermedades hasta hace poco controladas, las múltiples barreras de acceso impuestas a los usuarios”, por sólo citar algunos de los cuestionamientos enumerados en la misiva. El Espectador habló con Rodrigo Córdoba Rojas, presidente de la ACSC.

¿Cuál es la propuesta específica de la Asociación?

Lo que nosotros planteamos es que llevamos meses hablando de los desvíos y desvaríos del sistema frente a todos los indicadores económicos, pero no hemos hablado de lo qua ha significado esto en términos de la salud: cuántos años de vida saludable se han ido en esta crisis, cuántos años de discapacidad, cuántas vidas se han perdido. La pregunta que nosotros nos planteamos como médicos es: si el sistema de salud es un paciente que está grave y tiende a empeorar, ¿por qué no lo intervenimos de urgencia?, ¿por qué no declararlo en emergencia?

Ya en diciembre de 2009 el Gobierno decretó una emergencia social para hacerle frente a la crisis de la salud, pero en abril del año pasado fue declarada inconstitucional. ¿Cuál sería la diferencia esta vez?

La emergencia social intentaba contener lo económico, generar un flujo de caja, estabilizar las cifras; nosotros estamos hablando de los indicadores de salud, que son dramáticos. Universidades de gran prestigio como la Nacional y la de Antioquia han alertado sobre la crítica situación en intervención temprana de las enfermedades, así como sobre el incremento de patologías infecciosas y de las tasas de mortalidad infantil y materna.

¿Cuáles son algunos ejemplos de esas enfermedades que han resurgido?

La epidemia del dengue, la fiebre amarilla, que parecía controlada, la tuberculosis. Hay señales muy dramáticas de problemas de salud pública; desafortunadamente hemos vuelto a situaciones que habíamos dejado atrás.

Entonces, ¿cuáles serían los pasos a seguir en su propuesta?

Le hemos pedido al presidente que nos reunamos. Los médicos tenemos propuestas para direccionar el sistema en términos de indicadores de salud. La primera de ellas es actualizar el perfil sociodemográfico del país: identificar cuáles son las enfermedades hoy más frecuentes, cuáles cuestan más, y frente a eso orientar un programa de atención primaria de salud, de promoción y prevención. El paso a seguir es un programa de prevención secundaria, de señales de alarma para detectar tempranamente las enfermedades; esto es definitivo para la calidad de vida de un paciente.

Hace unas semanas la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas hizo públicas las deudas que las EPS tienen con ellos. A su vez las EPS aseguran que el Fosyga les debe una gran suma de dinero, y el Fosyga dice que está desfinanciado por los altos recobros de las EPS. ¿Qué piensa de ese círculo vicioso?

Respeto eso, pero me pregunto: ¿ese es realmente el meollo del asunto? ¿Quién se ha preguntado cuánta gente se hubiera salvado o cuánta viviría mejor? Nadie. El Gobierno se ha dedicado a tratar de solucionar el hueco fiscal y económico que le dejaron, y lo entendemos, pero es hora de que pasemos esa página, de que le dejemos a las autoridades de control esa tarea y centremos la discusión en cómo le devolvemos la salud a los colombianos. El dinero está ahí.