Enigmas de los Incas

Fue uno de los imperios más poderosos de Suramérica.

Desde 1438, cuando los cuzqueños, liderados por Pachacútec, consiguieron la victoria frente a la confederación de estados chancas, la civilización incaica comenzó la vertiginosa consolidación de una cultura propia, a desarrollar tecnologías para la construcción y el trabajo de las tierras, así como conocimientos científicos tan avanzados, que hoy maravillan a historiadores, investigadores y, en general, a la humanidad.

Si bien los vestigios de los Incas son asombrosos, tal como lo es Machu Picchu, son aún más impactantes las costumbres y secretos que se han venido descubriendo de la vida diaria de esta civilización. Una de las curiosidades que se destacan son las ceremonias fúnebres, sobre las cuales Nydia Gómez Leal, historiadora de la Universidad Nacional de Colombia, cuenta que si se era una persona de élite, el día de la muerte se sacrificaba a sus mujeres y sirvientes para que fueran a servir en la otra vida. “Cuando murió Huayna Cápac, undécimo y penúltimo gobernante del incanato, mataron más de 1.000 personas”.

Gómez explica que esto se debía a que los hombres ricos y poderosos se les honraba en vida, por esta razón “los muertos debían estar a gusto en su nueva morada, o quizá regresarían a llevarse a algún pariente para que les acompañara”.

Las ceremonias de las exequias duraban varios días. Se bebía, comía, cantaba y también se compartía con los difuntos. Cuando llegaron los españoles trataron de erradicar estas costumbres castigándolas. Sin embargo, los incas permitían que se enterrara a sus muertos en los cementerios católicos y luego acudían en secreto a sacarlos para poder celebrar sus ritos.

Túneles sin salida y proyectos unitarios

Para guardar sus objetos preciados los incas diseñaron las chinkanas, que consistían en cuevas con corredores muy largos. Estos pasadizos son un gran enigma, ya que hay quienes entran a ellos y nunca logran salir.

Asimismo, en estos socavones se entretejen una cantidad de historias. Luis Guillermo Lumbreras, historiador y antropólogo peruano, asegura que en algunas cuevas se han encontrado grandes tesoros e incluso criptas y que sobre otras se cuentan relatos de personas que desaparecieron.

De otra parte, comenta Lumbreras, una de las labores que los incas desarrollaban era aglutinar y organizar espacios diversos dentro de un proyecto unitario, razón por la cual el extenso panteón alojaba a todos los dioses: los peruanos, argentinos, colombianos, chilenos y bolivianos, es decir, el templo religioso estaba construido políticamente.

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