'Aquí somos tercos'

Ángela Restrepo es la directora científica de la Corporación para Investigaciones Biológicas, CIB, de Medellín, el centro de excelencia mejor calificado del país.

Pero a pesar de su primer puesto, la CIB ha estado al borde del abismo varias veces. Este es su testimonio.

“Si quieres preguntar cómo ha hecho la CIB para sobrevivir por 42 años, a pesar de las permanentes tormentas —casi todas financieras— que amenazan derrumbarla, te diría lo siguiente.

Ante todo, los que aquí trabajamos somos tercos, y como estamos convencidos de la necesidad de luchar por lo que hemos construido, seguimos adelante contra toda lógica. Consideramos que nuestro trabajo es una misión que nos impulsa a rendir al máximo. Mal haríamos en abandonar la lucha cuando tenemos tantos universitarios brillantes que quieren construir sus proyectos de vida aprendiendo a investigar.

Además, ¿cómo olvidarnos de las líneas de investigación que nos caracterizan, líneas que han permitido crear nuevo conocimiento, abrir puertas, cambiar conceptos, posicionarnos como algo digno de Colombia (modestia aparte) y demostrar así que en nuestro país sí se puede hacer investigación de alguna altura?

Obviamente que la terquedad y el romanticismo no son suficientes, pero, afortunadamente, en momentos críticos hemos contado con respaldos generosos de agencias y universidades nacionales, internacionales, de empresas y fundaciones e, inclusive, de personas naturales.

¿Cómo sería el modelo para que los científicos de los centros de investigación científica autónomos se puedan dedicar a la ciencia, la tecnología y la innovación? ¿Quieres que sueñe? Entonces he aquí mi modelo: disponer de fondos generosos para que los investigadores (ojalá muchos de ellos jóvenes) puedan dedicarse a pensar, estudiar y escribir proyectos, a investigar y experimentar, además de asistir a congresos y viajar a centros especializados para aprender. Todo ello sin tener que dividir su tiempo tratando de obtener ingresos suficientes para mantener dignamente a su familia. Sueño con grupos de investigación multifacéticos, que permitan integrar conocimientos y que den las bases para mantenerse ‘en movimiento’, como todo lo que es ciencia. Grupos que reúnan a jóvenes ansiosos de aprender y que estén dispuestos a arriesgarse. Que se faciliten las conexiones tanto nacionales como internacionales y, obviamente, que se faciliten todo tipo de consultas bibliográficas”.