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En el mundo, cerca de 150 millones de personas son adictas a la marihuana, según reportes de la ONU, y la mayoría cree que fumarse un cachito de vez en cuando sirve para relajarse y que, a pesar de que abre el apetito y puede causar somnolencia o estados de euforia, no se trata de una droga dañina para el cuerpo. De hecho, muchos se jactan de fumar este hierba, que consideran muchísimo menos perjudicial que el tabaco del cigarrillo.
Sin embargo, un grupo de investigadores de dos instituciones australianas, la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Queensland y el Centro de Investigación sobre Drogas y Alcohol, publicaron un estudio en el que demuestran lo contrario. Según estos científicos, uno de cada diez consumidores de marihuana sufre del síndrome de dependencia, es decir, de un deseo compulsivo por consumir esta droga, y las personas que se fuman un porro habitualmente son propensas a desarrollar enfermedades respiratorias, como la bronquitis; a sufrir de ansiedad, pérdida de memoria, ataques de pánico y dificultad para concentrarse.
Wayne Hall, uno de los autores de esta investigación, explicó que el consumo de marihuana normalmente comienza en la adolescencia, alcanza su pico a los veinte años y desciende a medida que la persona obtiene un trabajo, se casa y tiene hijos. El problema, agregó, es que según estudios internacionales los jóvenes corren mayor riesgo de desarrollar enfermedades mentales en el futuro y de disminuir su rendimiento académico durante la época escolar. Y lo que es más grave, advirtió Hall, “no está claro que la función cognitiva pueda recuperarse si se deja de consumir cannabis”.
¿Marihuana = fracaso escolar?
Según un informe elaborado por el gobierno español, la relación entre el cannabis y el fracaso escolar es cada vez más clara, pues esta droga afecta a las dos áreas del cerebro (hipocampo y amígdala) vinculadas con la memoria, la concentración y la capacidad de asociar conceptos. “Esto tiene que ver con el hecho de que el número de estudiantes que han repetido dos o más cursos sea casi el doble entre quienes fuman marihuana habitualmente, que entre quienes no lo han hecho nunca”, explicó Carmela Moya, delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas.
A esto se suma, enfatizó Moya al periódico El País de España, los resultados de varios estudios internacionales, en los cuales se ha demostrado que sólo un 2% de las personas que fuman marihuana desde la adolescencia consiguen un título universitario, mientras que la proporción entre los que no han consumido nunca esta droga es del 38%.
Ante estas evidencias sobre los daños que un aparentemente inofensivo porrito puede causarle a la salud y a nuestras funciones cognitivas, los científicos australianos concluyeron que todavía se requieren más estudios para develar la totalidad de los efectos negativos de la marihuana.