Divorcios millonarios

Tiger Woods tendrá que pagarle US $300 millones a su ex esposa y dejarle una mansión y un yate. Esta separación, junto a la que enfrentó el famoso actor y productor Mel Gibson, encabezan la lista de las más costosas de la historia.

La infidelidad, las peleas constantes y cada vez más agresivas, la adicción al alcohol o a las drogas junto con el deseo de experimentar nuevas emociones al lado de otra persona, son las causales más comunes para solicitar un divorcio. Sin embargo, este aparente sencillo procedimiento se ha convertido en una tortura para las estrellas de Hollywood, los deportistas y cantantes, quienes por cuenta de sus millonarias ganacias han visto pender de un hilo las fortunas que han acumulado a lo largo de sus exitosas carreras.

El caso más reciente es el del golfista Tiger Woods, quien por cuenta de sus infidelidades tendrá que “indemnizar” a su ex esposa, la modelo Elin Nordegren, con US $300 millones, una mansión y un yate. Además de perder, probablemente, la custodia de sus hijos. Interminables reuniones con los abogados, escándalos en los medios de comunicación y frecuentes citaciones a la Corte o los juzgados también han tenido que enfrentar figuras reconocidas como el actor Mel Gibson, la estrella del basquetball Michael Jordan y la cantante Britney Spears entre otros.

A pesar de que en el mundo cada vez son más frecuentes las separaciones gracias a la agilidad de su tramitología por cuenta de los divorcios exprés, en Estados Unidos, Colombia y algunos países europeos se están promoviendo iniciativas que buscan reivindicar el matrimonio.

En nuestro país, por ejemplo, la Corporación Vivir en Familia, de Medellín, adelanta la campaña ‘El divorcio... una mala opción’, pues su director, Álvaro Ospina, está preocupado por el aumento de las separaciones, que en el 2007 fueron más de 3.000 y en el 2008 superaron las 7.000, de acuerdo a las estadísticas de la Superintendencia de Notariado y Registro, que hasta ahora está actualizando las cifras del 2009.

Organizaciones como la norteamericana Toguether Happy Forever promueven el mismo mensaje; aunque aparentemente no han tenido el éxito esperado, pues en Estados Unidos el 50% de las familias son fruto de segundos matrimonios. La psicóloga Gloria Mercedes Isaza, advierte que lo más importante a la hora de enfrentar un divorcio es llevar el proceso se manera respetuosa y que ambos padres controlen sus emociones para no afectar a los hijos.

“Toda persona que se ve enfrentada a este proceso debe hacer un gran esfuerzo para que con esta decisión disminuyan las peleas y se construya una nueva relación en beneficio de los niños y no empeoren las cosas como generalmente sucede”, concluye Isaza.

En medio de este boom de divorcios millonarios, que se revive por cuenta de la polémica separación de Tiger Woods, El Espectador presenta a sus lectores un ranking de las separaciones  más costosas de la historia.

El más caro de la historia

Después de haber confesado que le fue infiel a su esposa, la ex modelo de 29 años Elin Nordegren, el reconocido golfista Tiger Woods no sólo debió afrontar las duras críticas de la opinión pública, la decepción de sus seguidores y retirarse temporalmente de los campos, sino que tendrá que pagar una cifra millonaria por su separación.

El acuerdo prematrimonial que firmaron Woods y Nordegren ronda los US$300 millones. A esto se sumaría la casa de US$2,6 millones y el yate de US$22 millones que comparte la pareja en Florida (EE.UU.). Estas exorbitantes cifras hacen que el divorcio de Woods se convierta en el más caro de la historia.

El calvario de Gibson

El Jueves Santo del año pasado Mel Gibson quedó estupefacto cuando su esposa, Robyn Gibson, le pidió el divorcio. Como la pareja no firmó ningún acuerdo prenupcial, Robyn Gibson estaba en todo su derecho de exigirle el 50% de los ingresos que ha acumulado con los años este exitoso actor, los cuales ascienden a los US$1.000 millones.

Robyn Gibson también pidió la custodia de su hijo y para garantizar su triunfo contrató a la abogada Laura Wasser, quien ha llevado las separaciones de Angelina Jolie y Britney Spears.

En busca del verdadero amor

Tras 21 años de matrimonio, el actor Harrison Ford se enamoró de Calista Flockhard y decidió tramitar su divorcio.

Después de extenuantes reuniones con los abogados de quien era su mujer, Melissa Mathison, tuvo que pagarle US$85 millones y negociar los porcentajes de varias cintas que él rodó mientras estuvieron casados.

En 2008, Ford contrajo matrimonio, por tercera vez, con Flockhard en una elegante ceremonia.

Acuerdo afortunado

El año 2002 no fue muy bueno para la antigua estrella de la NBA Michael Jordan, quien tuvo que entregarle casi la mitad de su fortuna, cerca de US$168 millones, a su ex esposa Juanita Vanoy; además de una mansión de 2.250 metros cuadrados y la custodia de sus tres hijos.

Jordan se casó con Vanoy, una empleada del Banco de Chicago, en septiembre de 1989 en Las Vegas. Y aunque intentó subsanar las diferencias para salvar su relación, Vanoy insistió en que lo más conveniente era la separación.

Un final perfecto

Después de diez felices años de matrimonio y de nueve meses de una intensa batalla legal, las estrellas de Hollywood Tom Cruise y Nicole Kidman decidieron, en noviembre de 2001, llegar a un acuerdo por el bien de sus hijos Isabella y Conor.

La pareja se disputaba una fortuna de US$350 millones. Finalmente, la actriz australiana aceptó quedarse con US$4,3 millones en efectivo, una mansión en Los Ángeles (EE.UU.) y una casa en Sidney (Australia).

Ambos convinieron que la custodia de los niños sería compartida.

Notas de oro

El ex Beatle Paul McCartney se casó tan enamorado de la ex modelo Heather Mills que no creyó necesario firmar un contrato prenupcial y a la hora del divorcio su olvido le acarreó 18 meses de negociaciones y escándalos mediáticos.

Finalmente, un juez sentenció que debía pagarle a su ex mujer US$28 millones, más otros US$5 millones para comprar una casa y alrededor de US$70 mil anuales para los gastos de la niñera y el colegio de su hija.

Después de la sentencia también se conoció que Mills pedía US$ 250 millones y que él ofrecía sólo US$31,5 millones, así que el juez tuvo que encontrar una cifra que satisfaciera a ambos.