El primer hecho se registró cuando soldados del Batallón de Contraguerrillas 57, desactivaron un campo minado localizado en la orilla de la vía que comunica a los municipios de Junín con Barbacoas.
De igual manera, los uniformados del Batallón de Contraguerrillas 114, ubicaron en área rural del municipio de Santacruz de Guachavez, un artefacto formado por un kilo de material explosivo y cuatro dispositivos para ser activados por presión.
El área fue acordonada de inmediato mientras que los expertos en antiexplosivos desactivaban la poderosa trampa mortal.

