Fernando Lugo, nuevo presidente de Paraguay

El ex obispo católico ganó las elecciones presidenciales de Paraguay al
sacar una ventaja de al menos tres puntos sobre Blanca Ovelar. Fin de 60 años en el poder del Partido Colorado.

El ex obispo católico Fernando Lugo, que según los datos oficiales ganó la elección a la Presidencia realizada en Paraguay, dijo a un grupo de seguidores: “Los pequeños también estamos capacitados para vencer”.

En la sede de su campaña electoral en Asunción ante miles de seguidores entusiasmados, Lugo, refiriéndose a los presentes, dijo que “son culpables de la alegría de la mayoría del pueblo paraguayo hoy”. Interrumpido por los gritos y vítores de sus seguidores, el nuevo presidente de Paraguay aseveró: “Quiero decirles que este es el Paraguay que yo sueño, el Paraguay con muchos colores, el Paraguay de todos los rostros”.

“Gracias por acompañarnos desde el inicio en esta experiencia pequeña de escuchar a la gente, en esta experiencia humilde, modesta”, agregó el ex obispo. “Hoy más que nunca les quiero asegurar que este Lugo que tiene corazón les quiere mucho”, agregó para cerrar su improvisado discurso el candidato, ahora mandatario, de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC).

Los datos oficiales confirman a pie de urna la victoria del ex obispo con una ventaja de al menos tres puntos sobre la ex ministra de Educación Blanca Ovelar, del Partido Colorado. La victoria de Lugo, que vaticinan los resultados preliminares de la Justicia Electoral, terminará con 61 años de gobiernos colorados.

Lugo se presentó como candidato de la coalición opositora Alianza Patriótica para el Cambio (APC) integrada por 10 partidos políticos y 20 organizaciones sociales, sindicales y campesinas, con diferentes ideologías, desde el conservador Partido Liberal Radical Auténtico pasando por la Democracia Cristiana, el socialdemócrata Encuentro Nacional, País Solidario de centroizquierda y los izquierdistas Partido para el Movimiento al Socialismo (P-MAS) y movimiento Tekojojá (Gente Unida).

Federico Franco, del PLRA y ex gobernador del departamento Central, será su vicepresidente. Es hermano menor de Julio César quien en 2000 se ganó las elecciones extraordinarias para la vicepresidencia de la república tras el asesinato de Luis María Argaña del gubernamental Partido Colorado.

Lugo nació el 30 de mayo de 1951 en el pueblo San Pedro del Paraná, departamento de Itaipú, a unos 490 kilómetros al sur de Asunción. Entre sus propuestas económicas, el eje principal señala la necesidad de “una reforma agraria integral. Hay 300.000 familias campesinas sin tierra propia que necesitan una vida digna", idea que alarmó al mayor gremio de productores, la Asociación Rural, por temor a posibles expropiaciones indiscriminadas, según lo dijo su presidente Alberto Soljancic.

El religioso renunció a la jerarquía de obispo católico el 25 de diciembre de 2006 pero el papa Benedicto XVI lo suspendió “at divinis", aclarando que su condición de clérigo es para toda la vida. Es soltero. El 9 de diciembre de 2007, las primarias del pequeño partido opositor Democracia Cristiana eligió por unanimidad a Lugo como presidenciable, requisito fundamental para liderar la APC.

El ex clérigo en el cierre de su campaña había anticipado que “llegó la hora del cambio” y prometió que a partir del 15 de agosto próximo, la toma del mando, “seremos todos iguales”. Con relación a las versiones de que podría parecerse al gobernante venezolano Hugo Chávez, aclaró: “Si bien valoramos los procesos democráticos de los gobiernos progresistas de la región, cada vez estamos más convencidos de que Paraguay tiene que hacer su propio proceso. Hay elementos comunes en la región, desafíos comunes, pero también procesos diferenciados. Nosotros queremos hacer nuestro propio proceso, con una identidad propia", sostuvo Lugo.

“Creemos que Paraguay no se inclinará. A veces ponen el dilema: o China continental o Taiwán o Chávez o Estados Unidos. Paraguay mantendrá el justo equilibrio, Paraguay mantendrá relaciones con todos; no caerá ni en la sumisión por más grandes o pequeños que sean", sostuvo Lugo.

Sus antecedentes indican que en 1970 ingresó al Noviciado de los misioneros de la congregación Verbo Divino. En septiembre de 1972 profesó en Asunción y en 1975 hizo los votos perpetuos. Estudió en la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción de la capital paraguaya, donde obtuvo el título de licenciado en Ciencias Religiosas.

Fue ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1977 y posteriormente se trasladó a Ecuador para trabajar como misionero en la diócesis de la provincia andina de Bolívar. En 1992 fue nombrado superior provincial de los misioneros del Verbo Divino en Paraguay y vicepresidente de la Confederación de Religiosos del Paraguay.

El 17 de abril de 1994 fue ordenado obispo y asignado a la diócesis de San Pedro, una de las regiones más pobres del país, donde apoyo a los campesinos sin tierra propia en momentos que Paraguay vivía los primeros años de su turbulenta transición hacia la democracia plena iniciada el 3 de febrero de 1989 con el cruento derrocamiento del dictador general Alfredo Stroessner que había accedido al poder en 1954.

En julio de 2005 pasó a ser obispo emérito y dos meses después comenzó a desarrollar su vocación tardía: la política, lanzando críticas hacia el gobierno del presidente Nicanor Duarte. En junio de 2006 el partido Patria Querida, segunda fuerza opositora del país le pidió que liderara la creación de un movimiento de concertación con el objetivo de terminar con 60 años de poder del Partido Colorado.

El 18 de diciembre de 2006 presentó su renuncia al ministerio sacerdotal y a la dirección del colegio Verbo Divino, y el 25 de ese mes anunció su ingreso oficial en la política con miras a las elecciones generales de 2008.