"Bendito Dios, esto es muy emocionante", dijo visiblemente impresionada Betancourt ante la invitación del máximo pontífice, especialmente después de confesar que se acercó más a la religión católica durante su cautiverio.Por otro lado, Íngrid hizo una invitación a las Farc a dejar la lucha armada y optar por un "proceso de paz en la onda de hoy, es decir sin impunidad, sin negociaciones favorables y con propuestas que permitan realizar verdaderos cambios en la estructura del Estado Colombiano, para el bien de los colombianos. La salida negociada al conflicto armado es la única manera de darle una solución definitiva al conflicto en Colombia", indicó la rescatada.Con respecto al presidente Uribe confesó que no encuentra inconvenientes en una segunda reelección, y que además la primera le pareció saludable porque dio un fuerte golpe a las Farc, que esperaba cuatro años de receso; sin embargo dejó en duda su voto a favor del presidente Uribe.

