El alcalde de Bogotá, Samuel Moreno, escuchó atentamente las intervenciones de las personas que participaron en el consejo y advirtió, antes de empezar la reunión, que conocía de cerca la problemática de las ollas en la localidad, por lo que pedía a la gente denunciar la ubicación exacta de dichos expendios.
"Es una tema que sale en todos los consejos, por eso, para garantizar las condiciones de seguridad, es necesario identificar esos sitios para que las autoridades actúen", dijo.
Además, señaló que los grupos interdisciplinarios conformados para atacar dicha problemática ya iniciaron labores de investigación en la zona, una de las más críticas de la ciudad.
Por otro lado, el mandatario local respondió ante las quejas de los habitantes de estas localidades sobre la presencia constante de indigentes.
"Ya está terminando un censo de habitantes de calle permitirá saber el número exacto de personas que viven en la indigencia y donde están ubicados", dijo.
Moreno reiteró el compromiso de atender esta población mediante procesos de resocialización y proyectos que permitan la vinculación de esta población a la sociedad.
"Ese es un trabajo integral en el que estamos hace ya varios meses. En los próximos días tendremos ese censo y de allí partirán varias soluciones", indicó Moreno.
Por su parte, el comandante de la Policía de Bogotá, general Rodolfo Palomino, señaló que las autoridades son consientes que la presencia del Bronx en esta localidad genera inseguridad y graves problemas para la comunidad "sabemos que este es un sector que envenena a Bogotá".
Por esta razón, Palomino suministró a todos los presentes lo celulares de los comandantes de estaciones del centro de la ciudad, para permitir una comunicación más directa y confiable con las autoridades.
También, entregó el número privado de su oficina, para que las personas interesadas en denunciar, se comunicaran directamente con él.
"Se están dando todas las garantías para que la gente confíe en la Policía", concluyó.

