Según un comunicado oficial, el ministro de Asuntos Exteriores jordano, Salah Bashir, hizo esta petición en una reunión con los embajadores de los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (Rusia, China, EE.UU., Alemania y Francia), así como de otros países europeos y de algunos vecinos árabes.
Bashir solicitó a los representantes que empleen su influencia en los foros internacionales y ante Israel para exigir a este país que “no tome ninguna medida unilateral en Jerusalén que pueda alterar su estatus legal”, entre ellos la construcción de un puente en la Puerta de los Magrebíes, uno de los puntos de acceso a la Explanada de las Mezquitas.
Así mismo, el ministro informó a los diplomáticos de que el Ejecutivo jordano ya se ha puesto en contacto con el israelí para pedir que cese todas sus actividades en los lugares sagrados, las cuales pueden aumentar la tensión en la zona y perjudicar el proceso de paz.
La Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI) está realizando excavaciones junto a la colina de “Al-Haram ash-Sharif” o el “Monte del Templo”, sagrada tanto para los musulmanes como para los judíos, que oficialmente tienen como objetivo llevar a cabo tareas de conservación y documentación.
Los musulmanes han protestado reiteradamente por estas obras, ya que consideran que ponen en peligro los cimientos de la antigua mezquita de Al Aksa, tercer lugar sagrado del Islam.

