Esta posibilidad se discutió en un encuentro en el que participaron la secretaria de Estado francesa de Exteriores, Rama Yada, la comisaria europea del mismo ámbito, Benita Ferrero-Waldner, la directora de los Fondos de Desarrollo para la mujer de la ONU (UNIFEM) , Inés Alberdi, y los jefes de varias misiones militares de la UE.
Para evitar “la violencia sexual sistemática” que sufren las mujeres durante las guerras y posguerras, la ONU y la UE pretenden “incrementar la responsabilidad” de las misiones de seguridad y defensa desplegadas en la zona, según dijo Yada.
La responsable francesa -país que ocupa la presidencia de turno de la UE- calificó de “dramática” la situación actual de la mujer en numerosos conflictos, debido al constante uso de la violación como arma de guerra.
“Es necesario aplicar de una vez las resoluciones adoptadas por la ONU, y esto sólo pueden hacerlo los actores sobre el terreno”, dijo Yada en alusión al texto recientemente adoptado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para intensificar la lucha contra la violencia sexual.
En particular, los representantes de la ONU y la UE trataron medidas como desplegar patrullas específicas para acompañar a las mujeres “en momentos y lugares de especial riesgo”, luchar contra la impunidad de los agresores o mejorar la asistencia sanitaria a las víctimas, explicó Alberdi.
Aunque admitió que la primera de estas propuestas “se aleja de la forma normal de trabajar de los ejércitos”, Alberdi afirmó que con ella “se podrían evitar muchas atrocidades, como los raptos de mujeres por parte de milicias”.
Esta práctica es “habitual” en el Congo y otros países africanos, donde los grupos armados suelen capturar a aquellas mujeres que salen a buscar agua a zonas boscosas durante la noche para luego convertirlas en “esclavas sexuales”, explicó Yada.
Así mismo, la UE y la ONU tratarán de aumentar su cooperación con las fuerzas del orden de los países afectados “para evitar que las denuncias de las víctimas queden en el aire”, dijo la directora de UNIFEM.
Ambos organismos estudian “cómo lograr una mejor aplicación de la justicia internacional” en las citadas zonas, y buscan posibles vías para que las misiones militares desplegadas dispongan de mayor poder de intervención, señaló Alberdi.
La ONU pretende que estas propuestas se definan y se pongan en marcha a lo largo de 2009, añadió la directora del UNIFEM.

