HRW se expresó así en la víspera del Día Mundial del Cuidado Paliativo y de los Hospitales para Enfermos Terminales, que se conmemora el 11 de octubre.
La organización no gubernamental destacó que hay decenas de millones de personas en todo el mundo que padecen de dolor agudo por el cáncer, el VIH-sida y otras condiciones de salud.
Así mismo, indicó mediante un comunicado de prensa, que aunque la mayoría de los dolores pueden tratarse eficazmente con medicamentos baratos, en muchos países “la inacción u obstrucción de los gobiernos niega a sus víctimas el acceso a los tratamientos”.
“Permitir que millones de personas sufran innecesariamente cuando su dolor puede ser tratado con eficacia viola su derecho al más alto nivel posible de salud”, dijo el investigador principal del programa VIH/sida de HRW, Diederik Lohman.
El 80 por ciento de las personas del mundo carece de acceso adecuado a tratamiento del dolor, según cálculos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), debido, entre otros factores, a una deficiente capacitación del personal de salud y al rígido control sobre las drogas.
HRW recordó que el dolor agudo es un síntoma del cáncer, del VIH-sida y de otras enfermedades que amenazan la vida, especialmente en sus etapas más avanzadas, y se estima que de los 7 millones de personas que mueren anualmente por cáncer y otros más de 2 millones por el sida, el 80 por ciento puede sufrir dolor agudo, a veces durante meses.
Así mismo, señaló la organización humanitaria que los países de ingresos bajos y medios, en donde reside la mitad de pacientes con cáncer y el 95 por ciento de las personas con el VIH en el mundo, representan apenas el seis por ciento del uso mundial de morfina, el fármaco seguro y barato que, según la OMS, es absolutamente indispensable para el tratamiento del dolor severo.
“Sabemos cómo tratar el dolor y es barato producir y distribuir los fármacos esenciales. Lo que falta es la voluntad y el compromiso para mejorar el acceso. Los gobiernos no deben quedarse de brazos cruzados mientras la gente sufre”, aseguró Lohman.
HRW informó también de que algunos países de ingresos bajos y medios han avanzado considerablemente en poner a disposición de los pacientes tratamientos contra el dolor.
“Rumania, Uganda y Vietnam han mostrado convincentemente que, con liderazgo, los países de ingresos bajos y medios pueden hacer progresos importantes en cerrar la brecha del tratamiento para el dolor”, dijo Lohman, que pidió a otros países seguir ese ejemplo.

