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Actualidad | 18 Octubre 2008 - 3:44pm

Verdades e inconvenientes del calentamiento mundial

Por: H.D.S. GREENWAY; c. 2008 The Boston Globe / The New York Times News Service | Elespectador.com
Tanto John McCain (el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos) como Barack Obama (el candidato demócrata) reconocen el cambio climático como un importante problema. La mala noticia es que éstos crecen más rápidamente que la percepción de la opinión popular.

Venecia.- Vi un colorido anuncio de ropa cuando me dirigía a este lugar. Decía, "listos para el calentamiento mundial", y mostraba la famosa plaza de la ciudad de San Marcos llena de cotorras en vez de palomas. Pero, si el calentamiento mundial avanza al paso actual, las cotorras de una nueva Europa tropical sobrevolarán el continente. Esto porque, en siglos próximos, Venecia bien pudiera estar bajo el agua.

Cuando se asentaron a lo largo de esta laguna encantada, los refugiados que huían de la invasión de tribus germánicas en siglo V no podrían haber imaginado que su salvador, el mar, podría convertirse en su peor enemigo.

En ninguna otra parte son más evidentes los problemas: la frágil laguna contra el fondo de chimeneas escupiendo gases de invernadero sobre el Viejo Continente. No solamente es un problema de la industria que reduce el manto freático lo que está causando el hundimiento de Venecia. De manera similar, se debe tomar en cuenta el aumento de los niveles del mar por todo el mundo. Aparte de las barreras físicas para cerrar la laguna a las inundaciones, los ingenieros de la localidad están buscando formas de ayudarle a la misma naturaleza a que regenere tierra por sí sola.

No solamente hablamos de las áreas costeras. Países montañosos están sintiendo el impacto. Bután, que obtiene buena parte de sus ingresos nacionales a partir de la energía hidroeléctrica del Himalaya, podría ver la desaparición de sus 3,000 glaciares en 50 años, si las tendencias del calentamiento siguen al paso actual.

Yo vine a este lugar para la conferencia del Foro Mundial de Política por parte de Mijáil Gorbáchov, sobre cómo está manejando la prensa el calentamiento mundial. La buena noticia es que la cobertura sobrte el cambio climático ha aumentado en los últimos años con mayor rapidez que las temperaturas globales. El Premio Nóbel de Al Gore y su documental que ganó un Galardón de la Academia, "Una verdad inconveniente", han tenido un enorme impacto. Un libro escrito sobre la necesidad


de volverse ecologista, escrito por el más prominente de los columnistas de asuntos exteriores, Thomas Friedman, está en la cima de los mejor vendidos.

Tanto John McCain (el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos) como Barack Obama (el candidato demócrata) reconocen el cambio climático como un importante problema, e incluso la administración Bush, por larguísimo tiempo en la negación, al menos ha recapacitado parcialmente.

La mala noticia es que los problemas crecen más rápidamente que la percepción de la opinión popular. La búsqueda de fuentes alternativas de energía, aún con fondos insuficientes, ahora es más intensa que nunca. Los debates con respecto a si se debe o no permitir que granjas eólicas funcionen a ambos lados del Océano Atlántico son encarnizados, desde la Bahía de Nantucket a las islas occidentales de Escocia.

Hasta que la recientes crisis financiera chupó toda la tinta y oxígeno de las vías respiratorias, empresa tras empresa estaban recapacitando con respecto a políticas más "verdes", buscando vincularlas a la necesidad paralela de acabar con la dependencia al combustible fósil. A medida que la crisis financiera se profundiza, quizá esa ya no sea la prioridad.

La ironía para Europa es que el cambio climático podría dar como resultado temperaturas más bajas, no más altas. El norte de Europa, en uno de los mismos paralelos que la Bahía de Hudson, goza de su clima más templado debido a que la Corriente del Golfo transporta agua caliente hacia el norte. Pero, con el fin que así sea, las aguas de la Corriente del Golfo deben ser capaces de descender cuando llegan a las frías aguas del norte y regresan al sur nuevamente, siguiendo el lecho marino. Los científicos en el Instituto Oceanográfico de Woods Hole se refieren a lo anterior como la "cinta transportadora".

Si las aguas del µrtico se volvieran menos frías, y menos saladas debido al hielo que se derrite, como ocurre actualmente a grandes pasos, las aguas de la Corriente del Golfo pudieran no lograr bajar tan rápidamente, interrumpiendo, por tanto, la corriente y llevando una clima más frío al norte de Europa y Norteamérica. Esto ya ha pasado antes. Desde el siglo XVI y hasta mediados del siglo XIX, Europa experimentó temperaturas marcadamente más frías -- según lo atestiguado en pinturas de personas patinando en los canales de Holanda, lo cual ocurre muy rara vez hoy día. Además, la famosa pintura de George Washington cruzando el Delaware muestra hielo en el río en niveles que ya no se ven.

El problema se torna incluso más complicado en la medida que los gases de invernadero creados por el Hombre se están sumando a una tendencia normal de calentamiento tras un hiato de 200 años en el clima frío.

Resulta fácil culpar al mensajero por no haber alertado en la medida suficiente a la opinión popular, pero, como ha demostrado esta conferencia, existen muchísimas partes que se interconectan y conforman la totalidad. De manera similar, una solución en una de las esferas pudiera crear problemas en otra. Sean testigos de cómo el repunte del etanol para resolver el problema de la gasolina solamente ocasionó escasez de alimento. Además, como demuestra la crisis financiera, la raza humana muy rara vez actúa antes que los problemas se vuelvan demasiado graves para no prestarles atención.

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