ELESPECTADOR.COMImprimir

Cultura | 19 Octubre 2008 - 7:10pm

‘Florence de la A a la Z’

Por: Angélica Gallón Salazar | Elespectador.com
La escritora y feminista colombofrancesa apela, en su nueva obra publicada por Alfaguara, a las mujeres para que descubran su lenguaje y su escritura propia.

Florence Thomas reconoce que el feminismo se equivocó en el camino.

En la época de Simone de Beauvoir (1930-40), las mujeres se preocuparon básicamente por conseguir una igualdad radical, “¿cómo no hacerlo?”, pregunta Florence, “si tenían que desmontar una cultura patriarcal que las había excluido durante años del voto y de la participación social”.

Por estos tiempos, dice una de las feministas más abanderadas del país, asistimos a una gran diversificación de feminismos, que lo que buscan es que las mujeres tengan igualdad (sigue siendo un debate político), pero sin perder sus especificidades como mujeres, sin extraviar sus sentires, sin desconocer su lenguaje propio.

Es quizás en esta senda en la que se inscriba su nuevo libro publicado por Alfaguara Florence de la A a la Z, un recorrido por la definición de un sinnúmero de palabras desde una mirada que ella describe como situada sexualmente ante el lenguaje. “Siempre he pensado que las palabras tienen coloración, fonética, semántica y música distinta, según si son pronunciadas por un hombre o una mujer. No podemos seguir escondiéndonos en un neutro tramposo y manipulador que modifica y paraliza el lenguaje”, expone la escritora en el prólogo del libro.

Aunque estas declaraciones irriten a muchos, Florence parece querer dejar claro que esta vez no se trata del manido discurso de si decir niños o niñas, juez o jueza, que según ella, tiene sobre todo validez para los discursos oficiales y pedagógicos. “No le voy a pedir a García Márquez que escriba una novela con esas diferenciaciones de género, sería una ridiculez”, asegura jocosamente la escritora, “se trata más bien de que no copiemos un modelo hegemónico masculino para hablar del mundo”, replica.

Pero, ¿cómo hablamos las mujeres? ¿Cómo escribimos con una voz propia? Florence asegura que escritoras como Virginia Woolf, Doris Lessing, Marguerite Duras, Marguerite Yourcenar, Marvel Moreno, Monserrat Ordóñez o Carmiña Navia son sólo algunos ejemplos de mujeres que han asumido críticamente su condición y en tanto se han permitido escribir y hablar como mujeres. “Encuentro que la escritura femenina está más cerca del cuerpo, es una escritura que atraviesa las emociones, que está más cerca de la vida cotidiana, de esta ética del cuidado de los otros, es más sentipensante”, explica la autora, quien confiesa  que muchas veces es muy difícil caracterizar este estilo femenino, porque los grandes escritores como Flaubert o Proust “son totalmente andróginos en sus letras, forzosamente han recuperado su lado femenino para escribir”.

Con respecto a las palabras que ha escogido para definir, entre las que se cuentan belleza, clítoris, desnudez, identidad, Mafalda, soledad, seducción, violación y vejez, Florence asegura que son algunas de las palabras que quisiera sentir de manera distinta a su definición oficial o a la que tantas veces se ha leído. “Son algunas palabras que nos tocan de cerca, que han sido tantas veces discurridas por hombres seguros de expresar la verdad”, expone en su libro.

Cuando se le pregunta por la motivación de escribir este libro, la escritora que muchos tildan de decir todo lo que dice, “por no ser bella”, confiesa que detrás de sus palabras consentidas estuvo la necesidad de asumir las voces de miles de mujeres que nunca llegarán a la escritura. “Si soy feminista es porque sé que soy una mujer privilegiada. Somos muy pocas las que hemos podido estudiar lo que hemos querido, amar a quien hemos deseado, cambiar de país cuando lo hemos anhelado”, comenta con su uso particular del lenguaje, cruzando acentos de aquí y allá . “Yo sé que no represento a todas las mujeres de Colombia, pero después de recorrer este país hablando con miles desde Arauca, hasta el Amazonas, tengo la impresión de conocerlas, tengo la intuición de entender lo que quieren decir”.

Dirección web fuente:
http://www.elespectador.com/impreso/cultura/articuloimpreso84940-florence-de-z