Según informes de inteligencia militar, oculto en un sector del Cañón de las Hermosas: el páramo de Barragán, en el municipio de Roncesvalles, sur occidente del Tolima, a 3.600 metros de altura, con pocos hombres y sin armas antiaéreas se encontraría el máximo jefe de las Farc, Guillermo León Sáenz, alias Alfonso Cano.
Desde febrero pasado, más de 2.500 hombres de la Sexta Brigada y la Quinta División buscan sin descanso a Cano, en un operativo que comenzó el 4 de febrero en el Cañón de las Hermosas, entre Chaparral y Rioblanco, en el sur del departamento, y que se denominó ‘Operación Fuerte’ en su primera etapa y ahora se llama ‘Operación Atenea’.
“Fue una intervención osada donde hubo desembarcos nocturnos en los cuales la guerrilla fue sorprendida”, afirmó el comandante de la Sexta Brigada en Ibagué, coronel Ricardo Bernal.
Iniciando la maniobra, ocho hombres del Ejército, entre suboficiales y soldados murieron víctimas de minas antipersona.
Las estadísticas muestran que en el transcurso de estos meses, 71 guerrilleros de los frentes 21 y 50, entre ellos los cabecillas alias El Pollo Efraín y Walter han muerto en los combates.
Asimismo, 26 más se han desmovilizado y le han contado a los uniformados sobre la fuga masiva de rebeldes de las filas. Días atrás se entregó a las autoridades alias Júnior, quien hacía parte de la seguridad de Jerónimo Galeno, siguiente en el mando del Comando Conjunto Central.
Él les contó a los militares que la guerrilla está muy aburrida porque la campaña militar tiene a las Farc aguantando hambre, señala un informe del Ejército.
De acuerdo con algunos documentos de inteligencia, el ideólogo de las Farc, Alfonso Cano, resultó herido en un brazo hace seis meses, como resultado de los bombardeos que las tropas realizaron en la vereda El Diamante, donde lograron situar su campamento.
Se indica que el guerrillero pudo escapar del acoso de los helicópteros y llegó hasta el sector rural de Roncesvalles en busca de asistencia médica, pero no la encontró porque el Ejército contactó a los galenos y los instó a no salir del pueblo.
Según el coronel Bernal, Cano ha buscado zonas de inmensas alturas como una estrategia y casi la única salida, porque él sabe que allí el clima no favorece la entrada de los uniformados tanto de forma aérea como terrestre. Sin embargo, los operativos se mantienen.
La razón para capturar o dar de baja al ideólogo de las Farc es más fuerte desde que Alfonso Cano fue nombrado como jefe máximo de las Farc y por eso le tienen cerrado el paso. El objetivo es evitar que sus hombres lo saquen de la zona y lo ubiquen en un lugar más seguro.
“Las Farc deben estar tratando de mover a Alfonso Cano, dado el nivel que le dieron en la organización”, manifestó el coronel Bernal.
El asalto a San José de las Hermosas fue todo un acontecimiento, pues desde hacía más de 30 años el sector era dominado por las Farc.
Desde hace 40 años, la ubicación de San José de las Hermosas con salida al Valle del Cauca, Cauca y al norte del país, hizo que este sitio fuera uno de los predilectos de las Farc para esconderse de la persecución del Estado.
Hay un esfuerzo liderado desde las Fuerzas Militares con sus medios aéreos y el Ejército Nacional para golpear esta estructura.
En cumplimiento de este propósito, desde hace cinco meses se construyeron dos bases militares con zonas de aterrizaje y suministro de combustible para el lanzamiento de operaciones. Por eso se siente constantemente el arribo de aviones y helicópteros, y desde Ibagué la gente es testigo de importante movimiento diario de tropa.
Este es un reto para el Estado. De hecho, el presidente Álvaro Uribe Vélez le envió a inicios de mayo, desde Planadas, un mensaje a Cano donde le decía que los operativos en el sur del Tolima seguirían, con el propósito de dar con su paradero.
No obstante, en varios sectores del Tolima la gente dice que lo ve. Por ejemplo, en el norte, campesinos le aseguraron a El Espectador que Cano está allí.
“Todo mundo cree que está en el sur, pero él es el que manda en esta zona”, indicó un líder de Murillo, Norte del Tolima.
La secretaria de Gobierno del Tolima, Marta Padilla, asegura que las operaciones en el Cañón de las Hermosas tienen como objetivo la persecución a Cano, pero que no hay evidencia contundente de que él esté en el lugar. “Hay rumores entre los campesinos. Unos dicen que lo han visto, que lo vieron herido… pero no tenemos algo en la mano que nos indique que realmente así es”, indicó la funcionaria.
El Cañón de las Hermosas
El Cañón de las Hermosas está ubicado en área del municipio de Chaparral, en el sur del Tolima. Cuenta con 4.500 habitantes y comprende 29 veredas.
Los campesinos se dedican a la siembra de café, fríjol, maíz, plátano yuca, tomate y caña de azúcar que llevan a vender a Chaparral.
Lo que ahora piden los campesinos del sector es que se construyan unidades sanitarias, pues en su mayoría, las veredas no cuentan con ellas, lo que ha ocasionado la contaminación de las fuentes hídricas.
De la misma forma, solicitan el mejoramiento en las escuelas y construcción de aulas de clase, ya que actualmente los niños desde primero de primaria hasta quinto grado deben recibir sus clases en un solo salón.
Asimismo requieren el mejoramiento de la vía de acceso.

