En el mítico circuito de Silverstone, Óscar Andrés Tunjo y su hermano Gonzalo se confundían con centenares de personas. Quizás, para muchos, eran dos jóvenes apasionados de la velocidad que cumplían con el sueño de conocer la pista que es considerada como la meca del automovilismo, pero para Juerguen Schmitt, un corpulento alemán, las intenciones eran diferentes y su objetivo no sólo era tener un contacto con los colombianos, sino hacerles una propuesta que hoy por hoy puede cambiar la historia de Junior para la temporada de 2009.
De manera tímida, Schmitt se les acercó y les dijo que él había oído hablar de Óscar Andrés y que quería conocerlo un poco más, para lo cual les extendió una invitación para ver una carrera de Turismos. Si bien él nunca había visto correr al vallecaucano, la manera de ser de Junior lo conquistó y, al poco tiempo, en una comida en Londres, les hizo saber su deseo de llevarlo a la China, para hacer unas pruebas en la Fórmula BMW asiática.
Para ese entonces, la suerte de Junior, de 12 años de edad, parecía estar definida, pues después de haber logrado el quinto lugar en el Mundial de la Easykart, en Jesolo, Italia, había sido confirmado como piloto de la escudería italiana Birel Motorsport, como el número uno del equipo MGM Racing (en la categoría KF3), bajo la dirección de Mauro Possi, un hombre que ha tenido el privilegio de tener en sus filas a pilotos de la talla de Ayrton Senna, Fernando Alonso y Robert Kubica, entre otros. Eso sí, Martin Hines, quien tuvo en sus manos a Lewis Hamilton cuando el inglés tuvo su paso por el kartismo, seguirá como su representante en Europa y como hombre clave, como lo ha sido en los últimos años.
El panorama era claro. No sólo para Hines y Possi, sino también para Gonzalo Tunjo, el hermano mayor, quien se ha convertido en una persona fundamental para la carrera profesional de Junior, pues además de irse a vivir con él al Reino Unido y acompañarlo a todas las carreras, ha aprendido a moverse de manera estratégica fuera de las pistas. De igual manera, su padre Óscar y su madre Francisca habían tomado la decisión y empezaron a hacer los trámites para que sus hijos, a partir del mes de enero, se establecieran en Milano, la sede del equipo MGM Racing. Por otro lado, se comenzó a trabajar en un programa especial de preparación física, diseñado por Gary Jonson, quien se ha especializado en dirigir a deportistas de alto rendimiento en el Reino Unido y fue clave en la delegación de Inglaterra en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.
Sera parte del Çampeonato WSK (World Series Karting), el Campeonato Europeo, el Campeonato del Mundo KF3 y la Winter Cup estaban dentro de la agenda de competencias, mientras que un merecido descanso en su tierra natal, el Valle del Cauca, estaba dentro de la mente de la familia Tunjo. Sin embargo, la insistencia de Schmitt tuvo eco y fue así como se hizo el plan y el papeleo para que Junior, a mediados del mes de noviembre, estuviera girando con el equipo AO'S Racing, en la pista de Zuhai, al mando de uno de los monoplazas de la Fórmula BMW asiática.
Óscar Andrés y Gonzalo viajaron junto con Juerguen Schmitt, una persona que tiene vínculos muy cerrados con las personas de BMW en Asia y en Europa. Llegaron a la pista de Zuhai y allí, Junior comenzó a hacer su trabajo. Aunque Juerguen le había dicho que prácticamente iban a arrancar de cero, Junior sabía que todas las horas al frente de su Swift GTi, del Fórmula Colombia y del chasis Van Diemen, en el Autódromo de Tocancipá, iban a resultar fundamentales para su desempeño. Junior y su hermano, como era de esperarse, sintieron nervios. Antes de salir a la pista a marcar los primeros tiempos se fundieron en un fuerte abrazo y unas palabras de aliento de Gonzalo fue lo último que se escuchó antes de que se pusiera en funcionamiento el motor. El vallecaucano fue precavido, o mejor inteligente. Lo primero que hizo fue familiarizarse con el auto y si bien el cronómetro mostraba que sus tiempos iniciales estaban lejos de los mejores, muy pronto se tomó confianza y al final estuvo muy cerca del récord del trazado y con comportamientos muy similar al de los mejores pilotos de la categoría, según quedó reflejado en la telemetría.
Con la satisfacción de haber aprovechado la oportunidad, Gonzalo y Junior, una vez acabadas las prácticas, tenían pensado regresar al Reino Unido. No obstante, Schmitt tenía otros planes. El alemán era uno de los más felices por los resultados obtenidos y por eso llamó a los directivos de la BMW, que se encontraban en Macao, para que viajaran a China para ver en acción al colombiano. Y así fue. Junior se quedó unos días más y volvió a girar. Lo hizo con suma confianza, a tal punto que fue autorizado para ser parte del curso de la Fórmula BMW asiática que se llevará a cabo en el mes de diciembre en Malasia.
Pero las intenciones de Juergen Schmitt van mucho más allá. Si bien Óscar Andrés ya es el piloto más joven en girar en la Fórmula BMW asiática y será el más joven de la escuela, su deseo es que el colombiano, con 13 años cumplidos en el mes de enero, se convierta en la temporada de 2009 en el volante de menor edad en ser parte del campeonato y de paso en una de las grandes promesas del automovilismo mundial.
Las cartas están echadas, pero en el camino todavía hay un obstáculo y es que Óscar Andrés necesita la licencia de la Federación Colombiana de Automovilismo para tal fin. La última palabra no está en la pista sino en la decisión que tomen los directivos nacionales. Sea positiva o negativa la respuesta, lo cierto del caso es que el nombre de Óscar Andrés Tunjo ya hace parte de la agenda de los llamados ‘cazatalentos', como Juergen Schmiit, un alemán que cree que el colombiano cuenta con todas las condiciones para ser protagonista en la Fórmula BMW asiática y con el talento para dar mucho de qué hablar en el mágico y difícil mundo de la velocidad. Habrá que esperar unos días para saber el futuro de Óscar Andrés Tunjo para el próximo año. Podría ser en la Fórmula BMW asiática o de lo contrario, su asiento con el MGM Racing de Birel sigue con el nombre de "reservado".

