Colombianos comen más pollo que carne

Las propiedades nutricionales, la competitividad del precio y la producción saludable son algunas de las razones del crecimiento del consumo de este alimento.

Más pollo, menos carne. Esa es la tendencia en el menú de los colombianos, de acuerdo con un informe de la universidad de La Salle en el que se explican las razones del crecimiento del consumo de la producción avícola frente a la caída de la demanda de la carne roja en los últimos 10 años, especialmente desde 2007, cuando el Dane informó que el consumo de este tipo era de 18 kilogramos por persona al año y, en contraste, el del pollo era de 19 kilogramos.

En 2011 la Federación Nacional de Avicultores (Fenavi), publicó un análisis que mostró más cifras favorables para el sector: el consumo per cápita incrementó a 23,8 kilogramos anuales. “En los últimos años ha habido un cambio vertiginoso, hemos empezado a ganar terreno en un mercado donde era mayor el consumo de carne. El pollo se ha convertido en una opción proteínica importante y el gremio avicultor se ha preocupado por hacer campañas para fomentar el consumo. Hay una producción más sana. Además, el precio se convirtió en un aspecto competitivo”, explica Andrés Moncada, presidente ejecutivo de Fenavi.

Los criterios de sostenibilidad y eficiencia productiva, la calidad nutricional y un menor precio, han convertido al pollo en una de las proteínas más buscadas por los compradores. El informe asegura que en los últimos años, el precio del pollo ha oscilado entre $5.000 y $ 6.000 por kilogramo frente a los $10.000 y $12.000 de la carne de res, lo que terminó influenciando las preferencias del mercado. “Desde la zootecnia por ejemplo, podemos explicar que una de las razones que ha motivado el consumo de pollo radica en los costos para el productor. Allí encontramos lo que técnicamente conocemos como eficiencia productiva, ya que en la industria avícola es posible tener entre 8 y 12 animales en un metro cuadrado, con 2 kilos de peso por cada uno de ellos. Al final del ciclo de engorde estamos hablando de 16 a 24 kilos de proteína animal por metro cuadrado. Esta eficiencia se ve reflejada en un menor precio al consumidor”, asegura Ruth Rodríguez, directora del Programa de Zootecnia de La Salle.

Por otro lado, el documento menciona que como resultado de la apertura de nuevos mercados y la entrada en vigencia de acuerdos comerciales, hay consecuencias directas en los hábitos alimenticios de las personas. Además, dice que la producción sostenible diferencia la producción nacional de ofertas extranjeras. “En la última década (2002-2012) se ha evidenciado un ritmo sostenido de crecimiento en la industria avícola, con parámetros zootécnicos iguales o superiores a otros países latinoamericanos como Brasil; se trata de una industria con mortalidades inferiores al 3% y un ciclo de producción de 42 días que cada día se acerca más a los 38”, permitiendo que la crianza de los animales sea más corta, afirmó Rodríguez.

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