El habitante de calle que escribió un best-seller

Animado por Jean-Louis Debré, exministro de Interior francés, Jean-Marie Roughol decidió plasmar en un libro todas sus anécdotas, tras veinte años de vida en la calle.

De vivir en las calles de París a escribir un libro que ha vendido más de 40 mil copias en Francia. Esa es la historia Jean-Marie Roughol, un indigente de 49 años que decidió contar su vida, después de que una tarde, mientras pedía limosna, una pareja se burló de él.

La historia es así. Ruoghol se encontraba, como de costumbre, pidiendo limosna en los Campos Elíseos, cuando vio al ahora exministro de Interior, Jean-Louis Debré. Ambos, el indigente y el político, comenzaron a conversar, y al ver tal escena, una pareja se burló: “¿Has visto? ¡Debré está hablando con un vagabundo!”, le dijo el hombre a la mujer de forma sarcástica. Al escuchar esto, Debré le dijo a Ruoghol que se sentara a escribir su historia. El exministro se comprometió a corregirlo y buscar una editorial para publicarlo.

Esa anécdota, contó Ruoghol al diario español El País, tuvo lugar en 2013 y durante dos años, dividió su tiempo entre escribir y pedir limosna. Cuando estuvo listo el manuscrito, se reunió de nuevo con Debré quien cumplió con su palabra. Así salió al mercado ‘Pido limosna: una vida en la calle’.

En su libro, Ruoghol narra los veinte años que ha vivido en la calle, a la que llegó cuando terminó el servicio militar y llegó a París sin familia ni trabajo y en la que conoció amigos, pero también la violencia y la indiferencia de las personas. También cuenta su infancia, habla de la muerte de su madre cuando era apenas un niño y de cómo su padre, alcohólico, lo maltrataba. Habla de cómo fue dado en adopción y cómo fue maltratado por su cuidadora.

Gracias al éxito de la publicación, por primera vez en dos décadas pudo pagarse una casa en la cual dormir, ducharse y comer sin tener que esperar la compasión de los transeúntes. Pero contrario a lo que se creería, Ruoghol sigue saliendo cada día a la calle a pedir limosna. Dice que las ganancias por el libro no van a durarle para siempre y no tiene trabajo estable. Por eso, además, estpa adaptando su texto para hacer una obra de teatro.