Actualidad 3 Ene 2013 - 4:11 pm

El heredero de la tradición Umaña

CAMILO EDUARDO UMAÑA HERNÁNDEZ porta un apellido que traduce humanismo. Espera trascender en el campo del Derecho como lo hicieron su padre y su abuelo.

Por: Diana Carolina Durán Núñez
  • 13Compartido
    http://www.elespectador.com/noticias/actualidad/el-heredero-de-tradicion-umana-articulo-394990
    http://tinyurl.com/au5jprv
  • 0
/ Gabriel Aponte

Hombres humanistas. Hombres con una marcada sensibilidad social. Hombres que, día a día, procuraron hacer de la palabra “cambio” una realidad ejecutada. Hombres que, sin empuñar un fusil jamás, fueron unos subversivos de las ideas. Con esas palabras, a grandes rasgos, se podría describir a dos destacados abogados colombianos: Eduardo Umaña Luna y su hijo, Eduardo Umaña Mendoza. Ese es el legado que encierra el apellido Umaña y Camilo Eduardo Umaña Hernández, el tercero en esta línea generacional, lo sabe a cada respiro.

Quería ser más que el hijo de su padre. Por eso escogió la Universidad Externado como su alma máter y no la Nacional, a la que siempre estuvo ligada su familia y en la que Eduardo Umaña Luna promovió la creación de la facultad de sociología y el estudio académico de la violencia. Eso sí: Camilo es el primero en admitir con orgullo que es el hijo de su padre. A él lo vio trabajar para gente que sólo podía pagarle con gallinas o bultos de papá, y lo vio hacerlo con gusto. Lo vio discutir en su casa con Rigoberta Menchú los cánceres de América Latina. Lo escuchó hablar una y otra vez de justicia social. Esa que a él mismo se le negó.

Se graduó con honores en su pregrado y, con 23 años, la Fundación Instituto de Victimología premió una investigación suya sobre el desplazamiento y los cultivos de palma. El Externado lo becó para irse a estudiar a España, en donde se graduó Magna Cum Laude en una maestría en Artes de Sociología Jurídica. Su tesis: “Crímenes de Estado en Colombia: torrentes de impunidad y mecanismos de contra-impunidad en el caso del Palacio de Justicia”. El mismo tema que apasionó a su padre hasta el día de su muerte.

En Colombia alcanzó a laborar con la Comisión Colombiana de Juristas e hizo una pasantía en Ginebra con la Comisión Internacional de Juristas. Con dos abogados de esa organización trabajó de cabeza en la demanda que se radicó el año pasado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por el asesinato de su padre (marzo 18 de 1998). Para Camilo Umaña, no hay duda de que su muerte estuvo relacionada con su defensa de los derechos humanos y con su insistencia, como representante de los familiares, de que la toma y recuperación del Palacio de Justicia había dejado desaparecidos.

Eduardo Umaña Mendoza repitió hasta el día en que lo asesinaron que era mejor vivir por algo que morir por nada y, para Camilo Umaña, esa es una máxima indiscutible. Como su padre, Camilo se niega al exilio: vivió en Bélgica apenas se cometió el magnicidio, pero regresó. Hoy, de nuevo, está en Europa. Y, de nuevo, regresará.

  • 1
  • Enviar
  • Imprimir

Última hora

  • Bomberos controlan incendio en Engativá
  • Diego Simeone llega a México en plan de actor de cine
  • El oscuro pasado de Braulio Nóbrega, refuerzo de Millonarios

Lo más compartido

Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Publicidad
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio