¿Fabricando cromosomas no se está jugando a ser Dios?

En Colombia, los bioquímicos consideran que estos organismos modificados genéticamente serán muy útiles para el ser humano.

Ante la noticia de la creación del primer cromosoma sintético de levadura, el bioquímico Moisés Wasserman consideró que este nuevo avance de la ciencia “no es jugar a ser Dios”.

En ese sentido, afirmó que estos organismos modificados genéticamente serán muy útiles para el ser humano.

Por eso, manifestó que no hay por qué alarmarse ante el hallazgo, que es la continuación de la tendencia en biología molecular.

“No es como algunos lo llaman 'jugar a ser Dios'. Los organismos modificados genéticamente tendrán funcionalidades nuevas y así, algún día se tratarán enfermedades humanas, cambiando el gen dañado por uno nuevo, a eso llegaremos”, señaló el docente de la Universidad Nacional.

Asimismo, señaló que también hay peligros como en todas las tecnologías, pero que este hallazgo puede tener un inmenso potencial para la resolución de problemas.

Desde el punto de vista tecnológico, una vez construido este cromosoma sería posible reemplazar todo el genoma de una levadura, pues estaría abierta la posibilidad de construir cada uno de sus cromosomas. De esa manera, todos los descendientes se podrían calificar como levadura artificial.

En su opinión, Craig Venter, creador del cromosoma artificial y considerado uno de los “padres” del genoma, es una persona capaz, pero presenta más características de empresario que de investigador: "Realmente cuenta con un gran potencial de trabajo para el montaje de inmensas empresas como la del genoma humano”.

Por último, afirmó que este avance, aunque importante, no modifica fundamentalmente el conocimiento sobre la biología. “Para mí, Mendel o Darwin modificaron las concepciones y la forma como se entiende la vida. Mientras que el caso de Venter es un logro más cercano a lo tecnológico que a los fundamentos biológicos”.

La levadura es especialmente preferida en estas investigaciones por su uso establecido en industrias como la cervecera o para la fabricación de pan, así como por su potencial para futuras aplicaciones industriales.