Las preguntas que dejó Voyager 1

La sonda estadounidense Voyager 1 es el primer objeto fabricado por el hombre en alcanzar el espacio intersideral, en ir más allá del sistema solar.

A pesar de que algunas investigaciones ya señalaban que la nave —lanzada en 1977 para explorar Júpiter y Saturno— había abandonado la burbuja de influencia solar, apenas el pasado jueves un estudio publicado en Science expuso las pruebas científicas definitivas de que rebasó el límite del sistema planetario el 25 de agosto de 2012. Se estima que hoy se encuentra a una distancia equivalente a 125 veces la separación entre la Tierra y el Sol.

Expertos del Observatorio de París le respondieron a AFP la trascendencia de este hallazgo.

¿Cómo se sabe que Voyager alcanzó el espacio interestelar?

La densidad del medio en el que se desplaza la sonda es bastante más elevada que el de la burbuja en la que evolucionan la Tierra y los otros planetas del sistema solar. Los astrofísicos han podido hacer evaluaciones de manera indirecta, a partir de mediciones de onda transmitidas por la sonda.

¿Cómo es ese entorno?

El espacio interestelar está hecho de gas, no puede visualizarse. Por primera vez una sonda va a poder explorar ese entorno. Los astrofísicos van a poder comparar todo lo que ha sido deducido indirectamente con observaciones directas del gas galáctico.

¿Qué información puede esperarse?

Lo que se está aprendiendo tiene implicaciones directas con la interpretación de las supernovas (estrellas que están culminando sus vidas). Y el análisis de las supernovas permite, por ejemplo, comprender si el universo está en expansión.

¿Cómo transmite Voyager sus informaciones a la Tierra?

Son transmitidas en tiempo real por radio, a un ritmo que parece ridículo en vista de los enlaces de internet actuales: 160 bits por segundo, comparados con 5 a 8 millones de bits en promedio para una línea de internet en Francia. Esa señal de radio es emitida con una potencia de unos 20 watts, equivalente a un pequeño foco de una lámpara de cabecera.