Tatuajes dentales permanentes, estética agresiva

Esta moda cobra cada vez más adeptos en países como Estados Unidos o China.

EFE/Mariola Agujetas

¡Dicen que las modas siempre vuelven! La estética dental ha sido muy importante para el ser humano desde tiempos ancestrales. Los precolombinos ya utilizaban diversos métodos y materiales para ornamentar su dentadura, por lo que embellecer la sonrisa no es algo actual.

José María Errazquin Arbelaiz, vocal del comité ejecutivo del Consejo General de Colegios de Dentistas de España, y Conchita Currull, odontóloga y directora médica de Clínica Currull, explican a EFE cómo se hacen los tatuajes dentales permanentes y por qué solo se hacen sobre una funda, nunca sobre el esmalte dental original.

Tatuajes permanentes y tatuajes provisionales

El desarrollo de las técnicas odontológicas ha llevado a la producción de una dentición acorde con los patrones estéticos de las sociedades contemporáneas con unidad, simetría, forma, balance, color, estructura y función. Por eso, cada vez más los pacientes exigen al profesional no solo calidad, sino también estética. Y no solo en el sentido objetivo de las técnicas, sino además en crear belleza que se disfrute y sea agradable visualmente.

Existen dos tipos de tatuajes dentales: provisionales y permanentes. La doctora Currull explica que “los provisionales son como una calcomanía que se pega sobre el propio diente y se puede retirar cuando queramos, sin que quede ninguna señal en el esmalte“.

Sin embargo, los permanentes no se hacen sobre el diente sino sobre una funda o corona. Según el doctor Errazquin, “el proceso consiste primero en limar la pieza dental, posteriormente se toma la medida del diente y se vacía en escayola, se manda al laboratorio para que el protésico diseñe la funda y finalmente se introduce en el horno para que se endurezca y quede una pieza visualmente brillante”.

Cuando la corona ya está lista se procede al diseño del dibujo. Normalmente, cuando se hace una funda, el experto utiliza polvos de cerámica de diferentes colores (verde, rojo, azul…) para conseguir asemejar el aspecto de la funda al tono de los dientes del paciente, ya sea más blanquecino o más amarillento.

Este mismo proceso se utiliza para la creación del dibujo con la diferencia de que en este caso, para que el diseño quede más perfilado con pigmento más intenso, se utiliza más cantidad de polvos de cerámica de un de un color específico ya sea verde, rojo, azul, etc.

No recomendado para pacientes con dientes sanos

Si se le antoja el capricho y quiere hacerse uno de estos tatuajes permanentes ha de saber que, por muy a la moda que quiera estar, el especialista no aconseja hacerse una corona personalizada sin que sea necesario, ya que implica limar el diente sano previamente a la imposición de la funda y esto podría resultar agresivo.

¿Se implantará en Europa?

La doctora Currull afirma que los tatuajes o adornos temporales (calcomanías) ya estuvieron de moda hace unos años, especialmente aquellos que imitaban a un brillante, aunque hoy en día estos no están tan demandados.

En lo que respecta a los permanentes, la especialista cree que esta moda no se va a implantar en los países europeos. “La tendencia en odontología es realizar tratamientos mínimamente invasivos, y ser muy conservadores con nuestros dientes. Todo lo que sea tocar dientes sanos no estaría indicado, además, la gente está cada vez más concienciada en este sentido”, asevera.

Otras modas dentales

Pero no solo existen los tatuajes en el mundo de los ornamentos bucales. Entre los famosos está muy de moda los grills dentales, que son unas cubiertas hechas de oro, plata y a veces piedras preciosas, que se colocan en los incisivos y se pueden quitar. “Estos elementos no entran en contacto directo con el diente a la hora de colocarlos, lo malo es que pueden llegar a dificultar una correcta higiene llegando incluso a provocar caries o gingivitis”, apunta Conchita Currul.

En relación a objetos que se llevan permanentemente como los piercings , la especialista afirma que “los que se llevan en la lengua pueden ser causantes de fracturas de dientes o empastes. Sin embargo, los piercings labiales, provocan un roce continuo en la encía que puede conllevar su inflamación”.

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