¿Por qué el decreto que regulará la marihuana medicinal ya no incluye la hoja de coca?

Los argumentos que llevaron al Gobierno a replantear el documento fueron recogidos por expertos y organizaciones de la sociedad civil con base en jurisprudencia de la Corte Constitucional.

Cortesía Vice

 A falta de muy poco para que quede en firme el decreto que reglamenta la utilización de la marihuana con fines medicinales, ¡PACIFISTA! conoció el texto inicial de la norma incluiría también la hoja de coca y la amapola en la regulación.

El decreto, antes de ser modificado, permitiría que, no solo el cannabis (como efectivamente quedó en su versión final), sino también el género de las papaver (la amapola) y de erythroxylum, que incluye la hoja de coca, fueran utilizados con fines medicinales.

Esa posibilidad, sin embargo, quedó descartada, y no por la presión política de los sectores conservadores que temen que esa pueda ser la cuota inicial de decisiones más ambiciosas sobre las plantas de uso ilícito y, por ejemplo, conducir a que se permita su consumo recreativo.

En esta oportunidad los argumentos que llevaron al Gobierno a replantear el decreto fueron recogidos por expertos y organizaciones de la sociedad civil con base en jurisprudencia de la Corte Constitucional, el Consejo de Estado y la Corte Suprema de Justicia. En el centro de sus motivaciones se encuentra la propiedad intelectual sobre los usos tradicionales de la hoja de coca que recae sobre los pueblos indígenas.

Ese reconocimiento sobre los saberes ancestrales de las comunidades étnicas llevó a que en 2012 la Corte Constitucional, al resolver una tutela, ordenara a la Superintendencia de Industria y Comercio revocar los registros de marca concedidos a un particular que se valía de esos conocimientos para la producción con fines comerciales de productos derivados de la coca.

Por ser esos saberes el sustento de las investigaciones que se han adelantado sobre los usos medicinales de la planta, el Gobierno prefirió no incluirla en las excepciones que quedarán consignadas en la norma que regula los productos fitoterapéuticos y que restringe las preparaciones farmacéuticas con base en sustancias “con actividad estupefaciente o psicotrópica”.

Entonces, ¿cuál sería el recurso que podría utilizar el Gobierno para incluir la coca en su reglamentación?

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