Vivir |4 Ene 2013 - 9:00 pm

Dos princesas lesbianas y niños con padres gays son las tramas

Cuentos por la diversidad

El español Luis Amavisca publicó dos historias infantiles con temáticas homosexuales. Mientras en Europa y EE.UU. son aceptados, editoriales y bibliotecas colombianas los devuelven.

Por: Mariana Escobar Roldán
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Ilustración del cuento ‘El lapicero mágico’, de Luis Amavisca, que expone el tema de adopción homosexual. / Nube Ocho Ilustración del cuento ‘El lapicero mágico’, de Luis Amavisca, que expone el tema de adopción homosexual. / Nube Ocho

Luis Amavisca, artista plástico y fundador de la editorial española Nube Ocho, vio cómo sus sobrinos de Canadá aceptaban con naturalidad que su tío fuera gay. En cambio los sobrinos del otro hombre de la relación, un libanés, ni siquiera podían llamarlo “tío”.

Esa experiencia familiar lo llevó a abordar las temáticas de la igualdad y la diversidad sexual en los niños, y qué mejor forma que con cuentos sobre princesas lesbianas y niños con padres homosexuales.

Así fue como Luis Amavisca pasó de los museos, donde exhibía poesía visual y fotografía, a las bibliotecas y librerías.

El lapicero mágico, su primera historia, narra las aventuras de Margarita, una niña con dos papás, y de unos gemelos con dos madres, que conviven sin problema con las características de sus familias. La princesa Li, el otro cuento, habla de una princesa oriental que se enamora de una mujer occidental. Cuando el padre le pide que se case con un joven hombre de la corte, ella se niega y debe interponerse a la tradición homofóbica de su reino.

“En España ya hay familias homosexuales de hasta tres generaciones, de manera que esta es una realidad que necesita referentes para los niños de ahora”, expresa el escritor, y añade que estos personajes y temáticas van a pasar por una transición como la de las princesas de otras razas en los cuentos de Disney.

Aunque los cuentos están catalogados para pequeños entre los 4 y 9 años, Luis Amavisca dice que el margen está entre los 3 y los 108. “Son temas que necesitan ser aceptados también por los grandes. Los niños que hayan leído estas historias, por ejemplo, no van a boicotear a homosexuales”, agrega.

Nube Ocho no es la única editorial que trabaja esta temática, también lo hacen A Fortiori y Topka (todas de España), que además plantean el divorcio, las adopciones, la discapacidad y la inmigración como cuestiones que forman parte de la realidad.

En el país Ibérico ya hay toda una tendencia de libros con contenidos vinculados a problemáticas y situaciones actuales que se han difundido, sin miradas discriminatorias, con la aceptación de lectores nacionales y de toda Europa y Estados Unidos.

De hecho, Amavisca no ha encontrado barreras para comercializar sus obras: ha recibido buenos comentarios por parte de docentes de escuelas y, aunque la derecha de su país se ha manifestado en contra de los derechos otorgados a los homosexuales (como la adopción y el matrimonio), el gobierno de Málaga (de tradición conservadora) le ha manifestado apoyo.

“Soy un gran soñador, un utópico que cree en una sociedad igualitaria, como lo hacen los niños de El lapicero mágico y La princesa Li”, manifiesta.

Los cuentos de Luis Amavisca llegarán a Colombia en marzo a través de la distribuidora Placard. ¿Qué tanta aceptación lograrán tener?

Ángela Silva, directora de comercio internacional de la organización, afirma que la venta de este tipo de obras en el país es muy lenta.

Ya han traído historias de la editorial A Fortiori, como El día de la rana roja (sobre un príncipe que besa a una rana pidiendo el amor verdadero y esta se convierte en otro príncipe), pero cuando intentan venderlos a bibliotecas y editoriales, generalmente son devueltos o no hay interés en comprarlos.

“Por un lado, es difícil para el usuario decidir comprar estos libros, ya que hay estereotipos que todavía pesan en la sociedad colombiana. También sucede que las librerías no los exhiben correctamente. Uno cree que eso se va a vender como pan caliente en el país, pero no, más hemos vendido, por ejemplo, a la Biblioteca Pública de Texas”, explica Silva.

La editorial Al pie de la Letra, de Medellín, es la que más obras de este tipo ha negociado.

Gloria Zea, su directora, dice que cuando los libros llegan, los ubica en la sección de novedades, donde son muy visibles para los lectores. “Muchos los compran, pero cuando intento llevarlos a los colegios, recibo una negativa. Tampoco hay autores en Colombia que produzcan esos contenidos y todo ocurre simplemente porque nos falta educación y lecturas que abran las mentes”, dice.

Por: Mariana Escobar Roldán
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Pitywriter

Sab, 01/05/2013 - 13:53
Deberían ya pararla con esto de querer que el homosexualismo sea algo normal. Es una opción, o ya dirán algunos que una inclinación innata, y es respetable pero hasta ahí. No deberían cargarse la cabeza de un niño con la disculpa de la no discriminación.
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andrewpant

Sab, 01/05/2013 - 14:03
La cabeza de un niña o niña está más ocupada de lo que cree y quien la 'caga' es la sociedad, independientemente de la sexualidad de la sociedad, un niño tiene la suficiente cordura para crear su mundo, el hecho de que usted hable de respetable y al mismo tiempo cagable la orientación homosexual dice mucho de usted ¿no cree?
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Osjapemo

Sab, 01/05/2013 - 13:51
Este mundo no es solamente blanco y negro, cerrar los ojos a la realidad que nos rodea solo por que nos parece diferente o tememos conocerla, creo es un gran error. Todas las personas somos diferentes y tenemos todo el derecho a ello. Hay que felicitar a gente como la de EL PLACARD que se atreven, a mostrar esta diversidad esta realidad. www.elplacard.net
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Jotaria

Sab, 01/05/2013 - 09:21
Es que ese estereotipo, señora periodista, no será fácil borrar, para desgracia de los generistas. Por la simple razón de estar conforme al derecho natural y al puro sentido común de los animales racionales. Que el lobby de los lgtb pretenda torcerle el cuello y presentarle a los niños, como naturales, las aberraciones del "hombre" y hablar de un mentado igualitarismo, será trabajo para rato en su empeño para destruir nuestra civilización. Por descontado, el respeto y consideración que debe haber con las personas que, voluntaria o involuntariamente, se encuentran en este predicamento y son titulares de los derechos de toda persona, en su especial condición.
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andrewpant

Sab, 01/05/2013 - 14:00
¿Derecho Natural? ¿generistas? ¿Animales racionales? ¿Lobby LGBT? ¿Destruir nuestra civilización?.... ¿Dios (si en realidad existes) por qué le diste acceso a internet a esta gente que ni siquiera tuvo acceso a una buena educación? No sé qué le enseñan a usted pero veo que eso debe ser una clase de teorías conspirativas y cómo odiar al otro, con ayuda de panfletos de la procuraduría o un libro de cuentos del Opus Dei. Aberración es esa ignorancia traída de los cabellos, de un discurso repetido y gastado porque como no tienen argumentos recurren a esa serie de palabrillas convincentes en su iglesia, pero que en un Estado de Derecho, no llegan ni siquiera a formar una oración coherente. Solo en el insulto y en el odio se ven representados, bajo la batuta de un dios y una “civilización”, que busca ante todo permanecer inmóvil frente atrocidades como la pobreza pero lista para cazar a quienes consideren diferentes, esos “argumentos” son los únicos que tienen, el insulto y la condena, porque cuando no pueden debatir seriamente sobre los derechos de la población LGBT los agreden, pero la pregunta es ¿cuáles argumentos?, nunca los han tenido y el debate se queda en el fanatismo religioso, pero déjeme decirle algo, su cerebro y el de los suyos podrá seguir recalentándose para hacer todos lo posible por discriminar a una población, pero eso le tocará mientras se santigua, porque así como le dieron cabecita para odiar y no pensar, el Estado es por principio laico, los derechos de los LGBT son constitucionales, porque civilización no es parir bastardos para llenar las sillas de una iglesia y aferrarse a una religión de odios y prejuicios, civilización es respetar al otro, incluso a ti, aunque sea difícil, y a los LGBT, esa es civilización.
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magamboaga

Vie, 01/04/2013 - 22:24
Que asquerosidad, NO a esta basura para nuestros hijos.
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andrewpant

Sab, 01/05/2013 - 13:46
Asquerosidad su mente, su intolerancia y su ignorancia, esa sí que es una asquerosidad, lea algo, si cree que lo último por leer es el apocalipsis estamos muy mal, basura esa falta de respeto hacía el diferente.

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