Los pros y contras del ecoturismo en el Tayrona

Opositores insisten en que cualquier infraestructura pone en riesgo el equilibrio del ecosistema mientras defensores aseguran que no va en contravía de estas reservas y que sirven para controlar turismo.

Parque Tayrona. / Archivo
Parque Tayrona. / Archivo

¿Es conveniente promover el ecoturismo en los parque naturales nacionales? ¿Para quien debe promoverse? ¿En qué condiciones? Con el fin de dar pistas para encontrar las respuestas a estos interrogantes, este martes tanto los a opositores de proyectos como el ecohotel Los Ciruelos en el Parque Tayrona, así como sus promotores, se reunieron en un debate en el que quedó claro que frente a este tema no hay puntos medios: mientras los ambientalistas aseguran que cualquier tipo de infraestructura pondría en riesgo el equilibrio natural del ecosistema y que este tipo de iniciativas deben evitarse a toda costa, los empresarios y otros partidarios insisten en que no va en contravia de la conservación y que serviría para vincular a las comunidades.

Una vez más queda claro que falta claridad en cuanto a las políticas de turismo en los parques del país. Para Ramón Jimeno, vocero del proyecto Los Ciruelos, la iniciativa solo tendría efectos positivos: “El ecoturismo sostenible no busca acabar con los bosques. Por el contrario, sus principios son la conservación, la equidad y la inclusión de las comunidades”. Según Jimeno, este tipo de proyectos permiten generar mayores recursos para la conservación de los ecosistemas. Además son varias las ventajas que menciona a la hora de defender a Los Ciruelos: “se puede educar a los turistas, controlar el número de visitantes, hacer un mejor manejar de los residuos y ayudar a las tareas de Parque Nacionales”.

Un argumento más de los que expone Jimeno es lo que califica como la “insuficiente gestión de la Unidad de Parques Nacionales en la administración de estas áreas protegidas”. Según el empresario, el proyecto permitiría mayores recursos para que parques haga mejor su trabajo.

Otro es el futuro que ven expertos ambientalistas como Germán Andrade o Manuel Rodríguez Becerra, si el Gobierno da su aval a este tipo de intervenciones. Para Andrade no es conveniente adelantar infraestructura en esta área protegida porque “el parque tiene que entrar en cuidados intensivos, no es momento de aumentar presiones”. Andrade se basa en estudios que han demostrado la pérdida de especies por el deterioro del parque. Por eso propone que se apoye el ecoturismo pero no la hotelería ni los proyectos privados en parques como este.

Para Rodríguez la infraestructura hotelera debe estar por fuera del Tayrona para evitar impactos ambientales. Ademas insiste en que el argumento de la inclusión social no es un asunto menor. Sostiene que un hotel con las características que planean los impulsores de Los Ciruelos no permitiría promover la integración en las áreas protegidas: “no queremos ciudadanos de una estrella, de dos estrellas, el acceso debe ser igual para todos”, aseguró el exministro de Medio Ambiente.

En lo que coinciden todos es en la necesidad de poner sobre la mesa la posibilidad de que el Gobierno entregue incentivos a los samarios, debido a que más del 50% de su territorio fue declarado como zona protegida. También en la necesidad de entrar a regular los predios privados dentro del Parque. Julia Miranda, directora de Parques Naturales y quien también participo en el debate, señalo que más de 80% de los títulos privados están en entredicho pero reconoció que la unidad no tiene recursos para comprar estos predios.

Al debate, organizado por el Foro Nacional Ambiental, también asistió Kasokaku Busintana, uno de los indígenas de las Sierra Nevada de Santa Marta. Sus palabras resumen el sentir de muchos de los indígenas que llegan a las playas del Tayrona para hacer sus rituales: “para los indígenas este lugar es sagrado y queremos que se escuche el mensaje de la naturaleza”.

Pero el debate también sirvió como escenario para plantear los retos que tendrá el país si quiere seguir manteniendo estos santuarios de flora y fauna. Para Germán Andrade, lo que esta juego tiene implicaciones en el futuro de todos los parques naturales del país. Este es el momento de revisar los títulos privados en el Tayrona, de definir el concepto de ecoturismo, de reformular su plan de manejo y de pensar en crear un consejo directivo en parques nacionales que apoye las decisiones sobre estas zonas. En ultimas, según Andrade, se trata de reforzar las políticas para darle el mejor manejo a los parques del país.