'En otro siglo' por falta de fondos

Los recursos que el Gobierno gira a las 32 universidades públicas son los mismos de hace 20 años. Se necesitan $11,2 billones anuales más en el presupuesto.

A pesar de que las condiciones de la educación han cambiado en los últimos 20 años, “la universidad actual es idéntica a la de los años 90”, dice el informe ‘Desfinanciamiento de la educación superior en Colombia’, elaborado por el SUE (Sistema Universitario Estatal) y entregado recientemente al Gobierno, que prometió analizarlo.

El documento revela que las 32 universidades públicas del país necesitan $1,3 billones más en su presupuesto anual y $9,8 billones para invertir en infraestructura, tecnología e investigación. Es decir, para que los establecimientos puedan sostenerse con los requerimientos actuales (aumento en el número de estudiantes, plantas modernas, internacionalización y más y mejores docentes) demandan un total de $11,2 billones anuales.

De acuerdo al informe, los recursos que el gobierno gira a las universidades desde 1993 se destinan sobre la base de conservar el valor del dinero en el tiempo, omitiendo el hecho de que los costos derivados de la evolución de las universidades crecen; como si las instituciones siguieran “con igual número de estudiantes, de programas académicos, de docentes y funcionarios administrativos”.

“Este panorama comprueba que es innegable la necesidad de recursos por parte de las universidades y la intervención urgente por parte del Gobierno, que permita soportar el crecimiento de las instituciones estatales y su permanente transformación para atender las demandas en temas educativos”, afirmó Luis Enrique Arango, presidente del SUE.

La evolución del sistema es evidente: en 1993 la matrícula de las 32 universidades estatales en programas de pregrado fue de 159.218 estudiantes, mientras que para el año 2011, alcanzó los 529.487 estudiantes, lo que significa un incremento de más del 200%. Durante el mismo periodo, las instituciones incrementaron el número de profesores de doctorado, utilizando fondos asumidos por ellos, sin recibir aportes adicionales del presupuesto nacional: de 835 docentes pasaron a 25.449.

En seguridad física, los requerimientos de las universidades fueron cuantificados en $235.961 millones, de los cuales faltan $184.183 millones para poder tener las condiciones adecuadas.

Asimismo, “un incremento progresivo en los gastos de personal como consecuencia de una mayor cualificación de la planta docente, por el aumento en los puntos salariales, al igual que el crecimiento en los gastos de contratación de profesores ocasionales”, reza el informe, aumentan los gastos de las universidades.

Con este panorama, las universidades públicas piden una reforma a la ley 30 que permita un mayor presupuesto para la educación superior: por eso el año pasado solicitaron $240.000 millones adicionales, pero sólo se lograron asegurar $100.000 millones dentro del presupuesto del año 2013, “un monto a todas luces insuficiente”, dice el documento.

Jairo Rivera, secretario general de la FEU (Federación de Estudiantes Universitarios de Colombia), dice que el análisis que hizo el SUE significa que “la situación de la educación pública es tan grave que ya no solo hay problemas de antaño, como los administrativos, sino que existen problemas de infraestructura que afectan la calidad académica”.

“Es hora de que el Estado y la sociedad atiendan las demandas de sus universidades, para que puedan seguir avanzando en los términos que la realidad reclama, y esto significa financiación adecuada”, concluye el informe del SUE, y añade que los retos a los que se enfrentarán las universidades del futuro con las nuevas tecnologías están ofrecer posgrados basados en la generación de conocimiento, que contribuyan a la solución de problemas fundamentales de la sociedad colombiana.