Lunes 20 de Mayo de 2013

Noticias |27 Jul 2012 - 10:08 pm

La realidad detrás de la ficción: Escobar el Patrón del mal

"Don Guillermo Cano murió en mis brazos"

El día que el Negro Pabón y otro sicario de Medellín, cumpliendo órdenes de Pablo Escobar, dieron muerte a don Guillermo Cano, director de El Espectador, el primero en llegar hasta él para auxiliarlo fue Rodolfo Rodríguez, periodista de ese periódico, quien a pocos metros lo seguía en su automóvil.

Por: Rodolfo Rodríguez *
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    http://www.elespectador.com/noticias/articulo-363360-don-guillermo-cano-murio-mis-brazos
    http://www.is.gd/8ivuqP
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El actor Germán Quintero encarnó a don Guillermo Cano, el director del diario El Espectador, asesinado el 17 de diciembre de 1986. El actor Germán Quintero encarnó a don Guillermo Cano, el director del diario El Espectador, asesinado el 17 de diciembre de 1986.

Su rostro pálido no reflejaba ningún dolor, ni tristeza, estaba tranquilo, en paz como siempre vivió, mientras la vida se le escapaba por los agujeros de las balas de 9 milímetros. Su mirada fija parecía decir algo sin palabras, su boca cerrada y sus manos temblorosas trataban de buscar las teclas de la máquina de escribir que nunca apartó de su lado, porque aunque ya tenía computador, prefería su vieja Olivetti. Era como si quisiera escribir los últimos párrafos sobre su añorada paz para Colombia. Él siempre decía que le repugnaba la paz de los sepulcros: “Debemos comenzar a ensayar la paz verdadera y duradera”, afirmaba. Censuraba con firmeza la actitud de militares y políticos corruptos y a los narcotraficantes que habían implantado su política del terror, y quienes se habían metido con algo vital para él: la paz del país.
El triste 17 de diciembre.

Era un día tranquilo, cubierto por un ambiente de tristeza y paz. Eran casi las siete y treinta de una fría noche del 17 de diciembre de 1986, cuando don Guillermo Cano Isaza salía de El Espectador y al tratar de hacer un cruce en “U” en su Subaru rojo oscuro de placas AG 5000, para ir hacia el norte donde estaba su residencia, fue baleado por dos sicarios en una motocicleta. A esa hora la primera edición ya estaba lista y quedaban solo los periodistas y trabajadores de la edición Bogotá. Yo salía en mi Renault 12, dirigiéndome también a mi casa. Sentí los disparos y no me preocupé por la gente de la motocicleta; solo por correr a ayudar a don Guillermo, Memo, como le decíamos. La camioneta de don Guillermo iba lentamente chocando contra el poste de alumbrado público donde la gente acostumbraba a esperar los buses.

Ese recuerdo todavía me duele y es la primera vez que escribo sobre esto. Nunca he podido olvidar la imagen tranquila de don Guillermo muriendo en mis brazos. Se le iba la vida al hombre que amábamos: mi rostro fue lo último que él vio.
De urgencia a una clínica que aún no funcionaba.

Un compañero de trabajo, Alfonso Convers, quien estaba a cargo de la jefatura de circulación, llegó a ayudarme a sacar a don Guillermo de la camioneta, que tenía dañada la puerta. Había dejado mi carro con el motor encendido y las puertas cerradas. Una anciana que estaba en el paradero del bus me decía angustiada: “llévenlo pronto al hospital”. La calle estaba gris, solitaria y ya no se oía el sonido de la motocicleta de los sicarios. Realmente nunca vi sus rostros. En ese momento solo me interesaba socorrer a don Guillermo.

Lo cargué y lo metimos en la parte trasera del pequeño Renault 4 de Convers. Apoyé su cabeza sobre el asiento y puse sus piernas sobre las mías, mientras gritaba: “Memo no te mueras, aguanta que ya vamos al hospital”.

Mi compañero y yo recordamos que días antes habían inaugurado la clínica de la Policía y nos dirigimos raudos hacia allá, pero cuando llegamos varios agentes nos dijeron que aun no estaba en servicio. Dimos media vuelta y nos dirigimos rápidamente a la clínica de Cajanal, centro hospitalario en Bogotá, en la zona de los Ministerios en el CAN, que aún no estaba en liquidación. Su rostro seguía tranquilo mientras la vida se le iba. En la puerta de urgencias me bajé y tomé con todas mis fuerzas el cuerpo de don Guillermo Cano Isaza y me dirigí al quirófano de emergencia. Cuando traté de levantarlo un poco más para colocarlo sobre el frio metal de la mesa quirúrgica, lo sentí más pesado y pensé “Se nos va don Guillermo” y le dije al médico de turno, él es diabético. El galeno rompió la camisa y con su sapiencia hizo una herida en el pecho tratando de evitar que se le fuera la vida. Después me sentí mal y salí de allí para esperar las noticias.

Pasado 10 minutos llegó el médico y a los dos, a Convers y a mi, en la sala de espera, nos dijo que había muerto. Ahora, ¿cómo hago para darle a doña Ana María la noticia de la muerte de don Guillermo? Llamé al periódico y al primero que me contestó se la di; ellos se encargaron de avisar a la familia.

Don Guillermo, un maestro

En ese momento comencé a desenvolver los recuerdos desde cuando conocí al hombre que nos dio su sabiduría, sus estrategias periodísticas y su testimonio sobre ética profesional y honestidad.

Un día cualquiera del mes de julio del año 1977, don Guillermo llegó a Barranquilla y se hospedó en el hotel del Prado. Días antes yo me había retirado del periódico El Heraldo donde era Jefe de redacción y estaba haciéndole las vacaciones a Sigifredo Euses como corresponsal de El Espectador. Me citó en el hotel y animadamente hablamos sobre el nuevo proyecto que tenía: la Edición de la Costa, una edición especial que cubriría a los siete departamentos de la Costa Atlántica y la isla de San Andrés. Acepté trabajar en ese proyecto y viaje a Bogotá, una ciudad grande, para ingresar a un diario donde estaban los mejores periodistas del país. Al llegar me tocó entrenarme trabajando como coordinador de la edición de Antioquia.

Guillermo Cano Isaza creía en el talento de la gente, lo apoyaba y exigía esfuerzo y calidad en el trabajo. Inventó un “muro de la infamia” que estaba en una pared entre la redacción y el taller de armada, donde ponían aquellos gazapos o errores graves del material publicado por los periodistas. También tenía un círculo íntimo integrado por aquellos en quienes él depositaba toda su confianza y a quienes apoyaba; siempre se mantenía en comunicación, comentando el trabajo de ellos y los planes de futuras investigaciones, crónicas e informaciones. A ese grupo lo apoyaba en todo lo que planeaba hacer. Su pasión era el futbol y el equipo de sus amores, el Santa Fe.

Su cuerpo no debía llegar a Medicina Legal

El problema que venía después de la muerte de don Guillermo era la seguridad y esto incluía evitar que lo llevaran al centro de la ciudad, a Medicina Legal, para la necropsia; hablamos con doña Ana María Cano y ella nos sugirió que llamáramos al ministro de defensa general Rafael Samudio Molina; lo hicimos y él autorizó que hicieran la necropsia en el quirófano de Cajanal, en presencia del médico personal de don Guillermo Cano, doctor Juan Mendoza Vega. Para más tristeza y terror tuve que estar presente durante el procedimiento legal, que no resulto nada grato. A todas estas, seguía vestido con mi chaqueta gris de paño y corbata azul. Con la chaqueta manchada de sangre permanecí en la clínica por más 12 horas sin ir a mi casa. Allí estaba el cuerpo con muchos cortes pero finalmente un médico muy joven entró y se dedicó, delicadamente, a cerrar las heridas dejando listo a don Guillermo para su viaje.

Su último editorial

Ese 17 de diciembre había salido su ultimo editorial – que aún conservo – en el cual escribía: “Así como hay fenómenos que compulsan el desaliento y la desesperanza, no vacilo un instante en señalar que el talante colombiano será capaz de avanzar hacia una sociedad más igualitaria, más justa, más honesta y más próspera”. En un artículo de su Libreta de Apuntes dijo: “Hay que decirle a la mafia: ¡Ni un paso más!”.

Era, don Guillermo, un periodista de conducta trasparente y valiente, que amaba a Colombia y a su gente y los actos de quienes violaban la seguridad del pueblo, no quedaban impunes.

Tenía una pluma sencilla, humilde pero enérgica y que era respetada no solamente por la elite del Gobierno y la política sino por todo el país. Muchos lectores, cuando sucedía algo importante, lo primero que hacían era ir a la página editorial buscando la nota de don Guillermo.

Las palabras de paz y unidad de Guillermo Cano Isaza se levantaron y Colombia guardó silencio.
Era un vocero del pueblo.

El día de su entierro, fue un día de silencio de todos los medios. No hubo periódicos, ni noticieros de radio ni televisión ni salieron revistas. Todos los medio siguieron el féretro de don Guillermo en su viaje al panteón.

El cuerpo fue velado en el salón principal del periódico en el primer piso y de allí salimos hacia el cementerio. Habían acabado con la vida del periodista más honesto del país. Solo así lo pudieron callar, ese era el comienzo del final del baluarte más importante que tenía el país para defender la paz, la democracia y la honestidad, el diario El Espectador. Ese que Guillermo Cano Isaza quería con todo su corazón y que usaba para defender los intereses del pueblo. Pero ese día fue el comienzo del final del vocero del pueblo.

Cuando un grupo de inversiones quiso comprar el periódico se negó y luego de la insistencia escribió una nota editorial que su padre don Gabriel también había escrito: “Ni se compra ni se vende”.

Pero durante el entierro vimos que el dolor tiene la capacidad de esfumar las rivalidades, aplacar las diferencias y acercar los abrazos. Ese día desfilaron por las oficinas del periódico militares, políticos, industriales e inversionista que llegaron a comprobar lo grande que fue Guillermo Cano Isaza.

Don Guillermo dijo también en un editorial que sólo muerto dejaría de tomar partido en los problemas del país, en defensa del pueblo. Decía que cuando el terror cesara, las palabras se convertirían en atalayas, en guardianes de la verdad, la paz y la democracia, que serían más mortíferas que las pistolas para guardar a Colombia; según cómo se escriba, quien las escriba y hacia donde se disparen. Escribía que si la paz llegaba a ser una costumbre consolidada en Colombia, el quehacer de la vida cotidiana acabaría por llevarse rio abajo el odio político enquistado durante muchos años.

Guillermo Cano Isaza había nacido el 12 de agosto de 1925 y murió el 17 de diciembre de 1986. Veintiséis años después de su muerte lo recordamos con alegría porque era un hombre de grandes pasiones, que amaba el amor, que amaba el periodismo, que creía en un país demócrata y en paz, una paz que reinara en todo el territorio nacional para bien de todos.

*Cortesía VER BIEN MAGAZÍN

Por: Rodolfo Rodríguez *
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Nenusi

Mie, 01/30/2013 - 17:14
Pablo Escobar está muerto bien muerto.
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astorspace

Jue, 09/20/2012 - 20:23
COSA MUY EXTRAÑA QUE EL ESPECTADOR VICTIMA DE ATENTADOS TERRORISTAS HOY PARTICIPE EN LA DESVIACIÓN DE LAS INVESTIGACIONES DE ATENTADOS TERRORISTAS FORMULANDO TEORÍAS LAS CUALES SON DESCALIFICADAS POR LA MISMA FISCALÍA.
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Maquiavelo..

Vie, 08/03/2012 - 06:06
Y para que sirvio la muerto de don Guillermo Cano? El pais se narcotizo por completo, los dineros del narcotrafico inundaron las campañas politicas hasta las presidenciales, ya hay toda clase de narcos de pequeña a gran categoria y lograron llenar el congreso de senadores mayoria mafiosos muchos de ellos llegados alli con campañas pagadas por el narcotrafico qu"e por eultimo querian cambiar la constitucion para sacar sus compinches de las carceles...Valio la pena morir por eso?
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Fernando Equix

Mar, 07/31/2012 - 12:26
A PABLITO ESCOBAR LO QUE LO MATÓ FUERON SU GRAN AMBICIÓN Y SU GRAN COBARDÍA, se veía como TEMBLABA EL POBRE CUANDO LO DE LARA BONILLA Y HASTA EN VIDEO EN CANCHAS DE FUTBOL, EN DEFINITIVA SOLO UN COBARDE MANDA A MATAR HASTA A SU PROPIA SOMBRA, PARA QUE NO LO JUZGUEN POR SUS DELITOS Y MATÓ A MUCHA GENTE HONESTA Y LA MEJOR DE ESTE PAÍS.
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Fernando Equix

Mar, 07/31/2012 - 12:26
A PABLITO ESCOBAR LO QUE LO MATÓ FUERON SU GRAN AMBICIÓN Y SU GRAN COBARDÍA, se veía como TEMBLABA EL POBRE CUANDO LO DE LARA BONILLA Y HASTA EN VIDEO EN CANCHAS DE FUTBOL, EN DEFINITIVA SOLO UN COBARDE MANDA A MATAR HASTA A SU PROPIA SOMBRA, PARA QUE NO LO JUZGUEN POR SUS DELITOS Y MATÓ A MUCHA GENTE HONESTA Y LA MEJOR DE ESTE PAÍS.
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JOSENE

Mar, 07/31/2012 - 12:11
Y pensar que el día del funeral del capo muchos lo lloraron, legitimando su cochino proceder. fuimos indulgentes con esta escoria, con su famosos, todo vale. Le dejamos crecer y debemos asumir las consecuencias de su canallada. No es necesario ser vulgar ni grosero en estos foros. Muestra la ruina moral de los que descalifican con palabras soeces...
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LFCHEE

Mar, 07/31/2012 - 11:29
Lo triste es que 26 años después, los mismos medios de comunicacion y curiosamente de la misma ideologia, se tapan de plata haciendo programas que exaltan la vida de bandidos como Escobar y sus secuaces.
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indiosajon

Mar, 07/31/2012 - 08:33
MIENTRAS EL ESPECTADOR CON DON GUILLERMO CANO DENUNCIABAN A PABLO ESCOBAR Y A SUS MAFIOSOS, EL TIEMPO Y LOS SANTOS PERMANECIAN SILENCIOSOS
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MARTIN EL JOVEN

Mar, 07/31/2012 - 08:07
!!! Tranquilos, que que el enanouribe no dejara que nos olvidemos de Pablo Escobar, pues el es de esa escuela y lo que se aprende no se olvida.
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LAGUATA

Lun, 07/30/2012 - 17:47
M e pongo a pensar hasta donde llega la ambicion de un hombre Pablo Escobar una bestia sin corazon con complejos de poderoso de creerce un dios intocable que bueno seria que lo hubieran cogido vivo y que estubiera en una carcel en estados unidos todavia pagando por su maldad, realmente la muerte para este salvaje fue un premio, aunque nos dio mucha tanquilidad, como dijo la hermana la droga seguira los narcos nuevos aparecen como los terroristas de la farc hasta cuando seguiremos en esta lucha, me imagino como se sentiran los hijos de haber tenido un papa tan mostruoso y asesino pobrecitos y pensar que siempre llevaran esa cruz asi se cambien de nombres y vivan en otro Pais la descendencia de estos muchachos tambien cargaran con la verguenza de ser nietos del peor delincuente y asesino.
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Waiman Kuz

Lun, 07/30/2012 - 17:07
PABLO ESCOBAR ES UN HEROE EN MEDELLIN
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MARTIN EL JOVEN

Mar, 07/31/2012 - 08:09
No generalice tonto marica ,sera tu heroe ,pero no el del resto de la gente.
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reo 2012

Lun, 07/30/2012 - 22:15
...puto asquerozo y estupido....valide la primaria primate ,evolucione o calle la jeta,
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Waiman Kuz

Lun, 07/30/2012 - 17:14
PABLO ESCOBAR ES UN HEROE EN ANTIOQUIA
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Estrella de la mañana

Lun, 07/30/2012 - 16:22
La muerte de este gran periodista nos debe llevar a reflexionar de una forma mas trascendente, sobre el sentido de la vida, y el sentido de la muerte, para que estamos en este mundo, cuál es nuestra misión, que quiere Dios de mi, que puedo yo hacer por mi país?, lo estoy haciendo bien?, que hago yo por mi familia?, que mas puedo hacer? cómo puedo ser mejor persona?, no nos quedemos solo en la visión superficial de las cosas, pensemos que Dios quiere mas de nosotros, dejemos nuestra apatía e indiferencia ante el dolor ajeno, ante el dolor de nuestros semejantes, y ante el dolor de nuestro país, todos somos responsables de lo que sucede en él, y todos tenemos el deber de cambiarlo.
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Estrella de la mañana

Lun, 07/30/2012 - 16:30
Cuando amanezca piensa que puede ser que no llegues vivo hasta el anochecer. Y cuando anochezca piensa que puedes no estar vivo al amanecer. ( Imitación de Cristo de Tomas De Kempis)
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carlosmon

Lun, 07/30/2012 - 11:36
EN LA SERIE MUESTRAN COMO GALAN ABUCHEABA A LARA BONILLA Y AL MISMO GULLERMO CANO, SIN SABER ANTE QUE MONSTRUO LOS ENFRENTABA....
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magamboaga

Dom, 07/29/2012 - 11:11
Don Guillermo es el verdeadreo superhéroe colombiano, el que no se rindió a la mafia, cuando los actores, cantantes, banqueros y todo el mundo se les abría de patas, pero parece que de nada sirvió porque el país está peor... Atte Miguel A Gamboa.G
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carlosmon

Lun, 07/30/2012 - 11:41
PERO YO MI VIDA NO LA CAMBIO POR ESA VALENTIA....
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Joguiz Vermuz

Dom, 07/29/2012 - 10:22
POE RESPETO A LA MEMORIA DE DON GUILLERMO CANO NO DEBERIAN COLOCAR LA FOTO DE PABLO ESCOBAR A SU LADO ESO ES UN INSULTO PROTESTO .LA FOTO DE ESCOBAR DEBERIA ESTAR EN EL BASURERO.
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Joguiz Vermuz

Dom, 07/29/2012 - 10:06
El hombre que murio como HEROE por tener la berraquera de denunciar la corrupcion. Q.E.P.D. MALDITO PABLO ESCOBAR Y TODA TU DESCENDENCIA POR QUITARLE LA VIDA A MUCHA GENTE BUENA EN COLOMBIA ,MALDITO URIBE MALDITO JOSE OBDULIO Y MALDITOS TODOS AQUELLOS NARCOS QUE CONTRIBUYEN A LA DESGRACIA DE NUESTRO PAIS.
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Pluto29

Dom, 07/29/2012 - 09:59
Colombia ni los colombianos podemos olvidar a las innumerables muertes que el flajelo del narcotrafico nos dejo, al Sr Guillermo Cano Isaza y a tantos mas, el mejor homenaje que les podemos brindar, es NO olvidar lo que ellos querian para nuestro Pais y nuestra Sociedad. A todos ellos y a sus familias mi mas sentido homenaje de Gratitud.
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Abdón Parra

Dom, 07/29/2012 - 07:12
Don Guillermo Cano debe perennizarse en la memoria de los pueblos que quieren saber la verdad sin temor ni favor. Periodistas como él son siempre perseguidos por corruptos y criminales.
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Abdón Parra

Dom, 07/29/2012 - 06:44
Periodistas como don Guillermo Cano merecen perpetuarse en la memoria de los pueblos que quieren conocer la verdad, sin temor ni favor. Los perseguidos por los criminales y corruptos son casi siempre, ciudadanos honestos, equitativos, solidarios y valientes.
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COLOMBIANOINGENUO

Sab, 07/28/2012 - 21:32
OTRO HEROE, DE LOS POCOS QUE HAN EXISTIDO EN NARCOLOMBIA!!!
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chetana

Sab, 07/28/2012 - 21:03
La horrible noche no ha terminado y los surcos de dolor atraviesan toda la geografía nacional. Lo peor de la delincuencia tomó el control de las instituciones y el dios dinero desplazó a los valores éticos, morales y humanos de nuestra patria. A casi 30 años del asesinato de don Gabriel seguimos en una profunda oscuridad y ahora que podría haber una pequeña luz, los desesperados vampiros se arremolinan sedientos de sangre, sedientos de guerra, sedientos de poder. Gracias al cielo hay mucha gente valiosa y aunque el escándalo de los malos haya superado al silencio de los buenos, somos más los que abrazamos la paz, somos más los que queremos unas instituciones honorables, somos más los que anhelamos un país justo. Somos más!!!
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Cadicamo

Sab, 07/28/2012 - 20:54
Casi se me pianta un lagrimón viendo la representación del asesinato de Don Guille ayer. Pablo Escobar.... mejor no digo nada. "Yo quiero plata, y para tener plata me voy a llevar por delante a quien sea... Porque yo quiero plata."
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Ulrica

Sab, 07/28/2012 - 19:56
Cuando inició la novela en el canal Caracol, no estaba segura de verla porque pensé que por una cuestión de rating quizá se distorsionaría la realidad; sin embargo, algunas personas me comentaron lo que estaba sucediendo y me decidí a ver algunos capítulos, y así poco a poco me enganche. Claro, soy consciente qué la novela es apenas un esbozo de esa sórdida realidad colombiana de los años 80 y se hace necesario profundizar, para conocer verdaderamente nuestra historia, pero no deja de ser un buen ejercicio. En mi caso, tengo referencias de aquellos años 80 llenos de dolor y consternación, obviamente que me gustaría profundizar más y más ( yo era muy pequeña en esa época para entender). Pero también se hace necesario reconocer la imagen de aquellos hombres valientes , coherente con sus principios, hombres de bien, como Don Guillermo Cano, que rechazaron con vehemencia la violencia y el narcotráfico . La escena del asesinato del periodista Guillermo Cano en la novela fue conmovedora.
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notecreonada

Sab, 07/28/2012 - 18:48
Qué palabras tan impresionantes y desgarradoras: "mi rostro fue lo último que él vio"...
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CAYOGALILEO

Sab, 07/28/2012 - 18:24
HEROE DE LA PATRIA Para los que vemos a El Patron Del Mal, ver la actuacion de German Quintero como "don Guille" es algo especial. Uno cree que la bondad que refleja el actor, su sabiduria, intrepidez, inteligencia, amor, profesionalismo y muchas cosas positivas mas en verdad debieron corresponder a don Guillermo Cano. Y algo que lo corrobora es leer sus propios articulos, la refinada manera de escribir , su valentia y corage. No se a quien aplica y no se que criterios se necesita para que una patria reconozca a alguien con el apelatibo de HEROE. Yo opino que , por su amor de patria, por su inquebrantable compromiso por la defensa de la justicia y por su indudable empeño en entregar hasta su vida por defenderla, don Guillermo Cano deberia ser reconocido como HEROE de la patria

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