La academia de idiomas que prohibió a docentes llegar en bicicleta en el día sin carro

En una comunicación, la institución informó a los docentes que no se permitiría el ingreso a las sedes a quienes llegaran en bicicleta. El gerente general de la academia lamentó la forma en que se comunicó la medida y señaló que, realmente, velaban por la imagen personal.

La bicicleta se convierte en la protagonista de la movilidad urbana durante el día sin carro y sin moto en Bogotá.
La bicicleta se convierte en la protagonista de la movilidad urbana durante el día sin carro y sin moto en Bogotá. Gustavo Torrijos - El Espectador

Aunque parezca una broma, una academia de inglés en Bogotá envió un comunicado a sus profesores para informarles que en el día sin carro, jornada en la que es protagonista la bicicleta, no podían llegar a su trabajo en este medio de transporte. (Lea: Ya van 199 conductores sancionados por transitar en el Día sin carro y sin moto)

Se trata de la Academia Smart, que tiene unas siete sedes en la capital, la que, literalmente, prohibió a sus profesores llegar a las instalaciones, ya sea en bicicleta o en cualquier otro medio de transporte que requiera esfuerzo físico.

¿La razón? “No es apropiado empezar su horario laboral con aspecto de cansancio físico o una vestimenta no apropiada para las exigencias del servicio (…) No se permitirá el ingreso a las sedes de funcionarios que lleguen a su turno utilizando este tipo de medios de transporte”, señala el comunicado que ha sido difundido ampliamente por las redes sociales. (Lea: Cada cinco días muere un ciclista en la ciudad)

Como era de esperarse, los comentarios en redes sociales criticaban la orden impuesta por la institución, precisamente porque en el día sin carro y sin moto la bicicleta es el medio de transporte que muchos prefieren utilizar para llegar a sus lugares de trabajo o estudio para evitarse las molestias que genera una mayor afluencia de personas en el transporte público y la indisponibilidad de otros servicios como taxis y plataformas digitales de transporte.

Además, varios usuarios no estuvieron de acuerdo con que, en momentos en que el uso de la bicicleta crece como tendencia en el mundo y que, de hecho, la administración distrital en Bogotá promueve que las personas en la capital opten por medios alternativos para desplazarse, se tomen este tipo de decisiones.

En diálogo con El Espectador, Sergio Bello, gerente general de la institución en cuestión, lamentó la forma en que se comunicó la decisión tomada por la academia cuando lo que realmente se quería era hacer énfasis en la presentación personal de los profesores.

“Sinceramente queríamos velar por la imagen de nuestros profesores y hacer un llamado a las personas para que hagan un uso razonable de esta actividad porque prestamos un servicio de educación. En algún momento tuvimos quejas de estudiantes porque un profesor llegó sudado y mal presentado”, señaló Bello.

Agregó que la academia no prohíbe el uso de bicicletas y que muchas de sus sedes en Bogotá cuentan con espacios vigilados para que los usuarios puedan parquear sus vehículos y puedan asistir a clases con la tranquilidad de que no serán robadas.

Sin embargo, señala que en las sedes en las que nos e cuenta con esta infraestructura se han presentado robos e incomodidades para la comunidad de estudiantes. Incluso, afirmó que la institución ha tenido que asumir el pago de bicicletas robadas por hasta tres millones de pesos.

Bello no desconoce que es una tendencia el uso de la bicicleta, pero cree que las ciudades deben prepararse mejor para que los biciusuarios cuente con la infraestructura necesaria para parquear bicicletas y los peatones, por ejemplo, no se sientan intimidados sobre los andenes.