• Grafitis como estos hacenq ue no sea casualidad que este año el Instituto Distrital de las Artes esté entregando becas de intervención artística urbana en la calle 26.

    Fuente: Cortesía Miblogota

  • Una ilustración animal en el eje ambiental, centro de Bogotá.

    Fuente: Cortesía Miblogota

  • En un diagnóstico del grafiti en Bogotá, que hizo el Distrito en 2012, aparece que en los años sesenta, cuando se popularizó la fotografía en la ciudad, la gente empezó a interesarse por los paisajes que estaban fuera de sus casas.

    Fuente: Andrés Torres / El Espectador

  • A finales de los setenta las guerrillas del M-19, las Farc, el Eln y el Epl ya habían adoptado el grafiti como instrumento para visibilizarse ante los transeúntes. No obstante, en los ochenta las culturas hip hop y punk empezaron a tomarse las paredes de la ciudad.

    Fuente: Andrés Torres / El Espectador

  • Una de las imágenes arquetípicas del grafiti bogotano es ese dibujo de letras anchas que se repite en miles de esquinas y que remite al hip hop.

    Fuente: Andrés Torres / El Espectador

  • En 1998 llegó la escuela del grafiti Writing a la ciudad: “Aparecen grupos representativos como R.O.S. (Represent Our Style), quienes le dieron una forma muy particular a esta organización, como la exaltación del autor, la creación del estilo y la formación de grupos especializados en hacer grafiti por toda la ciudad.

    Fuente: Andrés Torres / El Espectador

  • Finalmente llegó la generación del grafiti que transgredió el miedo. Entre 1999 y 2001, artistas extranjeros (como Beso, Esoh y Alfa) visitaron la ciudad y buscaron algunos muros abandonados para dejar huella.

    Fuente: Andrés Torres / El Espectador

  • Un grafitero contempla uno de los muros aislados de la ciudad: el de la calle 80 con carrera 30.

    Fuente: Andrés Torres / El Espectador

  • Según un informe del Distrito Bogotá llegó a tener alrededor de 5.000 grafiteros en 2012.

    Fuente: Cortesía Miblogota

  • Nube inédita que sopla en el centro de la ciudad.

    Fuente: Cortesía Miblogota

  • En una encuesta distrital, el 90% de los encuestados dijeron que en algún momento han sufrido el “abuso de autoridad”.

    Fuente: Cortesía Miblogota

  • Esto, sin embargo, no detuvo la ola de dibujos hechos con betún, tiza, ácidos, tintas, escarcha, pintura en vinilo o aerosol. En las situaciones más bruscas, como dice el estudio, los grafiteros empezaron a marcar las paredes con cincel y martillo.

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