46% de jóvenes bogotanos trabaja sin contrato laboral

Siete de cada 10 jóvenes ocupados de estrato 1 lo hacen en actividades informales, mientras que menos de la mitad de estrato 6 están en ellas.

El Instituto para la Economía Social –IPES-, ONU Hábitat y El Instituto Distrital de Participación y Acción Comunal –IDPAC- dieron a conocer el estudio sobre “Garantía de Derechos o Violencia”, una investigación referente a las trayectorias vitales, inserción laboral y hábitat de los jóvenes, entre los 14 y 26 años de edad en una ciudad altamente segregada como Bogotá.

Dentro de los resultados obtenidos se encontró que: 7 de cada 10 jóvenes ocupados de estrato 1 lo hacen en actividades informales, mientras que menos de la mitad de estrato 6 están en ellas; la tasa de desempleo juvenil es superior en 8 puntos a la tasa general; las mujeres de estratos bajos tienen la tasa de desempleo más alto en la ciudad y la mitad de los trabajadores jóvenes provenientes de hogares de estrato 1 recibe menos del salario mínimo; esta cifra contrasta con los ocupados de los estratos 5 y 6, donde solo una cuarta parte tiene remuneraciones inferiores al salario mínimo.

El 68% de los jóvenes se ocupan laboralmente gracias a contactos personales y recomendaciones, y tan solo el 14% visita, lleva o envía su hoja de vida a una empresa.

Mientras los jóvenes con educación básica primaria se ocupan como empleados domésticos y trabajadores independientes, quienes tienen mayor nivel educativo lo hacen como obreros o empleados de empresas particulares o públicas.

El 46% de las actividades que realizan los jóvenes en Bogotá se adelantan sin contrato laboral. Esta situación alude mayormente al trabajo en unidades micro-empresariales donde los convenios laborales son frágiles y están basados en la confianza antes que en contratos con garantías formales.

En cuanto a las trayectorias vitales y el hábitat de los jóvenes las mujeres que no cuentan con la presencia de los dos padres en el hogar tienen mayores probabilidades de tener relaciones sexuales antes de los 15 años.

Ante la pregunta sobre la confianza que tienen los jóvenes en sus padres, el 76% aseguró tener confianza en ellos; lo que contrasta con el 61% que asegura que la familia está siendo remplazada por la calle y un 57% que cree que cuenta más con los amigos que con la familia.

Se identificó que en Bogotá que solo 3 de cada 10 jóvenes, cuyos padres tienen primaria incompleta, terminan la enseñanza secundaria; mientras 7 de cada 10 jóvenes cuyo padre tiene educación superior, tienen estudios superiores demostrando la importancia del ámbito familiar en el nivel educativo.

La publicación, además, cuenta con una serie de modelos econométricos que permiten conocer cuáles son las determinantes de mayor relevancia, que influyen en el comportamiento riesgoso (situación que puede afectar el ciclo vital y el desarrollo psicosocial) y en la inserción laboral de los jóvenes:

  • La razón de probabilidad de sostener relaciones sexuales antes de los 15 años como consecuencia de las condiciones familiares del hogar es 2.3 veces mayor cuando existe algún tipo de agresión física por parte de los miembros del hogar.
  • La razón de probabilidad de tener un empleo temprano como consecuencia de las condiciones familiares del hogar es 2.3 veces mayor en el caso de los jóvenes donde alguno de sus padres haya asistido a una comisaria.
  • La razón de probabilidad de los jóvenes de dejar el sistema educativo prematuramente como consecuencia del nivel educativo de sus padres es 2.3 veces mayor cunado los padres tienen bajo nivel educativo.
  • La razón de probabilidad de dejar el sistema educativo prematuramente como consecuencia de pertenecer a una población especial (afrodescendiente, indígena, raizal, gitana; entre otras) es 1.7 veces mayor a los que no pertenecen a esta.
  • La razón de probabilidad de dejar el sistema educativo prematuramente como consecuencia de vivir en un barrio de características físicas precarias es 2.3 veces mayor, que los que viven en un barrio con características físicas apropiadas.

El desarrollo de la investigación fue basada en una encuesta a los jóvenes de las todas localidades de la ciudad que pretendía conocer su opinión sobre diversos temas.