El barrio Danubio tiene cientos de habitantes en la pobreza extrema

Mafias de escombros, guerras entre barristas, precaria infraestructura y falta de oportunidades son problemas que serán mitigados por un programa que se estrena en la capital.

 Este puente, que comunica al Danubio y La Fiscala, debió ser entregado desde hace una semana.  / Camilo Segura
Este puente, que comunica al Danubio y La Fiscala, debió ser entregado desde hace una semana. / Camilo Segura

La población de la Unidad de Planeamiento Zonal Danubio afronta graves problemas de seguridad, basuras, pobreza, falta de infraestructura, entre otros. Ayer, autoridades del Gobierno Nacional presentaron ante la comunidad de los barrios Danubio Azul y Nevado un plan para acabar con la pobreza extrema que se aplicará en sectores específicos de las localidades de Usme y Kennedy.

Según Guillermo Betancur, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Danubio Azul, existen dos problemas de seguridad críticos en la zona. Uno relacionado con la existencia de pandillas que bajo presiones violentas han acaparado el manejo de escombros y otro protagonizado por las denominadas “barras bravas”. 

De acuerdo con pobladores de la zona son dos pandillas las que tienen el negocio de los escombros. Primero, cobran por recogerlos  mediante amenazas y luego, una vez los tienen en su poder, los botan en predios privados y, cuando son increpados por ello, amedrentan a los vecinos. Y es que, según cuenta Bejarano, ese lucro se suma al que ya tienen por el negocio del microtráfico. 

En cuanto a las barras, el problema ya desbordó el ámbito policial. En las últimas semanas se han presentado fuertes peleas entre barristas de Nacional, Santa Fe y Millonarios. Una de ellas, entre hinchas del equipo antioqueño y agentes del CAI de la zona, terminó con dos policías heridos, según cuentan pobladores del lugar. 

Para la alcaldía local, ha sido imposible buscar espacios de conciliación entre la Policía, la comunidad y las barras. Tanto es así que en el presupuesto local para 2013 fue incluido un rubro para diseñar programas de atención especial a estos muchachos.

 El puente que comunica al barrio con La Fiscala, donde quedan tres colegios y una guardería que usan las familias del Danubio Azul, se cayó desde hace tres meses por un aluvión. Hoy, las familias deben invertir $12.000 diarios en taxis por un trayecto que antes podían hacer a pie. Los más avezados llevan a sus hijos a pie, cruzando tablas de más de 10 metros que están a cinco metros de altura, poniendo en riesgo sus vidas. El puente en construcción debió ser entregado desde hace cinco días. 

 Estos factores, sumados a la pobreza y la falta de oportunidades de empleo que aqueja a muchas familias del barrio, hicieron que la alta consejera presidencial para Bogotá, Gina Parody, pusiera sus ojos sobre esta zona de Usme y cinco barrios de la UPZ Gran Britalia en Kennedy e impulsara junto al departamento de Prosperidad Social, el programa ZOLIP (Zonas Libres de Pobreza Extrema).

“En los barrios escogidos entramos casa por casa y con una lista de 45 logros por familia, revisamos cuál es su situación y trabajamos para que esos logros sean superados con la asesoría de empresas privadas y de 30 entidades del Gobierno Nacional. Al final, cuando verificamos que cumplieron con los logros, cosa que esperamos que suceda en 18 meses, graduamos a las familias considerando que ya salieron de la pobreza extrema”, afirma Gina Parody.