¿Cómo disminuir las muertes en las vías?

Ward Vanlaar, experto en criminología y seguridad vial estuvo de paso en la ciudad para dialogar sobre las estrategias para solucionar el problema y cómo construir información de calidad.

Ward Vanlaar. /Óscar Pérez
Ward Vanlaar. /Óscar Pérez

Hace dos meses El Espectador contó que en 2012 murieron 571 personas en accidentes de tránsito y la mayoría de víctimas fueron los peatones, que suman el 52%, según cifras de la Secretaría de Movilidad. En el país el resultado no fue más alentador, pues de acuerdo a los datos del Fondo de Prevención Vial hubo 5.693 muertes en siniestros de tránsito, es decir, 165 casos más que el año anterior.

Datos como estos representan un llamado no sólo para los ciudadanos y habitantes de las regiones, sino también para las entidades y organizaciones que tienen a su cargo la tarea de disminuir los riesgos para las personas en las vías y generar mayores condiciones de seguridad.

Pero una de las dificultades para avanzar en la seguridad vial es no contar con buena información sobre las causas de los accidentes, perfiles de los infractores y otros factores. Ward Vanlaar, Vice Presidente de Investigación de Traffic Injury Research Foundation, TIRF, (Centro de investigación de Lesiones de Tráfico), tiene claro que sin este tipo datos es imposible determinar qué tan grave es el problema y cuáles son las estrategias más indicadas para confrontarlo. Para brindar asesoría en la construcción de información de calidad, el experto estuvo recientemente en la capital por invitación del Fondo de Prevención Vial.

Vanlaar ha sido investigador en seguridad vial por 14 años. Nació y creció en Bélgica y su formación se ha basado en criminología, estadística y seguridad vial. Asegura que para tener mejores resultados, su organización trabaja de acuerdo a la Visión Cero, que se afianza en la idea de llegar a un futuro en el que no habrá muertos ni heridos en las vías. Anota que los países deben trabajar en varios frentes, por ejemplo, con los conductores para que sean responsables, pero también en la construcción de vías seguras.
Además señala algunas alternativas legales que se usan en países como Estados Unidos, diferentes a la prisión para conductores ebrios.

 

¿Qué percepción tiene de la situación de seguridad vial en Colombia?

Lo que entiendo es que no todos los datos están disponibles para realmente establecer qué tan grande o pequeño es el problema. Eso no es exclusivo de este país, hay muchos en los que los datos de buena calidad todavía tienen que construirse.
En la capital un indicador preocupante es que mientras las muertes con armas de fuego disminuyeron, los fallecimientos en las vías subieron y el total de fallecimientos en el país por esta causa también aumentó…
Como estadístico puedo decir que no se pueden sacar conclusiones basadas en la comparación de un año a otro solamente. En 10 años se sabrá si hubo una tendencia a la baja o las cosas desmejoraron. Si sólo comparas dos años puede que identifiques un aumento, pero que en realidad la tendencia haya sido a la baja. No es posible concluir que la seguridad vial en Colombia se ha empeorado porque hubo 165 muertos más en 2012. Es demasiado prematuro. Por supuesto es una bandera y es algo para revisar.

¿Qué tanto aportan las cifras de lesiones, muertes y sus causas?

Si sabes qué tan grande es tu problema sabrás qué recursos debes usar para resolverlo, si no tienes esos datos seguramente la gente va a tomar decisiones basadas en emociones. Por anécdotas la gente puede pensar que un problema como el exceso de velocidad es mucho mayor que el de alcohol y conducción, pero puede ser al revés y si enfocas tus recursos en un tema que por emociones pensaste que era el importante, no estás resolviendo el grave.

¿Y los controles policiales?

Hay muchos estudios que muestran que el control de la Policía puede ser muy efectivo. Para que estos controles sean efectivos es importante que estén combinados con campañas de persuasión y educación.

¿Cómo hacer efectivas las campañas pedagógicas y preventivas?

Lo importante es comprender que no hay únicas soluciones, necesitas campañas pero no puedes hacerlo en un vacío sino combinarlo con los demás esfuerzos. La educación funciona pero es imposible aislar el efecto de una sola medida en el resultado y la problemática.

¿Conviene aumentar las penas legales para conductores ebrios?

Solamente incrementando la cantidad de las sanciones sin hacer nada para mejorar las posibilidades de detectar los infractores, no es efectivo. Si las sanciones no son suficientemente fuertes, puede haber una razón para incrementarlas, pero igual de importante es trabajar en la posibilidad descubrir a los transgresores. En algunas ciudades tratan de resolver el problema incrementando la cantidad de castigos o penas porque es mucho más fácil que incrementar el nivel de control efectivo, que es más difícil y costoso.

¿Qué alternativas legales hay?

Cada vez más jurisdicciones en el mundo se apoyan en tecnologías que han estado por más de 30 años en el mercado. En algunos lugares de Estados Unidos y Canadá las cárceles están llenas, entonces en lugar de enviar a la cárcel al infractor, lo obligan a instalar un dispositivo en el carro, es una especie de sensor que si detecta que su aliento o saliva no está libre de alcohol, impide que el vehículo se prenda.

¿Qué ventajas tiene esta estrategia?

El Estado no asume el costo de mantener a alguien en prisión y en cambio obliga a que el infractor pague por el dispositivo. Esta tecnología encaja en la visión de sistemas seguros porque los humanos siempre cometeremos errores, entonces en lugar de dejar que se equivoquen, se pone una barrera física en el vehículo para prevenir el error. Estas estrategias son el resultado de haber identificado los perfiles de los infractores y por esta razón hay legislación diferente para los repetitivos y aquellos que lo hacen por primera vez.

¿En Colombia qué tanto falta para avanzar en temas como identificar los perfiles de los infractores?

Es fundamental mejorar la recolección y la calidad de información para identificar los problemas y los perfiles. Entendiendo el problema podrán ser más eficientes en proponer soluciones y ajustarlas. Como en cualquier país, incluso en Holanda o Canadá, aún podemos hacer muchas cosas para mejorar. Cada persona que muere en el tráfico es demasiado, aún si los cifras son bajas no es suficiente.