Aumenta el número de muertos en las vías de Bogotá

La cifra de conductores que fallecieron se dobló respecto a 2011. Los peatones suman más de la mitad del total de víctimas fatales.

En la capital cada día resulta más difícil ser peatón. No lo evidencian solamente los pasos viales, diseñados respecto a las necesidades de los vehículos automotores, sino también el hecho de que el 52% de muertos por cuenta de accidentes viales hayan sido personas que caminaban por una calle.

En la ciudad, en 2012 murieron 571 personas en accidentes de tránsito y la mayoría fueron los peatones, con 296 casos, según cifras de la Secretaría de Movilidad. “Este dato es descomunal si se tiene en cuenta que en el país el primer lugar de muertes no lo ocupa esta población, sino los motociclistas”, señala Ricardo Montezuma, experto en movilidad y director de la Fundación Ciudad Humana.

Esta administración se ha propuesto consolidar un modelo de movilidad que dé prioridad a los peatones y ciclistas. Sin embargo, el panorama de accidentes de tránsito de 2012, comparado con el año anterior, muestra que las víctimas de lesiones de estas poblaciones aumentaron de un año a otro. Los peatones lesionados en 2011 fueron 4.822 y en 2012, 5.443 (ver gráfico).

Para Mary Bottagisio, directora de la Fundación Por la Vía, Por la Vida, es clave que los esfuerzos en seguridad vial sean sostenidos. Si la prioridad son los peatones, ciclistas y población vulnerable, debe haber directrices claras en materia de seguridad vial para evitar que aumenten índices de mortalidad y lesiones, agrega.

No es imposible bajar los índices de accidentalidad. Montezuma indica que entre 1996 y 1997 se redujeron en 367 casos las muertes en accidentes de tránsito. “De manera que sí se puede lograr. Pero falta muchísimo control a la velocidad y al alcohol. Esta combinación mata a uno de cada cuatro peatones. Además, tenemos un problema grave de violencia entre los conductores y la cultura ciudadana se perdió”, dice el director de Ciudad Humana.

La situación de las muertes de conductores, que se dobló entre 2011 y 2012, también llama la atención. “Existe la sospecha de que esté relacionada con el alcohol”, dice el director del Observatorio de Logística y Movilidad de la Universidad Nacional, José Stalin Rojas. Para él, las cifras reflejan que es necesaria una política intensiva que cambie comportamientos y no solamente limitarse a campañas publicitarias que tienen un alcance menor. “Se han desvanecido campañas en los bares para los consumidores que lleguen en automóvil particular, o la del conductor elegido, que fortalecen valores y comportamientos que ayudarían a reducir la accidentalidad o a prevenir o disminuir los riesgos”, anota el experto.

Si están muriendo el doble de conductores que el año anterior, pero hay menos con lesiones, como lo indican los datos oficiales, debe ser que los accidentes son mucho más graves, asegura el investigador de movilidad y director de la Fundación Despacio, Carlos Pardo, quien resalta que una señal de este hecho es que el incremento en volcamientos sea de más de 30% entre 2011 y 2012.

Los expertos coinciden en que se necesita mayor cultura ciudadana y que la administración debe tomar medidas claras en cuanto a la seguridad vial si se trata de salvar la vida de más personas en las calles. Por ahora el Distrito implementa un pacto por la seguridad de los menores de 18 años en las calles, que incluye acciones como sensibilización con la ciudadanía y controles a la normativa de tránsito en compañía de la Policía.