Bogotá: radiografía de una capital colapsada

Toque de queda en tres localidades. Estaciones de Transmilenio con daños hasta en un 84%, jóvenes y policías heridos y ley seca en Bogotá son las secuelas de un día de protesta nacional.

Si el 6 de noviembre de 1985 fue una fecha inolvidable para el país por la toma del Palacio de Justicia, lo que se vivió este jueves, guardando las justas proporciones, tuvo un grado de confrontación que no se veía en el país hace mucho. Disturbios en medio de las calles y avenidas, vidrios rotos, gases lacrimógenos, enfrentamientos entre civiles y el Escuadrón Móvil Antidisturbios, SMAD,  daños en cerca de 80 locales del centro de Bogotá, gritos y lamentos conforman la radiografía de esta jornada. Así, lo que era una manifestación pacífica se convirtió en una batalla campal, donde hasta el Palacio de Justicia y la Catedral Primada, fueron testigos del vandalismo. 

Como si se pudiera pasar un scanner, la revisión de esta pesada jornada en la capital del país se muestra así: cerca de 200 personas asediaron la carrera 30 con calle 80, la avenida caracas con calle 45 y calle 31 a las siete de la noche, lo cual hizo que cuatro servicios del SITP de manera gratuita trasladaran a bogotanos hasta la avenida NQS donde el Transmilenio funcionaba normalmente, la autopista sur completó 13 horas bloqueada, los detenidos llegaron a 50, 32 de ellos menores de edad.

Justo después de que se escucharan disparos cerca al planetario, según informaron habitantes, el alcalde Gustavo Petro se pronunció en la red social Twitter: “Habitantes de Bosa, Ciudad Bolívar y Suba, a partir de las 8.30 pm hasta las 5 am se decreta toque de queda. Favor retransmitir este mensaje”. Tres localidades donde los fuertes disturbios dejaron pérdidas considerables, en Ciudad Bolívar, por ejemplo, los habitantes se quedaron sin trabajo, sin transporte y sin alimentos, pues personas encapuchadas saquearon tiendas y rompieron vidrios de negocios. 

“Que pasen personas dañando todo por donde van, es vandalismo, se pierde el objetivo del paro”, afirmó en medio de la multitud, un ciudadano que como muchos otros se vio afectado por las protestas al no encontrar cómo llegar hasta su casa. Pero en medio del oscuro panorama que se vivió en la capital, es necesario rescatar el comportamiento pacifico que tuvieron los habitantes de Manizales y Pasto durante la marcha nacional. 

Así las cosas, la situación tensa que vive el país llevó a que el Ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón hiciera una intervención pública a las 7:30 de la noche: “Tuvimos una reunión con el señor Presidente, se puede decir en primer lugar, que aquellos que participaron en la marcha de manera pacífica hay que reconocerlos. El paro tiene 3 componentes. Campesinos, estudiantes y vándalos y criminales, estos últimos están al servicio de los terroristas, de las Farc, han venido haciendo hechos de violencia inaceptable y presionando a otros sectores de que no hagan acuerdos, esto que lo sepa el país. A estos criminales la fuerza pública tiene que responder con contundencia” 

Y al parecer ‘la tormenta’ por la que está pasando el país, como decidió llamarla el Presidente Juan Manuel Santos aún no acabará, pues entre otras cosas, mañana habrá un ajuste en el precio de la gasolina y según expertos tiende a subir  lo que obligaría que este tema también sea incluido entre los acuerdos del Gobierno y los colombianos del sector Transporte.