Bogotá se pone las pilas para cuidar la palma de cera en Semana Santa

Con una campaña llamada "La naturaleza te lo está pidiendo a gritos", el Jardín Botánico espera prevenir el uso de esta planta que puede tardar hasta 57 años para empezar a producir tallo y 83 años para empezar a reproducirse.

La palma de cera fue declarada en 1985 como árbol nacional. Hoy está en vía de extinción. Archivo

La capital se unió a la lucha para proteger el árbol nacional de Colombia: la palma de cera, que hoy está en riesgo de extinción. Para eso, el Jardín Botánico lanzó una campaña llamada “La naturaleza te lo está pidiendo a gritos”, que busca prevenir el uso de esta especie tan utilizada en la semana mayor.

La iniciativa se desarrolla a través de las redes sociales, donde se difunde un mensaje claro: evite comprar los arreglos que se utilizan para la celebración del domingo de ramos.

La Secretaría de Ambiente y la Policía también apoyarán la causa. Desde hace una semana despliega una serie de operativos para evitar la venta de palmas de cera en plazas de mercado y en cercanías a centros religiosos. Quienes la comercialicen podrán recibir multas de hasta $3.600 millones e incluso pagar hasta 108 meses de prisión. 

Colombia se caracteriza por ser un país biodiverso y cuenta con siete especies correspondientes a la palma de cera. Sin embargo, la palma, declarada árbol nacional en el gobierno de Belisario Betancur, en 1985, se encuentra en alto grado de amenaza debido a la reducción de su presencia en aproximadamente el 50%, por la destrucción de su hábitat.

En este caso su protección no radica en sembrar más árboles, pues esta planta puede tardar hasta 57 años para empezar a producir tallo, 83 años para empezar a reproducirse y, aunque puede vivir cerca de 200 años, sus cogollos (hojas no expandidas) solo se producen una vez al año. (Lea: El fin anunciado de la palma de cera)

Dichos cogollos son utilizados para la elaboración de los ramos que utilizan en las celebraciones litúrgicas de esta época. Estas son partes sensibles de la planta que, como solamente se forman una vez por año, cuando se arrancan ocasiona la reducción de su población. 

El Jardín Botánico recomienda que para esta celebración religiosa no se utilicen ramos secos que contengan partes de las plantas, sino cambiar poco a poco la tradición hacia el uso de plantas vivas que no tengan un impacto negativo sobre las poblaciones de palma de cera. Por ejemplo, por plántulas de especies nativas herbáceas y arbustivas que puedan ser sembradas en los espacios verdes de los ciudadanos, como la palma alejandra o la palma areca.

¿Por qué es tan importan la palma de cera? Sirve como fuente de alimento para aves endémicas como el periquito orejiamarillo, perico verde, tucán, loro coroniazul, cotorra montañera, así como también, se ha observado que el oso de anteojos se beneficia de los cogollos (hojas no expandidas) como fuente de alimento. Además de contribuir a mantener activo el ciclo de nitrógeno conservando el equilibrio ecosistémico.

Este domingo, el Jardín Botánico realizará una eucaristía a las 10:30 a.m. en el marco del Domingo de Ramos, donde se invita a celebrar en medio de la naturaleza pero no utilizar plantas.